Un bloque escindido del FpV y la izquierda pueden salvar a De Vido

Mientras algunos van confirmando las posturas que adoptarán en la sesión y otros mantienen el hermetismo respecto de sus respectivos votos, el panorama sigue abierto. Y si bien en un primer momento parecía que con lo justo estaban los dos tercios para echar al legislador, el casi seguro voto en contra del Movimiento Evita parece revertir las cuentas. Serán clave en la sesión las ausencias.

A partir de que Cambiemos y el massismo consensuaron el esquema de “salida” de Julio De Vido, la firma del dictamen y hasta el descargo del diputado en cuestión pasaron a un segundo plano y toda la expectativa se proyectó sobre la sesión especial en la que se definirá la suerte legislativa del exministro de Planificación Federal.

Muchos dieron por sentado de inmediato que la suerte de De Vido estaba echada, pero pueden haber pecado de apresurados. Alcanzar los dos tercios no es tarea sencilla, sobre todo para un oficialismo tan acotado numéricamente como el actual. El “poroteo” se inició enseguida en los pasillos del Parlamento, con una proyección bien determinada instalada en un número clave: 172, la cifra de los dos tercios de la Cámara de Diputados.

Claro que se descuenta que ese número no será alcanzado, ni falta que hace. Los dos tercios necesarios para “excluir” a De Vido tienen que ver con la cantidad de legisladores presentes en el momento de la votación, y bien se sabe que la ausencia será para más de uno la salida más sencilla para una situación tan especial como esta.

También se sabe que no muchos quieren quedar expuestos del lado de Don Julio. Pero se debe tener muy en cuenta que estos son tiempos electorales y la situación es muy distinta respecto de la que se vivía el año pasado, cuando se autorizó por más de los dos tercios el allanamiento a las propiedades de Julio De Vido. Eran otros tiempos, pero también otro el pedido.

Según la estimación inicial elaborada por parlamentario.com, la intención de desplazar a De Vido se imponía con lo justo, pero como remarcamos, dependía de las ausencias que fueran a registrarse y de la actitud de la izquierda. En ese contexto fuentes del bloque Peronismo Para la Victoria anticiparon que votarían en contra de la exclusión de De Vido y esa postura terminaría revirtiendo el panorama. Con esos votos, la movida de Cambiemos y el massismo naufragará en el recinto.

Un análisis preliminar de la votación, en el supuesto de que haya en el recinto 239 diputados a la hora decisiva y poniendo del lado de Julio de Vido a por lo menos 67 diputados del bloque que conduce Héctor Recalde, más el acompañamiento de Carlos Heller, Oscar Anselmo Martínez, Omar Plaini, Juan Manuel Pereyra, los 5 diputados del Movimiento Evita y tres de los cuatro diputados de la izquierda, De Vido podría cantar victoria. 80 votos respaldarían la continuidad del exministro, y en ese caso les faltaría un voto a los que buscan desplazar al exministro.

En el oficialismo apostaban este viernes un pleno a un bloque con el que siempre contó el kirchnerismo y que también acompañó al actual oficialismo: el Frente Cívico por Santiago. Pero al caer la noche, tal posibilidad se desvaneció.

El resultado depende de la presencia y acompañamiento casi completo del kirchnerismo, más las adhesiones que mencionamos, a la que podría sumarse las de los puntanos de Compromiso Federal, con lo que De Vido lograría aun más resguardo. Y si tenemos en cuenta que nada garantiza una “asistencia perfecta” del lado de los que votarían a favor…

Está claro que a diferencia de votaciones emblemáticas como la de la estatización de YPF, o la resolución 125, esta sesión no tendrá asistencia perfecta, lo que puede hacer cambiar la relación de fuerzas en un sentido y otro. Muchos diputados votarán el miércoles que viene con sus ausencias.

Si hay sesión, porque también se especula con que el oficialismo convoque para la semana siguiente, ya fuera del receso de invierno, si los números no están asegurados esta semana.

Cómo es el conteo

Un paneo de la composición de la fuerza propia con la que arranca el oficialismo exhibe 41 diputados del Pro, 36 radicales, 5 de la CC-ARI, 2 del Frente Cívico y Social de Catamarca, una demoprogresista, y uno de Libertad, Valores y Cambio (Alex Ziegler). Esos 86 diputados conforman el interbloque Cambiemos, que votará de manera positiva, ya que dos que objetaban el desplazamiento de De Vido de este modo, como Carla Carrizo y Ricardo Alfonsín, aclararon que mantendrán la disciplina partidaria.

