Diputados sesiona por la crisis en Bolivia y todavía no hay acuerdo entre oficialismo y oposición

El interbloque Cambiemos no dio quórum. Daniel Lipovetzky, que había adherido al pedido de sesión especial, estuvo en el recinto pero no se sentó en su banca. La sesión empezó con 129. Incertidumbre por el resultado de la votación.

En un clima de incertidumbre por el resultado final de la votación, la Cámara de Diputados sesiona para aprobar una declaración sobre la crisis en Bolivia, donde el presidente Evo Morales se vio obligado a renunciar el último domingo bajo presión militar, lo que la oposición en Argentina definió como un “golpe de Estado”.

A pesar de los intentos por arribar a una redacción común, los diputados congregados en el Frente de Todos y los de Cambiemos no llegaron a un consenso y cada espacio defiende su propio proyecto, a los que se sumó un tercero, presentado por Carla Carrizo y Teresita Villavicencio, del bloque Evolución.

El proyecto del peronismo, impulsado por el diputado y eventual futuro canciller, Felipe Solá, condena el “golpe de Estado” en Bolivia y será el primero en someterse a votación, ante lo cual el oficialismo, mayoritariamente, evalúa abstenerse.

La sesión especial inició a las 16.25 -una hora después del horario de convocatoria- sin la presencia de Cambiemos, que se había comprometido a dar quórum pero no bajó al recinto.

Desde el oficialismo aclararon que se intentó hasta último momento arribar a una redacción común, pero ante la falta de consensos -no solo por la definición de “golpe de Estado” sino también por la condena al “fraude” electoral en Bolivia-, resolvieron no asistir al inicio.

El diputado que dio la nota fue Daniel Lipovetzky (Pro), quien ingresó al recinto, dialogó con algunos legisladores y fue arengado desde las bancas kirchneristas para sentarse en la suya, pero no lo hizo y abandonó el salón, a pesar de haber adherido al pedido de sesión especial.

En la piel de futuro canciller, el diputado nacional Felipe Solá abrió el debate y subrayó que “no hay ninguna duda de que en Bolivia hubo un golpe de Estado”, a la vez que aseguró que la aprobación de la declaración servirá para “contribuir a la pacificación” y “reencauzar el proceso democrático”.

“No hay ninguna duda de que en Bolivia este fin de semana hubo un golpe de Estado. No tiene sentido entre hombres y mujeres políticos empezar a discutir técnicamente qué es un golpe de Estado. Esto no es una academia”, advirtió Solá, quien hizo un repaso de los sucesos ocurridos desde el fin de semana en Bolivia.

El diputado de Red por Argentina sostuvo que la aprobación de la declaración permitirá “disipar los temores de que en América Latina estemos regresando a los tiempos más oscuros de todos”; “contribuir a la pacificación en Bolivia”; y “ayudar a reencauzar el proceso democrático en toda Bolivia”.

En nombre de la UCR, Facundo Suárez Lastra se metió en la discusión acerca del concepto de golpe de Estado: “Me resisto a la discusión semiótica. Si quieren llamarlo 'golpe', llamémoslo 'golpe'. Pero llamemos las cosas por su nombre: los errores prácticos en el comicio se llaman 'fraude' y es un robo a la soberanía del pueblo”.

También opinó que “la mejor salida” para “que esta terrible situación que vive nuestro pueblo hermano se resuelva” es “que los cuerpos institucionales de Bolivia funcionen sin deserción”, ya que “no se puede desertar a la Asamblea Legislativa”, que debía pronunciarse sobre la renuncia de Morales y no tuvo quórum.

Por su parte, Guillermo Carmona (Frente para la Victoria-PJ) denunció que “resulta injustificable que se esté mirando para otro lado como lo hacen el presidente (Mauricio) Macri y el canciller (Jorge) Faurie”, y reclamó “que el Gobierno argentino se exprese categóricamente en contra del golpe de Estado”.

Según el diputado, Macri y Faurie “están pisoteando la tradición política y diplomática argentina, que se ha caracterizado por una defensa irrestricta de la democracia en el continente”.

Además, Carmona cruzó a sus pares radicales: “Nos sorprende que los partidarios de aquel centenario partido titubeen en relación a la existencia de un golpe de Estado”.

Paula Oliveto, de la Coalición Cívica-ARI, sostuvo que “las Fuerzas Armadas tienen que estar subordinadas al poder civil”, ya que “cuando así no pasa se rompe el orden constitucional y se lesiona la democracia, y eso acá o en la China se llama golpe”.

La diputada advirtió que “no respetar el voto popular también es deslegitimar el Estado de Derecho”, en relación a la decisión de Evo Morales de desconocer el referéndum que le dijo “no” a su reelección.

Todavía dentro del Pro, Daniel Lipovetzky plasmó sus diferencias en torno a la postura mayoritaria de Cambiemos, al sostener que “cuando ocurre un golpe de Estado tenemos que ser muy claros, no hay grises”, y llamó a “dejar de lado las diferencias” para aprobar un texto común.

“Cuando uno escucha que el jefe de las Fuerzas Armadas de un país hermano sugiere o exige la renuncia a un presidente, está claro que estamos hablando de un golpe de Estado”, sentenció Lipovetzky.

NOTA EN DESARROLLO
FOTO: HCDN

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