Conforme lo previsto en el cronograma armado originalmente, es intención de los diputados firmar este jueves dictamen, para tratarlo en el recinto el martes, pero no podría evitarse la emisión de varios despachos.
El Gobierno mostró en la defensa que sus funcionarios hicieron el martes del proyecto oficial para reformar el impuesto a las Ganancias una dureza que hizo pensar en una fuerte resistencia oficial a introducir cambios a su iniciativa. De hecho, esa dureza es la que exhibió durante la negociación que se realizó este miércoles en el seno de la Comisión de Presupuesto, lo que hizo pensar -según deslizaron fuentes consultadas- en la intención de mantener esa rigidez hasta llegar al recinto, ante la distancia que hay entre los proyectos del Ejecutivo y el del Frente Renovador.
En ese marco terció el bloque Justicialista, de Diego Bossio, que anunció su intención de presentar este jueves un proyecto e ir al recinto el martes con un dictamen propio.
Así las cosas, la idea del oficialismo sería jugarse a suerte y verdad en el recinto y según lo que surja esperar a que luego el Senado le imprima razonabilidad al proyecto, en función de lo que los gobernadores puedan reclamar.
Pero al promediar la jornada de este miércoles hubo atisbos oficiales respecto de la posibilidad de lograr un acercamiento entre las partes. En síntesis, el Gobierno estaría dispuesto a introducir una serie de cambios, con la intención de seducir diputados de la oposición, y en ese marco accedería a realizar al menos cinco modificaciones a su proyecto.
En primer lugar, en materia de deducciones, se incorporaría la posibilidad de deducir alquileres, hasta un 40 por ciento del valor, y con un tope de 4.000 pesos anuales. Asimismo se restablecería la posibilidad de deducir al cónyuge, que en el proyecto oficial había sido quitada, limitándose las deducciones a hijos de hasta 18 años. En este caso, el valor sería inferior al actual, similar a los descuentos que pueden hacerse por los hijos a cargo.
En tercer lugar, el oficialismo está dispuesto a incorporar la posibilidad de deducir viáticos, como así tambíen subir el piso por el cual un trabajador pasa de monotributista a autónomo.
Por último, incorporaría un impuesto a las tragamonedas, para compensar todas las anteriores concesiones, estimadas en un costo de 7 mil millonesde pesos anuales.
Esas modificaciones fueron acordadas en la Casa de Gobierno durante una reunión que mantuvieron con funcionarios el titular de la Comisión de Presupuesto, Luciano Laspina, y el diputado radical misionero Luis Pastori.
Con todo, lo más probable es que no haya acuerdo y cada parte vaya a la sesión con sus propios dictámenes. Eso se resolverá este jueves en la reunión de Presupuesto y Hacienda que se iniciará a partir de las 15, al cabo del análisis del proyecto de Emergencia Social.
El objetivo oficial sería ir construyendo masa propia y llegar al menos al martes con un centenar de votos asegurados. Este sería el comienzo de su operativo de seducción.