Pasamos ahora a la otra pata de la estructura que pretende empujar a De Vido fuera del Congreso, el interbloque Federal Unidos por una Nueva Argentina, pero allí no está verificado que todos voten en el mismo sentido. Es seguro que lo harán los 23 del Frente Renovador, los 6 de Unidos por una Nueva Argentina (el delasotismo) y Julio Raffo. Lo mismo harían María Cristina Cremer de Busti y los 2 chubutenses de Trabajo y Dignidad, la sanjuanina María Florencia Peñaloza Marianetti y el chubutense Jorge Taboada.

A ellos sumaremos a los que completan 1País, Margarita Stolbizer (GEN) y los 3 de Libres del Sur.

Se espera que voten el desplazamiento los 2 del Movimiento Popular Neuquino, los 4 socialistas, como así también los 2 del Bicentenario y el puntano Claudio Poggi, aliados estos tres últimos del Gobierno Nacional. Hasta aquí la sumatoria da 134.

A partir de esta base, nos remontaremos al antecedente más útil para hacer cálculos, que es la votación del proyecto que autorizaba el allanamiento de las propiedades y oficinas del exministro de Planificación Federal, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Esa votación se produjo el 23 de junio del año pasado y registró 137 votos positivos, 51 negativos -todos del Frente para la Victoria/PJ- y una sola abstención, la del propio De Vido.

Como dijimos, en esa oportunidad se alcanzaron los dos tercios de los presentes. De manera holgada: sobraron 11 votos. El oficialismo contó esa vez con el respaldo de los 4 diputados de la izquierda, 2 del Movimiento Popular Neuquino; y los bonaerenses Darío Giustozzi y Sandro Guzmán. También votaron a favor los monobloquistas Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos), Alcira Argumedo (Proyecto Sur) y Claudio Poggi (Avanzar San Luis).

En esa sesión hubo oficialmente 69 ausentes, pero en realidad eran 67, pues Eduardo “Wado” De Pedro y José Ruiz Aragón -ambos kirchneristas-, que figuran en esa condición en la planilla, registraron a viva voz sus votos contra la autorización del allanamiento.

Entre los ausentes se destacan los 6 del Frente Cívico por Santiago y los 3 del bloque del Frente de la Concordia Misionero, integrado por el exgobernador Maurice Closs, Jorge Franco y Silvia Risko. Es muy probable que ahora adopten similar postura, pero ante la estrechez que advierte el oficialismo iniciaron negociaciones con los seguidores de Gerardo Zamora para ver si pueden sumarlos a la votación. “Estamos en manos de los santiagueños”, confió a parlamentario.com una fuente del oficialismo. Sin embargo el titular de esa bancada adelantó a este medio que no avalan el desplazamiento del exministro por considerarlo “inconstitucional”, con lo cual solo le queda al oficialismo esperar que al menos se ausenten y no voten.

Otro bloque a tener muy en cuenta es Compromiso Federal, referenciado en los hermanos Rodríguez Saá. Para la votación del allanamiento a De Vido, faltaron dos de sus integrantes, pero la restante, Ivana Bianchi -hoy titular de la bancada-, votó a favor. Sin embargo las cosas hoy son bien diferentes, y el gobernador puntano está tan alejado del Gobierno Nacional que hasta es considerado uno de los dos gobernadores que hoy apoyan a Cristina Kirchner (la otra es Alicia Kirchner). De ahí que no debiera sorprender que se ausentaran -lo cual perjudicaría a De Vido-, o encontraran argumentos para votar a favor. Consultada por parlamentario.com, Ivana Bianchi aclaró que todavía no tienen una posición tomada. Esperarán a lo que resuelva la comisión y después verán: “Sobre supuestos no hablamos”, remarcó.

Héctor Daer fue esa vez otro de los ausentes. En ese entonces estaba alineado con el massismo, ahora se acercó a Florencio Randazzo, y ahí llegamos al exministro del Interior y Transporte, hoy precandidato a senador nacional, que se ha mostrado abiertamente a favor del desafuero de todo legislador apuntado por la Justicia. Sobre el caso puntual de De Vido señaló que en su lugar él hubiera dado “un paso al costado y pediría licencia sin goce de sueldo”. Pero lo que se pone en consideración ahora no es una suspensión, sino la expulsión de De Vido, un ministro con el que convivió Randazzo ocho años en el gabinete. Para abrir más dudas, Randazzo señaló el jueves por Radio Mitre que no cree que “haya que hacer de la corrupción un marketing político. Hay que ser serio. El oportunismo hace de esto una bandera. Son temas demasiado serios para la sociedad”.

