Habrá no más de tres sesiones con la actual composición parlamentaria, y el Presupuesto y otras leyes económicas quedarán para los nuevos legisladores. Cuál es la agenda que manejan las autoridades de Cambiemos para los tiempos que vienen.
El trabajo del futuro Congreso de la Nación estará muy ligado a los anuncios que hará este lunes el presidente Mauricio Macri ante representantes de todos los sectores en el Centro Cultural Kirchner. Allí se pondrá en marcha una “agenda reformista”, según adelantó el propio mandatario, que precisamente ha pedido “no tener miedo a las reformas”. La mayoría de esas iniciativas a las que este fin de semana daban los últimos retoques miembros del equipo presidencial, pasarán obviamente por el Parlamento.
Era una costumbre del kirchnerismo después de ganar una elección esperar a la asunción de los nuevos legisladores para mandar a debatir los temas que le interesaban. Es lo que hará la actual administración, si bien sigue sin tener mayorías en ninguna de las dos cámaras, pero aprovechará que claramente tendrá una primera minoría más consolidada en Diputados y hasta tal vez llegar a ser primera minoría también en el Senado. Además del efecto ganador que conlleva haber tenido una elección como la del 22 de octubre.
Así, diciembre será muy activo en ambas cámaras, si hasta se espera que haya una última sesión del año entre el 24 y el 31 de diciembre, y luego vuelta al trabajo en febrero. Recordemos que tanto en 2016 como este año el Gobierno fue remiso a convocar a extraordinarias, y solo lo hizo por imperio de las presiones. Ahora lo hará para no desaprovechar ni un minuto del efecto ganador de octubre.
Esto no implica que sea congelado el Congreso actual, de relativa actividad a lo largo del presente año -con una cantidad razonable de sesiones para un año electoral, pero con no muchas leyes-. Por el contrario, se estima que la actual composición de la Cámara baja tendrá unas tres sesiones más hasta el recambio, en tanto que en el Senado pasaría más o menos lo mismo. Y los actuales legisladores tratarían en ese lapso temas sobre los que ya hay acuerdo. Comenzando por la ley de Responsabilidad Penal Empresaria, que ya pasó por Diputados, fue modificada en el Senado y se espera sea aprobada con esas modificaciones en la Cámara baja.
También se tratarían temas como la nueva ley de Mercado de Capitales, que apunta a financiar a las pymes; la prórroga de la ley de Tierras Aborígenes; ciberdelitos; y leyes de la Marina Mercante e Industria Naval, entre otros temas sobre los que ya hay acuerdo.
Asimismo el oficialismo buscará que el Senado finalmente apruebe el proyecto de ley de Extinción de Dominio, que ya pasó por Diputados.
La nueva composición del Congreso se ocupará de los temas que más interés despiertan en el Gobierno. En principio, la agenda fiscal se tratará con la nueva composición, pues el 31 de diciembre vencen varios impuestos para las provincias y para la Nación.
Otros temas que se comenzarán a debatir a partir del 10 de diciembre son el blanqueo laboral, incentivos para empleadores y una amnistía laboral.
También el nuevo Congreso será el que se ocupe de analizar el Presupuesto 2018, aunque no le preocupa al gobierno que no vaya a salir, pues en ese caso podrían manejarse con el de este año. Igual, no sería una buena señal para el gobierno no poder aprobar la ley de leyes, aunque aclaran que tampoco aceptarán presiones desmedidas de parte de la oposición.
Otro de los temas sobre los que avanzarán es una nueva ley de Ministerio Público, con el objeto de renovar el proceso de destitución de la procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó.
Para el mes de febrero quedarán temas tales como la nueva ley de Defensa de la Competencia, y se comenzaría a tratar la Reforma Previsional, para lo cual habrá que constituir una comisión que ya fue prevista en la Ley de Reparación Histórica.