Reyes: “Argentina en términos inflacionarios está mucho mejor”

El legislador porteño de Vamos Juntos Hernán Reyes dialogó con parlamentario.com para analizar la situación económica de nuestro país y consideró que la necesidad del Gobierno fijar un techo paritario del 15% “no es un objetivo caprichoso”.

El legislador porteño de Vamos Juntos y representante de la CC ARI en la Casa, Hernán Reyes, dialogó con parlamentario.com a fin de analizar los desafíos y complejidades de la Ciudad y del país para los próximos años. Además, aseguró que la necesidad del Gobierno fijar un techo paritario del 15% “no es un objetivo caprichoso”.

Asimismo, adelantó sus objetivos de trabajo en la Legislatura y se refirió acerca de la posibilidad de conformar Cambiemos en el distrito capitalino.

-¿Cómo está viviendo esta etapa como legislador? ¿Qué expectativas tiene acerca de su trabajo en la Casa?

-Estoy muy contento, preparándome en este inicio de año: leyendo, aprendiendo e interiorizándome acerca del trabajo en esta Legislatura. También estoy elaborando propuestas que espero que puedan canalizarse bien. Estoy intentando tener un buen diálogo con todos los miembros de nuestro bloque y con el resto de los compañeros de los otros espacios; también estoy tratando de tener una buena relación con el Ejecutivo. Me parece que este puede ser un muy buen año para plasmar esas propuestas en la realidad.

-¿Está trabajando en algún proyecto en particular?

-Sí, estamos trabajando en algunos proyectos relacionados a mejorar la calidad institucional de la Ciudad, otros vinculados a cuestiones sociales y de transporte. Tenemos muchos proyectos, aún no hemos dado a conocer ninguno porque sería apresurado, pero estamos trabajando para mejorar las políticas públicas que el Gobierno porteño viene llevando adelante.

-Diputados oficialistas han recibido una serie de amenazas en vísperas de la marcha a la que había convocado Hugo Moyano, ¿cree que estas pueden darse -en parte- por la falta de alternancia en los gremios?

-La falta de alternancia es una consecuencia de un modelo ejercido por el poder por parte de algunos dirigentes sindicales. Creo que no hay alternancia porque la acumulación de poder de quienes llegan es tan grande que impiden la democracia interna, impide que alguien les exija rendición de cuentas o la modificación de un estatuto. Se consolidan mayorías corporativas, entonces lo que produce es un manejo de las relaciones políticas de una manera mucho más prepotente. Entonces uno puede vincular la construcción de un ejercicio de poder violento con esa falta de alternancia.

Estas amenazas se dieron en un momento en el que la justicia avanzó sobre uno de los líderes sindicales del país, en cuestiones muy concretas que tienen que ver con el vínculo de su familia como grupo empresario y la obra social. Yo no sé si Moyano amenazó o no, lo que sí sé es que él no lo repudió ni lo desmintió, eso es lo preocupante.

-Larreta le habría dado el visto bueno a la construcción de Cambiemos a la Ciudad, sin embargo Martín Lousteau fue muy crítico durante la campaña con Elisa Carrió y la CC ARI. ¿Cómo verías su incorporación al oficialismo?

-Sí, fueron críticos pero antes no tanto. Me parece que hay que dejar las puertas abiertas para que se construya Cambiemos en la Ciudad. Sin embargo, Cambiemos ya está en la calle y que esté en la Legislatura es algo anecdótico.

-De cara al 2019 ¿crees que tanto el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta , como el presidente Mauricio Macri podrán hacer una buena campaña?

-A lo que aspiramos todos es a que Cambiemos se pueda consolidar en el Gobierno, para ganar la Nación es importante consolidar primero a la provincia de Buenos Aires y a la Ciudad. Nuestra misión y expectativas están puestas en poder estar durante ocho años en el poder porque los desafíos que tiene nuestro país son enormes, las complejidades son muy grandes y no nos van a alcanzar sólo cuatro años para resolverlas.

No nos van a alcanzar para que pueda haber por parte de la ciudadanía una evaluación justa al respecto de cuál es nuestra propuesta de Gobierno. El kirchnerismo fue un proceso que acabó, en el sentido de que pudo concluir y que fueron doce años de un modelo político y económico que tuvo su ejecución y sus resultados; la ciudadanía pudo valorar su trabajo. Por eso yo creo que Cambiemos necesita ocho años para que los vecinos puedan valorar si la gestión fue buena, mala, regular o muy buena.