Esta lectura pone en duda que los que se referencian en el exministro del Interior terminen votando a favor. Ausentándose, podrían evitar quedar alineados con el kirchnerismo. Y con los números tan ajustados, favorecerían a De Vido.

Quienes se ausentaron el 23 de junio del año pasado fueron los 5 miembros del Movimiento Evita, por lo que se especulaba que hicieran lo mismo ahora. De hecho, recordemos que los legisladores del bloque que encabeza Leonardo Grosso se fueron en su momento de la bancada de Héctor Recalde tras el escándalo por los bolsos de López, pero influyó en su actitud también la situación de Julio De Vido. Sin embargo ahora es diferente, y según señalaron fuentes de ese sector a parlamentario.com, están “en contra” de la figura que se está usando para desplazar a De Vido. “Nos parece que es la utilización de la discusión de la corrupción para la campaña electoral, que es un oportunismo electoral que en realidad no pretende discutir la corrupción a fondo”, señaló una fuente consultada en un discurso casi calcado del expresado por Randazzo, a quien apoyan. Para el Evita, esta movida impulsada contra De Vido “le da una potestad a la Comisión de Asuntos Constitucionales que es muy peligrosa. Si bien nosotros cuando rompimos el bloque planteamos que no estábamos de acuerdo en los fueros y que había que ponerse a disposición de la justicia, eso no significa que avalemos esto que está proponiendo el oficialismo, que es muy desprolijo”. Así las cosas, adelantó que “nosotros no vamos a dar quórum y lo más probable es que si hay sesión es que votemos en contra. No está definido, pero está muy cerca de eso”.

Abel Furlán fue otro de los ausentes de esa sesión: es kirchnerista, muy crítico del Gobierno, pero es un hombre de la UOM, gremio que apoya la candidatura de Randazzo. El Gobierno no cuenta con su voto a favor; a lo sumo, con su ausencia. Se verá.

Sigamos con los ausentes de aquella sesión que tomamos como antecedente. Faltaron dos camporistas, Rodrigo Rodríguez y Martín Pérez, y es impensable que repitan su ausencia en esta oportunidad. Lo mismo que Nilda Garré, otra de las ausentes aquella vez, que defendió al exministro en el debate en la Comisión de Asuntos Constitucionales el miércoles pasado.

Esa vez faltaron los diputados formoseños Juan Carlos Díaz Roig e Inés Lotto, que responden al gobernador Gildo Insfrán, pero ahora, en plena campaña y con una relación con el Gobierno Nacional más distante, lo más probable sería que esta vez estos legisladores bancaran a De Vido.

Hipercrítica del Gobierno, no es de esperar que repita su ausencia la chaqueña Sandra Mendoza, lo mismo que su comprovinciana Analía Rach Quiroga, que responde a Jorge Capitanich. Sin dudas también estará el neuquino Darío Martínez, multidenunciante del Gobierno. Lo mismo que el fueguino Oscar Anselmo Martínez, habitual aliado del FpV-PJ y uno de los más duros con el Gobierno en el recinto.

María Emilia Soria es una enconada crítica del Gobierno nacional, lo mismo que Cristina Alvarez Rodríguez, por lo que el Gobierno no debería contar con ninguna de las dos, por más que el año pasado hayan faltado.

Otras que se ausentaron en la sesión donde se votó sobre el allanamiento fueron la misionera Cristina Britez y la sanjuanina Graciela Caselles, del Partido Bloquista, aliado al PJ local.

El entrerriano Rubén Barreto, quien responde al gobernador Gustavo Bordet, podría no acompañar al resto del bloque K. Remarquemos el potencial. Faltaron además esa vez Gustavo Arrieta, como así también la santafesina Silvina Frana, que no reportan a ningún gobernador.

Aliado del kirchnerismo, Juan Manuel Pereyra (Concertación Forja) se ausentó el año pasado. Pero es del interbloque K y no responde a ningún gobernador. Alfredo Olmedo votó esa vez a favor del allanamiento, por lo que es de esperar que ahora reitere su voto positivo.

Otro que faltó fue el tucumano José Orellana, de quien algunas fuentes deslizaron que podría votar a favor. No es seguro.

