El 14 de julio, día en el que oficialmente comienza la campaña para las PASO, los tres funcionarios dejarán sus cargos, anunció el jefe de Gabinete, que marcó así distancia con las candidaturas testimoniales.
En una conferencia de prensa brindada este miércoles en la quinta de Olivos, horas antes de presentarse en el Senado para brindar un nuevo informe, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, anunció que los ministros de Educación, Esteban Bullrich y Defensa, Julio Martínez, como así también el titular del Plan Belgrano, José Cano, dejarán sus cargos el 14 de julio próximo, para dedicarse a la campaña.
“Los tres por decisión propia y también por decisión del presidente de la Nación, dejarán sus cargos para dedicarse a la campaña”, señaló Peña, que apareció junto a los citados funcionarios, y precisó que con esa actitud se pretende “marcar una diferencia en un contexto donde se siguen viendo candidaturas testimoniales que usan el Estado para satisfacer una campaña política”.
En momentos en que son varios los intendentes y gobernadores del peronismo que aparecen en las listas legislativas, Peña remarcó el deseo de “dejar en claro que no creemos en las candidaturas testimoniales, las rechazamos, es una estafa a los votantes, y vemos con enorme preocupación que el kirchnerismo vuelva con esas prácticas en la provincia de Buenos Aires”.
Además, descartó que la Unidad Plan Belgrano deje de tener rango ministerial, así como tampoco se van a producir cambios en las estructuras de las carteras de Finanzas, Agroindustria, Ambiente y Desarrollo Sustentable y de Ciencia y Técnica.
En otro orden, ratificó que la Argentina “ya empezó a crecer”, comenzó a insertarse en el mundo desarrollado y a disminuir el proceso inflacionario, que son las bases para “poder generar trabajo” y “crecer los próximos 20 años”.
Destacó “la reaparición de los créditos hipotecarios, la posibilidad de poder volar a distintos lugares del país con pasajes más baratos y con mayores conexiones”, lo cual ha permitido aumentar la cantidad de turistas.
Asimismo el jefe de Gabinete defendió enfáticamente al ministro de Finanzas, Luis Caputo, por el tema del bono a 100 años, cuestión sobre la que el martes fue imputado, y justificó la medida señalando que “el contexto internacional fue favorable y la sorpresa fue positiva para un país que hace un año estaba en default y hace dos sólo conseguía préstamos de Venezuela. Hoy se puede generar financiamiento a largo plazo. Aparte hay que decir que hoy 3 de cada 4 dólares es para pagar deuda vieja. Es muy importante generar las condiciones para la verdadera revolución del crédito hipotecario que estamos viviendo, crédito barato a largo plazo”.
Peña subrayó que en la actualidad el país “se está financiando a una tasa de 4,8 por ciento promedio en todas las colocaciones” lo cual representa “la tasa más baja de la historia argentina”.
“Nunca el país consiguió un financiamiento más barato que éste. Y esto se debe a la confianza que ha generado el presidente Macri y este Gobierno en tan sólo un año después de estar en default, de ser unos de los países incumplidores que había estafado de distintas maneras, en distintos momentos, a los ahorristas del mundo”, dijo. De todos modos, señaló que “no estamos conformes porque queremos seguir bajando la tasa de la Argentina y estamos en el camino correcto, haciendo las cosas que hay que hacer”.
“Es falso que estemos sobrendeudando a la Argentina, es falso que estemos hipotecando el futuro. Lo que estamos haciendo es generar las condiciones para que el país pueda tener crédito equivalente a otros lugares del planeta”, enfatizó.
Sobre ese punto, señaló que la Argentina está “pagando la deuda que el kirchnerismo” dejó y reiteró que “tres de cuatro dólares” que se toman son destinados a cancelar deudas de los gobiernos anteriores.
“Por más que se intente mentir, se intente envenenar con miedo a los argentinos, a diferencia de lo que ocurría antes, estamos haciendo un plan financiero sustentable, transparente, que permita el desarrollo”, apuntó.