La diputada nacional manifestó su apoyo a que el dirigente social, cercano al papa Francisco, ocupe el cargo que se encuentra vacante hace ocho años y debe ser designado por el Congreso.
La diputada nacional Victoria Donda (Libres del Sur) manifestó públicamente su apoyo a Juan Grabois, hombre cercano al papa Francisco, como aspirante a ocupar el puesto de Defensor del Pueblo de la Nación.
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara baja recordó que “lamentablemente” este cargo “está vacante desde hace más de ocho años, desde la renuncia de Eduardo Mondino, el 23 de abril de 2009”.
“El Congreso de la Nación no puede seguir dándose el lujo de dilatar esta obligación constitucional, porque más allá de la especulación política que tengan algunos sectores en demorar esta designación, lo que está en juego son los derechos humanos de los ciudadanos y ciudadanas argentinas”, enfatizó la legisladora.
En ese sentido, dijo que la demora en el nombramiento “tiene consecuencias concretas” porque “la Defensoría no inicia desde 2012 acción alguna ni participa en calidad de amicus curiae o como tercero en ningún juicio, porque no puede”. “Por eso, todo esto debe cambiar ya, y para que eso suceda necesitamos que esta designación se dé pronto y el cargo sea ocupado por una persona a la altura del desafío que implica ese lugar”, agregó.
Respecto de su respaldo a Grabois aseguró que “expresa de sobra esos requisitos. Su experiencia laboral y de defensa de los trabajadores excluidos es uno de los pilares con los que él construyó instituciones que son clave para los sectores más relegados de nuestra sociedad. Ciertamente ha defendido y protegido a aquellos sectores que por acto u omisión, la administración pública ha relegado”.
Donda destacó que “es abogado y dirigente social, fundador y referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Trabaja como docente de Teoría del Estado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, es profesor adjunto de Práctica Profesional de la Facultad de Derecho en la Universidad Católica Argentina (UCA), director académico del nivel terciario del Instituto Técnico Superior Inmaculada Concepción y director de la Escuela Nacional de Organización Comunitaria y Economía Popular (ENOCEP) de la Universidad Nacional de San Martín. Desde 2016 es asesor ad-honorem del ex Consejo Pontificio de Justicia y Paz”. “Entiendo que tiene una trayectoria suficiente como para ser el candidato ideal para este cargo”, finalizó.