Los habitantes de la Casa Rosada recibieron con satisfacción los últimos datos sobre la pobreza y la actividad económica. Para los analistas falta bastante para confirmar el cambio de tendencia.
Los últimos datos económicos y sociales difundidos por el Indec fueron medianamente positivos, tanto en lo que se difundió como una leve baja de la pobreza y un incipiente incremento de la actividad económica, aunque aún sigue observándose una gran dosis de incertidumbre y los analistas coinciden en que falta bastante para confirmar un cambio de tendencia firme en el ritmo de la actividad.
El primer punto que destacaron en los últimos días en el equipo económico es que la pobreza mostró un leve descenso, culminando el año 2016 con un nivel de 30,3 por ciento de personas pobres en el país, lo que mostró con relación a la última medición, del tercer trimestre del año pasado con un 32,2 por ciento, que 600 mil personas dejaron de ser pobres.
De todas maneras, en el gabinete admiten que “la cifra es muy alta, porque uno de cada tres argentinos es pobre y eso implica una situación social que sigue siendo complicada”.
“Hubo una mejora, pero para que haya una baja sustancial se debe trabajar con mucho esfuerzo durante varios años en obtener más inversión, más desarrollo, bajar la inflación y elevar los niveles de educación”, afirmó un funcionario del Palacio de Hacienda.
Paralelamente, el inicio del año registró un nivel de actividad económica algo más positivo. El incremento interanual, según el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) que mide el Indec dio una mejora del 1,1 por ciento en forma interanual.
De todas maneras, queda como dato para tener en cuenta que el nivel de actividad mostró un leve descenso del 0,5 por ciento con respecto a diciembre de 2016.
Y allí hay un punto de preocupación en el Gobierno, ya que se admite por lo bajo que febrero fue un mal mes para la actividad económica y que marzo mostraría, en principio, apenas un leve repunte.

Por lo pronto, según los números del Indec, en el primer mes del año, se pudo constatar una mejora en la evolución del sector primario, el patentamiento de automóviles y motos, los servicios financieros, la actividad inmobiliaria y algunos rubros de la construcción.
Las proyecciones oficiales estiman que el crecimiento para este año se ubicará en el 3,5 por ciento, cifra que fue incluida en el Presupuesto nacional de este año.
El punto central de la actividad económica en esta primera parte del año es que el consumo masivo en el país sigue bajo y diversos sectores industriales siguen evidenciando un panorama complicado por esa coyuntura.
El sector textil, calzado, lácteos y algunos rubros metalúrgicos siguen estando muy golpeados por el consumo que sigue sin mostrar una recuperación elocuente.
De allí es que en estos últimos días se anunciaron cambios en algunas medidas, como en Precios Trasparentes y nuevos planes de cuotas. El gran tema es que aún persiste la incertidumbre sobre si la economía puede llegar a mostrar signos más elocuentes de reactivación en el corto plazo.