Con nuevas exposiciones, se realizó la octava audiencia sobre aborto en Diputados

El plenario de cuatro comisiones escuchó a invitados a favor y en contra del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. El testimonio de la veterinaria que habló con un bebé de plástico y lo besó.

Con la participación de más de 50 expositores y escasa presencia de diputados, la Cámara baja retomó el debate por la interrupción voluntaria del embarazo en las comisiones de Legislación General, Salud, Familia y Legislación Penal, donde la nota de color la dio una veterinaria que habló con un bebé de plástico y lo besó.

Fue Valeria Zimmermann, quien aseguró que “las mujeres que abortan no pueden hacer su duelo; no saben el sexo ni el nombre de su bebé, pero quisieran saberlo. No saben qué pasó con su cadáver. Es un desaparecido. Pero su cuerpo sí lo sabe: clama por su bebé”.

Tras afirmar que luego de un aborto se siente “un dolor y una soledad que nadie puede entender”, la veterinaria sacó un bebé de plástico de una caja, lo miró, le dio un beso y le dijo “gracias”.

Otra de las expositoras fue la jueza Gabriela Vázquez, que se manifestó a favor de la despenalización y legalización del aborto al sostener que “el derecho penal ha fracaso definitivamente en su intento de evitar los abortos”.

La magistrada, integrante del Consejo de la Magistratura, afirmó que “las mujeres siguen abortando a pesar de la amenaza penal” y remarcó que “las estadísticas de condenas son ínfimas en relación con el número de abortos que se estiman por año, casi 450 mil”. “El Registro Nacional de Reincidencia en 2016 informa sólo tres condenas en la categoría aborto”, puntualizó.

Por su parte, la exdiputada María José Lubertino dijo que “el debate central tiene que ver con si derribamos la última norma discriminatoria contra las mujeres que queda en nuestra legislación nacional”.

“Los organismos internacionales de derechos humanos, y sus tratados, no solamente no prohíben, no vedan, la posibilidad de la legalización del aborto, sino que hay un listado de recomendaciones y observaciones a la Argentina, de distintos comités, que desde 1992 hasta 2016 le piden a Argentina que modifique la legislación”, subrayó.

A su turno, Laura Arregui, presidenta del centro de estudiantes del Colegio ILSE, resaltó: “Los estudiantes hace tiempo venimos reclamando por la real implementación de la Ley de Educación Sexual Integral”. “¿Cómo se pretende decidir sobre cuerpos ajenos si ni siquiera se brinda la información necesaria sobre prevención y cuidados?”, se preguntó la estudiante secundaria.

En contra del proyecto, Marino Muños, presidente de la Fundación Nacer de Nuevo, consideró que “legalizar el aborto sin tener en cuenta el impacto psico-social será una tragedia para nuestra querida Argentina”. Enfatizó que “son graves los trastornos que sufren las personas que abortan” y que “la interrupción del embarazo no es una decisión feliz para la mujer”, las cuales algunas llegan a esa decisión “empujadas, amenazadas” por sus parejas.

Esteban Rubén Blanco, padre adoptante de una beba que iba a ser abortada y que nació con parálisis cerebral y murió a los cinco años, rechazó la iniciativa, al sostener que “no hay razón para abortar ni siquiera en estos casos. Hay muchos niños sin voz que merecen nacer y merecen vivir. Les pido que legislen por la vida”.

“La mamá de la beba que nos ofrecieron era una chica de 15 años que había sido abusada en un ambiente de pobreza. Nos avisaron que tenía una parálisis cerebral que le iba a provocar múltiples problemas de salud. Fue amor a primera vista. La llamamos Jemima Victoria. Jemima fue amada tiernamente por nosotros y sus hermanos. También fue a la escuela. Luchó y se aferró a la vida por cinco años y nos dejó un recuerdo imborrable”, relató.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password