Los legisladores por la CNM y del Frente Renovador se opusieron al incremento en las tarifas, y coincidieron en que la medida impacta sobre el poder adquisitivo de los trabajadores además de sumar complicaciones a la hora de optar el transporte público.
El diputado por CNM Gabriel Fuks y el legislador del Frente Renovador Javier Gentilini se expresaron acerca del aumento de $4,50 a $7,50 en el subte, que comenzará a regir desde el próximo lunes, y coincidieron en que la medida impulsada desde el ejecutivo impacta directamente en los bolsillos de los trabajadores.
Fucks señaló que “este incremento es un castigo al bolsillo de los porteños que utilizan el servicio todos los días” y agregó que “en las mesas de presupuesto, le solicitamos al ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, que informen sobre la tarifa estipulada para el año entrante, pero no obtuvimos respuesta alguna, por eso creemos que, desde el ejecutivo, se prevee otro tarifazo para el año que viene ".
“El incremento es casi un 70%”, afirmó el funcionario, quien además destacó que los incrementos en la tarifa de este medio de transporte lleva “un total de 581% desde que se traspasó el servicio a la Ciudad".
Por su parte, Gentilini resaltó que “el fallo de la Cámara de Apelaciones no resolvió la cuestión de fondo, o sea, si la tarifa de $7,50 es correcta o no”, a su vez explicó que “con las paritarias salariales que cerraron por debajo de la inflación anual, esta suba es un nuevo golpe para el bolsillo de los pasajeros, muchos de los cuales se podrían ver obligados a optar por el colectivo con todos los trastornos que eso implica”.