Tenemos en la cabeza ese horizonte y por supuesto implica que el presidente pueda ser reelegido.

-¿Cuáles serían los desafíos y complejidades de nuestro país?

-Para mí el mayor desafío y complejidad es el sistema económico. Argentina es un país que tiene un modelo económico corporativo que está fundando en un sindicalismo corporativo, empresarios y un conjunto de normativas que satisfacen esas necesidades corporativas. Todo eso hay que desandarlo, entonces nosotros necesitamos un modelo económico de desarrollo que sea dinámico, que asegure la inversión y que tenga el nivel de protección social suficiente para que nadie se quede afuera.

Además, este modelo tiene que evitar dos cosas: que el empresario se cauterice y no compitan entre sí, permitiendo que puedan ofrecer mejor calidad de bienes y servicio, junto con un mejor precio; y por otro lado, evitar que el sindicalismo no se corporativice y pueda permitir discusiones acerca del rumbo económico a favor de los trabajadores.

Todo eso tiene que ir acompañado de una reforma institucional muy grande porque muchas de las normativas -que tenemos en nuestro país- están pensadas para satisfacer esos intereses. Creo que ese proceso económico que va sostenido con una visión de la justicia social y de la protección que el Estado debe tener en los sectores más vulnerables, es lo que hay que desentrañar.

A ese problema hay que sumarle que las variables macroeconómicas no nos han dado la bienvenida en diciembre del 2015, sino que todo lo contrario porque estaban todos los relojes en rojo. Hoy el Gobierno logró manejar esas variables macroeconómicas, hubiéramos preferido que la inflación bajara más rápido, que la tasa de interés baje un poco más y no impacte el dólar, poder ordenar el gasto del Estado para reducir el déficit más rápido.

Hubiéramos preferido muchas cosas pero lo cierto es que después de muchísimos años hay crecimiento económico, baja de la inflación, baja de la pobreza, aumento de la inversión y un dólar flotante. Ya no es el dólar de los 90’ del PJ y Menen, ni es un dólar con dos tipos de cambios como tenía el kirchnerismo; por primera vez estamos yendo hacia un dólar flotante, y eso para la económica es bueno.

-Pese a que usted mencionó a que la inflación está bajando, algunos sectores como el de los docentes sostienen que los salarios pierden contra ella y que las ofertas que se hacen en las paritarias no coinciden con la inflación real. ¿Cuál es su opinión al respecto?

-Es cierto y es interesante el debate, pero la pregunta sería ¿estamos mejor en términos inflacionarios o no? Yo creo que estamos mucho mejor, si bien el índice ha sido un poco más del 23%, el contexto es distinto para el debate de la inflación.

En primer instancia, tenemos un INDEC recuperado y eso no existía antes; segundo, tenemos un solo tipo de cambio; tercero, tenemos una reducción de los subsidios a los servicios públicos, que impactaba muchísimo en la emisión, con lo cual hacia una presión enorme sobra la inflación. Entonces no podemos decir que estamos igual que antes porque estamos mucho mejor, con una inflación que tiende a la baja aunque va mucho más lento de lo que nosotros querríamos. La verdad es que tiende a hacerlo más lento de lo que nosotros queremos, sabiendo que si lo hacemos más rápido estaríamos lastimando a los sectores más populares.

La discusión paritaria existe todos los años, que es justa y legitima, en la cual los diferentes sectores tienen que ponderar el rendimiento de su actividad y la capacidad que tienen de afrontar ese pago. El Gobierno tiene un objetivo que es el 15%, pero no es caprichoso, sino que la necesidad de fijar una meta precisa tiene que ver con generar una inercia en toda la economía y evitar que se indexen , porque eso nos demora en la baja del índice y nos pone en una situación de tener que seguir discutiendo o la tasa, el endeudamiento o el recorte del gasto.

Bajar la inflación no es a favor del Gobierno, es para los trabajadores. Entiendo que en el corto plazo no se pueda entender, pero no hay dudas que un país con inflación de un digito es un país que preserva el poder adquisitivo de sus trabajadores.

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