“Cristina y Macri tienen arriba del 50% de rechazo en la población”

En una entrevista con parlamentario.com, Graciela Camaño, quien buscará renovar su banca por Consenso Federal, sostuvo que “la sociedad no tiene grieta, tiene necesidades, y en ese sentido está unida”. “Nos llevaron ocho años por el camino de los desaciertos”, lamentó.

Por Carolina Ramos

Pasaron varios meses desde aquella sesión en la Cámara de Diputados donde comentó que no renovaría su banca. Pasó también algún tiempo desde el discurso que emocionó a Sergio Massa en la cumbre del Frente Renovador en Parque Norte. El tablero electoral la llevó a romper su promesa y también a romper relaciones con su jefe político. Parada definitivamente en la tercera vía, Graciela Camaño buscará un nuevo mandato por Consenso Federal, y sostiene que “Cristina (Kirchner) y (Mauricio) Macri tienen arriba del 50% de rechazo en la población”.

“La sociedad no tiene grieta, tiene necesidades, y en ese sentido está unida”, observó Camaño desde su oficina, en un Congreso despoblado por el receso invernal y la campaña electoral. En medio de un raid mediático, la legisladora dialogó con parlamentario.com y remarcó que “las PASO nos van a ayudar a dilucidar si efectivamente tenemos una polarización”.

“Los políticos del gobierno anterior y estos especularon mucho económica y financieramente, y en lugar de pensar en el bien común, pensaron en cómo retener el poder”, aseveró la candidata por la provincia de Buenos Aires, y agregó: “Cuando termine el proceso electoral vamos a tener un problema muy serio, porque como estamos de fiesta, después la fiesta se paga”.

Además, señaló que “hay un relato que se traslada a los medios, una suerte de discusión que se instala entre dos”, y reconoció que el frente que lleva a Roberto Lavagna como candidato presidencial padece de “poca musculatura comunicacional”.

-¿Qué se pone en juego en esta elección?

-Cambiar el sistema económico que está destruyendo a los argentinos después de ocho años de fracaso de los gobiernos de Cristina Kirchner y de Mauricio Macri. Ambos gobiernos acumulan una inflación promedio del 866%; ambos gobiernos generaron que haya un 35% de argentinos en la pobreza y un 7% de indigentes; ambos gobiernos generaron que el trabajo en negro, que es la flexibilización más brutal que se le puede hacer al sistema laboral, ronde el 50%. Indudablemente, hay dos gobiernos que nos llevaron ocho años por el camino de los desaciertos, y esto es lo que los argentinos tienen que decidir en octubre.

-¿Por qué es tan difícil romper con la polarización?

-Hay toda una estrategia electoral que no comenzó ahora, sino en el gobierno de Cristina Kirchner, tendiente a construir la idea de que solamente hay dos fuerzas políticas, representadas por Cristina y por Macri. Esto nos ha hecho mucho daño, nos ha traído un desastre. La idea que está construida como relato es que hay solamente dos candidatos, y hay nueve candidatos. Vamos a esperar a ver qué dice la sociedad, de qué manera la sociedad elige, cómo vota. De alguna manera, estas PASO nos van a ayudar a dilucidar si efectivamente tenemos una polarización. Puede ocurrir, pero sería lamentable. Además, como es un relato construido, desalienta a los dirigentes. Creo que la sociedad mayoritariamente estaba buscando una alternativa, y era tan grande esa franja de ciudadanos, que ambos lados de esta polarización que se relata buscaron cooptar dirigentes del medio. Por eso, en un momento muy importante para la construcción de esa alternativa, un dirigente se va para un lado y otro dirigente se va para el otro. Hay que ver dónde sigue la sociedad, si sigue buscando una alternativa o no. Cristina y Macri son dos dirigentes con altísimo nivel de desaprobación. Polarizan dos personas que tienen arriba del 50% de rechazo en la población.

-¿Y por qué no se pudo retener a esos dirigentes “cooptados”? ¿Por qué no se pudo lograr una tercera vía más consolidada?

-No es cuestión de retener a nadie: se trataba de los dirigentes que precisamente eran parte de esa construcción. No es que sean ‘dirigentes satélites’. (Sergio Massa y Miguel Pichetto) eran dos de los dirigentes más importantes para la construcción de esa alternativa que podíamos ofrecer a los ciudadanos. Por eso también causó tanto revuelo cuando ellos tomaron sus decisiones políticas.

-¿Hay una construcción mediática de la grieta?