El oficialismo espera contar con los votos de Juntos por Argentina. Son 3 y de ellos Darío Giustozzi votó por el allanamiento, mientras que Franco Caviglia y Eduardo Fabiani se ausentaron. Sandro Guzmán, hoy de un monobloque, votó a favor de autorizar el allanamiento.

Hoy fuera del bloque K, el cordobés Andrés Guzmán integra con Ramón Bernabey. Ambos faltaron en la votación sobre el allanamiento a De Vido, el año pasado. Este bloque responde al gobernador Juan Schiaretti, quien ya adelantó que sugerirá que voten a favor de la exclusión de De Vido.

Otro ausente fue aquella vez Omar Plaini, hoy muy distanciado del Gobierno y más cercano a Cristina Kirchner, y que ya se quejó de sus fueros vulnerados cuando el reciente allanamiento en su gremio. Casi seguro que votará junto al FpV-PJ.

No contará esta vez el oficialismo con los diputados de la izquierda, que rechazan ahora esta movida planteada en torno a De Vido. Ante la consulta de parlamentario.com, dijeron que todavía no tienen resuelto nada. A juzgar por lo expuesto en la comisión, 3 podrían votar en contra y el cuarto, Juan Carlos Giordano, abstenerse.

Y junto a los K estará sin dudas Carlos Heller, ausente en la votación del 23 de junio de 2016. Muy distanciada del oficialismo, Alcira Argumedo despierta dudas. ¿Cambiará de postura, como la izquierda, o repetirá su voto positivo del año pasado? Consultada por parlamentario.com, aclaró que todavía no tiene una posición tomada.

Sí acompañarían los del bloque Justicialista. Son 17, referenciados en Oscar Romero y Diego Bossio, lejanos al kirchnerismo del que fueron parte, varios de ellos que apoyan a Florencio Randazzo, comenzando por el titular de esa bancada, precandidato a diputado en la lista de Cumplir. El salteño Pablo Kosiner confirmó este viernes que esa bancada respaldará el pedido para expulsar de la Cámara baja a Julio De Vido, sin embargo el 23 de julio de 2016 no tuvieron asistencia perfecta: 12 votaron a favor y 5 estuvieron ausentes: Luis Beder Herrera, Evita Isa, Gustavo Martínez Campos, Alberto Roberti y Guillermo Snopek. Es un riesgo para llegar a los dos tercios que algunos repitan sus ausencias.

El “poroteo”

Especulando con asistencias casi perfectas y votos aún no confirmados, este es el cálculo estimado para la sesión especial sobre De Vido.

A favor de la “exclusión” del diputado del Frente para la Victoria-PJ: 86 del interbloque Cambiemos; 23 del Frente Unidos por una Nueva Argentina; 6 de Unidos por una Nueva Argentina; 2 de Trabajo y Dignidad; 1 de Chubut Somos Todos; 17 del bloque Justicialista; 3 de Juntos por Argentina; 4 del Partido Socialista; 2 del MPN; 3 de Libres del Sur; 2 del Bloque del Bicentenario; 2 del Brigadier General Juan Bautista Bustos; Julio Raffo; Claudio Poggi; Margaria Stolbizer; Cristina Cremer de Busti; José Orellana; Florencia Peñaloza Marianetti; Alfredo Olmedo y Sandro Guzmán. Total: 159.

En contra de echar a De Vido: 68 del FpV-PJ; 5 del Peronismo para la Victoria; Carlos Heller; Omar Plaini; Oscar Anselmo Martínez; Juan Manuel Pereyra y 3 del FIT. Total: 80 votos.

Una abstención: Juan Carlos Giordano.

Probables ausentes: 6 del Frente Cívico por Santiago y 3 del bloque Misiones.

En duda: 3 de Compromiso Federal; Alcira Argumedo; Héctor Daer; Rubén Barreto y Graciela Caselles.

Con este panorama, faltaría un voto para los dos tercios. Y si los tres puntanos se sumaran al voto negativo, faltarían 3 votos para la exclusión del exministro, a quien estamos contabilizando votando en contra y ya no absteniéndose como el año pasado.

Por el contrario, si el oficialismo lograra los 6 votos de los santiagueños, le sobraría un voto, y en caso de que los puntanos se sumaran a la defensa de De Vido, al Gobierno le faltaría un voto. Pero si el bloque de los santiagueños vota contra la remoción, ni hablar… Como se ve, el panorama es muy ajustado y la pelea voto a voto.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password