Acevedo: “todo lo que hicimos en la Ciudad lo vamos a poder hacer en el país”

El legislador de Vamos Juntos José Luis Acevedo dialogó con parlamentario.com acerca del mal funcionamiento del sistema educativo argentino y de las condiciones de empleabilidad que este genera. Además, reconoció la crisis que atraviesa la Nación y advirtió que es parte de un proceso “para generar una nueva República”.

Luego del lanzamiento de su libro “Capacitación y Empleabilidad”, el legislador porteño de Vamos Juntos y miembro de la Comisión de Educación, José Luis Acevedo, dialogó con parlamentario.com para reflexionar acerca de la crisis del sistema educativo en nuestro país y las condiciones de empleabilidad que esté genera.

Y si bien reconoció que a nivel nacional creció el desempleo, aseguró que se debió a que “estamos atravesando una profunda reforma en materia económica y eso implica un proceso de desaceleración de la economía y un cambio de cultura”.

Asimismo, y con la mirada puesta sobre las elecciones que se llevarán a cabo este año, el oficialista destacó los cambios en infraestructura que el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta llevó a cabo y consideró que en los comicios “la Ciudad va a tener un reconocimiento, inclusive por encima de las expectativas que tenemos nosotros, porque sería justicia porque hicimos una ciudad linda”.

“La oposición no sabe qué hacer con nosotros, no sabe dónde pegarnos porque nos puede cuestionar por lo que falta pero no por todo lo que hicimos y estamos desarrollando”, completó.

-¿Qué críticas y propuestas realiza su libro sobre el actual sistema educativo y las condiciones de empleabilidad en la Argentina?

-El libro parte sobre la preocupación de como está el sistema educativo en la actualidad. El sistema educativo está sostenido en una vieja lógica, sobretodo el secundario, de que los chicos tienen que solamente estudiar hasta los 18 años. Este es un sistema excluyente, que lo queremos convertir en un sistema incluyente, pero que no funciona y está roto.

Encima de todo esto no los capacitamos, no les damos competencias y tampoco incentivamos sus talentos, para que ellos tengan una rápida inserción laboral. Hoy si un chico de 18 años se recibe del secundario tiene un pasaporte para entrar a la universidad o para ingresar a un mercado laboral de bajísima calificación porque no saben hacer nada, esa es la realidad. El secundario hoy les da un cultura general, que la podrían adquirir por Google perfectamente, pero nada más que eso.

El sistema de educación secundaria es excluyente porque viene de un sistema piramidal, en el que no importaba cuantos chicos se recibieran sino que se recibieran pocos para que ellos pudieran ingresas a la universidad o fueran dirigentes políticos, empresariales o administrativos. Hoy se implementó una Ley que obliga a todos entren en ese sistema, entonces no funciona porque hay que cambiar el sistema para que sea incluyente. ¿Cómo? Teniendo una mirada mucho más abierta con una educación más cercana a los sectores populares, que son los que más sufren con esto. Por eso yo hablo de que es el desafío de superar la pobreza, porque tenemos un 50% de deserción escolar en el nivel secundario de la Argentina. En ese promedio hay que tener en cuenta que hay una clase media, media alta y alta que a patadas hace que sus hijos terminen el secundario; son muy pocos los pibes que están contentos con el colegio y que sienten que lo que les enseñan les interesa.

Pese a que somos uno de los países de Latinoamérica que tienen más docentes por alumno y tenemos el presupuesto porque contamos con el 6% del PBI, no alcanza porque el sistema no funciona. A mí hay algo que me parece esencial: ¿qué haces con un pibe que tiene 15 años y decide abandonar el colegio? Yo tengo hijos adolescentes y terminan el secundario porque los obligo, porque los llevo, les pongo profesoras particulares y les estoy todo el día encima; ¿pero cómo haces para que un chico que viene de sectores populares donde el padre o madre está todo el día afuera, porque tiene dos trabajos porque la guita no le alcanza, y no tiene contención ni dinero para pagar profesores particulares? Ese pibe termina abandonado y viciándose.

¿Qué hacemos con esos chicos a los que el Estado no les da una miserable respuesta porque los obliga a seguir un sistema que no quieren seguir? Estamos hablando de que en los sectores populares hay hasta un 60% de abandono del secundario, entonces este es un sistema que fracasa pero que nadie lo dice.

En la Ciudad de Buenos Aires nos estamos haciendo cargo de esto, estamos llevando adelante la “Escuela del Futuro”, que es altamente disruptiva, en donde la tecnología vino a quedarse para siempre y en donde el pibe convive con ella, donde sintetizas materias. Sin embargo nos cuestionan porque hablamos de prácticas profesionalizantes, las cuales son pequeñas.

Por ejemplo, un colegio le pide a un laboratorio realizar un convenio para que los chicos que estudian fisicoquímica puedan practicar en la escuela. Lo que pasa es que las maquinas que tienen los colegios llevan cuatro o cinco años de atraso, eso tecnológicamente es un montón, porque un laboratorio -justamente- trabaja con la última tecnología; entonces le pidieron que donaran las máquinas para que los chicos puedan estudiar en la institución. Desde el laboratorio les dijeron que eso era imposible, que ellos contaban con aulas donde capacitan a su personal y que llevaran a los chicos a estudiar ahí. ¿Por qué? Porque la empresa no tiene por qué invertir dos veces: para su empresa y para darle al Estado, es una ridiculez. Que el chico asista allí no es trabajo esclavo, es una práctica profesionalizante.

