La sesión convocada por Alfredo Olmedo reunió apenas a tres diputados

La reunión especial había despertado polémica desde su convocatoria el viernes pasado, por incluir entre otros temas la castración de los violadores y hasta la pena de muerte. Previsiblemente no tuvo quórum y se desarrolló una breve sesión en minoría.

Con la sola presencia de tres diputados, se desarrolló en minoría la sesión especial convocada para este miércoles por el diputado nacional Alfredo Olmedo para tratar el tema de los “ofensores sexuales”. La misma había despertado polémica desde la misma presentación del pedido, particularmente porque entre los proyectos que planteaba abordar el diputado salteño figuraba la pena de muerte y la castración de los violadores.

La sesión había sido convocada para las 10 de la mañana y a las 10.28 se dio por levantada, cuando había solo tres diputados en el recinto. Ni siquiera habían concurrido los 18 diputados que firmaron el pedido de sesión, entre los que figuraban Luis Beder Herrera, la socialista Lucila Duré, Darío Guistozzi, Néstor Tomassi, Pedro Miranda, Héctor Tentor, Jorge Franco, Jorge Taboada, Carlos Selva, Alejandro Snopek, Ivana Bianchi y Luis Lusquiños. Otro de los que suscribieron la convocatoria fue el diputado Julio Raffo, quien precisamente este martes presentó una cuestión de privilegio considerando que había sido engañado por Olmedo para firmar ese pedido.

Al darse inicio a la sesión en minoría, Alfredo Olmedo agradeció al presidente del Cuerpo, Emilio Monzó, por haber cumplido en abrir las puertas del recinto para su convocatoria, y haber esperado media hora -tal cual él le había pedido- para ver si se llegaba a lograr ese quórum impensado. “Agradezco a todos los diputados que firmaron el llamado a sesionar”, señaló el salteño, que admitió que sabía entender lo que podía haber pasado para que no estuvieran presentes, pero remarcó que lo honraba esa sesión especial para tratar los distintos temas planteados dentro de los proyectos que habían dado pie a su convocatoria.

Dijo esperar que ese hecho “abra una puerta y despierte en las distintas comisiones el interés de que hay que tratar el tema de los violadores y asesinos”. Recordó que en la sociedad vienen “ocurriendo violaciones, femicidios, atropellos, abusos del hombre a la mujer, o la mujer al hombre”, y destacó que a su juicio “el Congreso no se expresó, o no hay una ley que establezca que hay que atacar el tema”.

Puntualmente dijo esperar, en aras de la buena relación que mantiene con el Gobierno, una de las iniciativas planteadas en su iniciativa, la hacer un registro de ADN, “para todos los argentinos, no solo para los violadores”.

Olmedo dijo que hay “un número grande de proyectos”, entre los que destacó el aumento de las penas para el violador, pidió que el mismo “trabaje obligatoriamente, igual que todos los presos dentro de las cárceles”. Defendió su proyecto de recluir a los violadores en una cárcel construida en la Puna, que despertó las críticas de su colega jujeña Gabriela Burgos, y aclaró que no tiene que ser una provincia puntual, pero que había elegido esa zona “porque es un lugar desértico” y es bueno “que el violador esté alejado de la sociedad”, para cuando tenga salidas transitorias y no tenga la oportunidad de reincidir.

Defendió su propuesta de aplicar al castración química, “como existe en otros países”, y tildó a los violadores como “oportunistas, más que personas enfermas”. En el caso de la castración física, la sugirió para los casos en que hay sentencia firme, “para cuando ya no hay vuelta atrás”. Y para el tema de los femicidios, reconoció haber pedido “la pena de muerte para el femicida, o el homicida”. Citó casos de dos mujeres que en su provincia mataron recientemente a sus cónyuges, y el de un detenido que en Salta “mató a dos esposas”. A su esposa legal, primero, y luego a otra pareja durante una visita íntima. “No tengo duda de que la pena de muerte va a parar un montón de hechos de este tipo y por otro lado voy a tener la garantía de que (el ejecutado) no va a matar a nadie, ni va a violar a nadie”.

Recordó su condición de católico y dijo que “la Biblia dice claramente que al abusador se le debe poner una piedra y tirarlo al fondo del mar”.

Olmedo agradeció luego la presencia de diputados como su comprovinciano Guillermo Durand Cornejo, que consideró una actitud “valiente”, y al resto de los diputados les expresó que “con todo respeto creo que tenemos que plantear en conjunto estos temas”. Reiteró haber presentado este año ya 95 proyectos y se comprometió “por trabajar con todos los problemas de la sociedad aún no resueltos”.

“Acá lo tendrán al diputado Olmedo, quizá para algunos estoy solo, hoy no lo estoy, pero hay un pueblo por detrás que apoya y está de acuerdo con las ideas que llevo adelante”, concluyó.

Luego tomó la palabra el aludido diputado Durand Cornejo, que aclaró que si bien estaba presente no coincidía con las propuestas, pero que estaba dispuesto a “dar una señal” de disposición a “trabajar en los proyectos que se presentan. Me gustaría que esto sirviese para que se tome conciencia de eso”, y advirtió que “es rarísimo que a nadie le interese esta problemática. Ojalá esto cambie”.

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