-Yo lo dije hace mucho en un programa donde hablaban de la grieta, y estábamos fuera del período electoral: la sociedad no tiene grieta, tiene necesidades, y en ese sentido está unida. Acá no hay una grieta que separe a un pobre de otro pobre, o a uno que no tiene trabajo de otro que no tiene trabajo. En los problemas y en las necesidades, la sociedad está unida. Lamentablemente, estos procesos de crecimiento sin inteligencia -el que planteó Cristina primero y el que nunca pudo plantear Macri porque el país decreció-, si no se tiene una estrategia de desarrollo, no sirven para nada. Sirven para hacer ricos a unos cuantos. Nadie se sentó a pensar una Argentina que produzca y que crezca para brindarle oportunidades a todos. En el momento en que se creció, se benefició a unos pocos y no se desarrolló el país. Esto es lo que hay que cambiar. Tenemos que apuntar a un cambio que esté vinculado a la búsqueda del crecimiento con desarrollo. Cristina y Macri, con sus equipos, han demostrado ser altamente ineficientes. No hay un programa ni una idea. Desde el primer día de la campaña, Roberto estuvo planteando que era necesario ponerle plata al bolsillo de los argentinos, es decir, reactivar la economía, porque este gobierno le puso un cepo a la economía, de la misma manera que el anterior le puso un cepo a la moneda. Ahora parece que, de repente, Fernández descubrió de qué manera resolver el problema de los argentinos, y empieza el debate a partir de lo que Fernández dijo, cuando ya Roberto lo había dicho con muchísima más anterioridad, con conocimiento y además con experiencia. Entonces sí, hay un relato que se traslada a los medios, una suerte de discusión que se instala entre dos. Pero nosotros vamos a insistir porque creemos en la inteligencia de los ciudadanos. No queremos vivir en un país donde cada dos años escuchemos lo que escuchamos por parte de dos personas ineficientes que no saben cómo resolver el problema de los argentinos.

-¿Cómo buscan captar el voto?

-Nosotros no pretendemos captar el voto, pretendemos hablar con la ciudadanía. Somos conscientes de que tenemos poca musculatura comunicacional, tiene mucha más musculatura cualquiera de las otras dos fuerzas. Pero estamos intentando llegar a los argentinos y plantearles qué es lo que pensamos, cómo vemos a la Argentina y cuáles creemos que son las soluciones. Esto lo expresan nuestros candidatos, tanto Roberto Lavagna como Juan Manuel Urtubey y ‘Bali’ Bucca, recorriendo el territorio, participando de los programas televisivos y de radio donde nos invitan, y trabajando desde las redes con lo que nosotros hicimos, con lo que ya demostramos que podemos hacer en la gestión pública y lo que podemos hacer a futuro.

-Si gana el Frente de Todos, ¿Argentina corre el riesgo de transformarse en Venezuela?

-Yo no soy tan simple para analizar la política. Me parece que la política es mucho más compleja. Y tampoco quiero hacer escenarios respecto de qué pasa si gana éste o aquel. Nosotros aspiramos a ganar nosotros, y te puedo asegurar que Argentina necesita parecerse a Argentina, pero no a la Argentina de Cristina y de Macri: a la Argentina que en algún momento fuimos, que le dio oportunidades a sus habitantes, que estaba plena de trabajo, que tenía un sistema educativo, un sistema de salud, que le permitía tener una cultura. Cada uno tiene que decir lo que va a hacer. Yo prefiero hablar de lo que nosotros queremos hacer, que es crecer con desarrollo.

-¿Cómo describirías estos cuatro años de gobierno de Cambiemos?

-Fueron un desastre de desaciertos. Los políticos del gobierno anterior y estos especularon mucho económica y financieramente, y en lugar de pensar en el bien común, pensaron en cómo retener el poder. Esto es lo que a nosotros nos llevó al desastre. Cuando termine el proceso electoral vamos a tener un problema muy serio, porque como estamos de fiesta en el proceso electoral, después la fiesta se paga. Esto mismo pasó anteriormente: por retener el poder se hacen maniobras con respecto al tipo de cambio, las tasas de interés y la propia economía, que después se pagan.

-Habías dicho que este era tu último mandato, ¿qué te llevó a cambiar de decisión?

-Dejar en claro el lugar en el que estoy parada; dejar en claro que yo no estoy ni con Macri ni con Cristina, y arriesgarme a ir al proceso electoral.

-Conformaste el bloque Consenso Federal junto con otros tres diputados, ¿qué rol tendrá ese bloque?

-Voy a cumplir con las tareas que ya tengo asignadas. Tengo que honrar mi cargo y honrar el gasto que significo para los argentinos.

-¿Hay una intención del oficialismo de paralizar el Congreso?

-Este oficialismo, porque no tenía el número adecuado y no tenía la capacidad de generar consenso y diálogo, cerró el Congreso.

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