Todas estas cosas se tienen que comenzar a debatir, parte del libro es esto generar un cumulo de ideas para que esto se comience a debatir y para tratar de ayudar -desde mi lugar como legislador- a un Gobierno que está intentando llevar adelante cambios profundos.

-Usted habla de una transformación de la empleabilidad pero ¿qué análisis puede hacer la situación del empleo en la Ciudad y a nivel nacional?

-El desempleo ha crecido por circunstancias netamente económicas, el país no está atravesando el mejor de sus tiempos. Esto lo digo como parte del Gobierno: estamos atravesando una profunda reforma en materia económica y eso implica un proceso de desaceleración de la economía y un cambio de cultura.

Todo esto género que hoy no tengamos la empleabilidad que queremos pero, más allá de esto, el problema que tiene la Argentina es que no tiene recursos humanos competentes. Tenemos una gran masa, sobre todo en los sectores populares, en donde no hay recursos humanos competentes porque no hay calificación. Este es un grave problema.

Una vez fui a una charla de la Unión Industrial Argentina (UIA) sobre Arcor hace unos 15 años atrás, en donde se planteó que el gran problema que tenía la empresa es que iba a empezar a invertir en Brasil porque allí tenía muchos más recursos humanos competentes. En cambio sí tenían que invertir en la Argentina, por lo menos tenían que capacitar durante dos años a los trabajadores para que se desempeñen mejor dentro de la fábrica.

Hoy estamos cualitativamente peor que antes, porque no es que los argentinos no seamos competentes sino que el sistema educativo no genera competencias para que la persona sea empleable. No solamente dependiente, sino que hablo de empleable en términos de que pueda generar su autoempleo, de generar herramientas que los demás quieran comprarle.

Nosotros tenemos que hacer un cambio sustancial; dejar de pensar que Argentina es Suiza y sacar leyes que son difíciles de cumplir, creyendo que nuestro sistema educativo es buenísimo porque les enseñamos a los chicos donde está España. Tenemos que empezar a fomentarle a los chicos cosas positivas, todo lo bueno que tienen ellos.

-Por otro lado, ¿cómo ve al Gobierno Nacional y de la Ciudad de cara a las elecciones?

-El Gobierno de la Ciudad está en su mejor momento histórico, nunca estuvo tan bien. Hemos convertido a la Ciudad en estos últimos 12 años, con los gobiernos de Macri y Rodríguez Larreta, en una de las ciudades más bellas del mundo. Recorrer las calles sorprende, todos los días me encuentro con cosas nuevas.

La Ciudad me hace acordar a New York, donde vas cada dos años y te sorprendes porque siempre está distinta. Bueno, una persona deja de venir dos años a Buenos Aires y se sorprende, por la cantidad de cambios que se han hecho y por la creatividad y el impulso de todo lo que hemos dado.

Sobre todo en infraestructura, pasando por la revolución que hicimos en infraestructura dentro de las escuelas. Pareciera que nos olvidamos que en 2007 la Legislatura había votado una ley de emergencia de infraestructura porque había 400 escuelas que no tenían gas, ahora son muy pocas las que no lo tienen; es un cambio cuantitativo y cualitativo.

También sorprenden la cantidad de eventos que hay y la atención que tenemos para con la tercera edad; la cantidad de los Centros de Primera Infancia (CPI) que hicimos, como mejoramos que los chicos tuviesen garantizadas sus vacantes en la educación pública desde los cuatro años. Hemos hecho muchísimas cosas en lo que tiene que ver con la atención primaria de la salud, aún sabiendo que la mayor parte de los pacientes son del interior de la Provincia de Buenos Aires, y sin embargo seguimos invirtiendo.

Creo que la Ciudad va a tener un reconocimiento, inclusive por encima de las expectativas que tenemos nosotros, porque sería justicia porque hicimos una ciudad linda. La oposición no sabe qué hacer con nosotros, no sabe dónde pegarnos porque nos puede cuestionar por lo que falta pero no por todo lo que hicimos y estamos desarrollando.

En lo que respecta al nivel nacional, hay que tener en cuenta que en la Ciudad llevamos ocho años de ventaja, porque el primer gobierno de Mauricio Macri en el distrito no fue tan bueno: en los primeros dos años esto era mucho más chico y fueron muy duros por la cantidad de paros y movilizaciones. Creo que Nación va sobre las mimas vías de cambio que en la Ciudad, pero creo que va a reelegir y la coalición se amplió, pero más allá de todas las estructuras políticas tenemos a la gente que va a seguir acompañando el cambio porque no quiere ir para atrás.

Estamos convencidos de que todo lo que hicimos en la Ciudad lo vamos a poder hacer en toda la República Argentina, todavía hay muchísimas cosas para hacer. Es un Gobierno que vino para quedarse y generar una nueva República.

-Una de las grandes incógnitas es si Santilli va a acompañar la fórmula de Rodríguez Larreta. ¿Usted cree que esto es factible?

-Yo no quiero que sea vicejefe sino que sea jefe de Gobierno porque creo que es uno de los dirigentes más importantes de mi generación y que lo merece, esto lo digo personalmente porque le tengo mucho cariño. Por su puesto que creo que podría serlo dentro de cuatro años, ahora es indudablemente el tiempo de Larreta.

Si va como vicejefe perdemos la chance, pero lo que creo que va a pasar es que si Larreta le pide que lo acompañe, Santilli va a ser una persona ordenada y lo va a hacer. Estamos todos preocupados sobre que va a pasar pero él no dice nada al respecto.

FOTOS: Gentileza Legislatura porteña

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