Para Enríquez, la revocación del protocolo para abortos fue “correcta”

El diputado nacional del Pro dice que Adolfo Rubinstein cometió “un serio error” y consideró correcto también pedir su renuncia.

“El secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, cometió un serio error al dictar y publicar una resolución que aprobó un protocolo para casos de aborto no punible. El error fue de procedimientos y también sustancial”, señaló este jueves l diputado nacional Jorge Enríquez.

Y detalló: “En primer lugar, una decisión de esa magnitud, en un tema tan sensible para la sociedad, no puede adoptarse sin consultar al presidente. Sobre todo cuando el presidente manifestó en forma clara y categórica que está a favor de las dos vidas”.

“Por eso solo -agregó Enríquez-, fue correcto revocar inmediatamente esa resolución y solicitar la renuncia del funcionario”.

En cuanto al fondo de la cuestión, continuó el legislador, muy crítico del aborto, “lo que pretendía ese protocolo era legalizar en los hechos el aborto. Esto no solo legitima una práctica que para mí, desde mis más profundas convicciones, es inmoral, además de inconstitucional, sino que resulta una afrenta a la democracia”.

El diputado nacional del Pro consideró que “se intenta meter por la ventana lo que los representantes del pueblo, en un extenso debate el año pasado, decidieron que no debía ingresar por la puerta legislativa. Y lo hace de un modo que ni respeta la objeción de conciencia personal e institucional. Se ordena a los médicos matar a un ser humano indefenso, que es lo contrario de lo que ellos se comprometieron a hacer al prestar el juramento hipocrático”.

“Todo este desvarío parte, aunque pocos lo dicen, del fallo F.A.L. Esta decisión de la Corte solo debía definir si el aborto no punible del art. 86, inc. 2 del Código Penal era nada más que el practicado a una “mujer idiota o demente” (según el lenguaje, hoy tan chocante, de 1921) o a toda violación. La Corte interpretó esto último. Hasta ahí, ejerció una función judicial. Pero fue mucho más allá y determinó que las provincias debían dictar protocolos con cierto contenido (por ejemplo, que bastaba una declaración jurada de la mujer que alegaba haber sido víctima de un a violación para que no se pudiera exigir ninguna prueba de la comisión de ese delito). Esta fue una decisión netamente legislativa, impropia de un tribunal de justicia”, precisó Enríquez.

“Pero muchas personas, y la gran mayoría de los comunicadores, creen que ese fallo tiene el valor de una ley. Esto sigue generando confusiones”, amplió el diputado, que finalizó diciendo que “por supuesto, es necesario que en cada provincia se indique a sus centros de salud y médicos cómo actuar en esos casos, pero teniendo la prudencia de no imponer acciones que solo podrían ser establecidas por el Congreso Nacional mediante leyes”.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password