La resistencia del campo

Por Aníbal Hardy. El exdiputado nacional advierte las dificultades que históricamente presentaron la implementación de agresivas reformas agrarias.

Es muy extraño que algunos miembros del Gobierno no hayan advertido lo que enseña la historia de los hombres de campo. Tanto Mao Tzetung como Stalin, hicieron y deshicieron la industria y el comercio de sus países, pero al intervenir en el campo tuvieron que enfrentar sus más duras batallas.

Mientras Lenin vivió, la economía soviética permitió que el campo fuera una actividad no socializada. Bujarin, que fue junto con Stalin uno de los herederos preferidos de Lenin, para motivar a los agricultores prósperos (kulaks, en ruso) a producir más alimentos para la creciente demanda de las ciudades, llegó a recomendar: “Enriqueceos”. Pero en 1928, cuando el Estado fijó un precio bajo para el trigo, los agricultores se negaron a venderlo. Stalin ordenó el decomiso. Algunos agricultores trataron de esconder sus cosechas y otros pasaron a quemarla o tirarla a los ríos.

La escalada concluyó en 1930, con la colectivización del campo, durante la cual 150.000 kulaks fueron asesinados y 3 millones de campesinos murieron entre 1932 y 1933 por la hambruna que provocó la colectivización. Recién en 1935 se levantó el racionamiento de pan, pero la producción de todos los demás alimentos no sólo era todavía menor a la de antes de la colectivización, sino inferior a la de 1914.

En 1938, Stalin ordenó la ejecución de Bujarin por desviaciones derechistas, y entre las pruebas, estaba aquella recomendación de “enriqueceos” dicha a los agricultores.

Mao Tzetung en China colectivizó la producción agrícola en 1958, como parte del plan Gran Salto Adelante. Los resultados no fueron menos desastrosos: en 1960 murieron de hambre treinta millones de chinos. En 1971 se volvió a garantizar la propiedad privada de tierra para estimular la producción.

Tanto Stalin como Mao intervinieron el campo para capturar su renta y, con ella, subsidiar el desarrollo de la industria y transferir recursos del interior a los centros de decisión. En todos los casos, para vencer la resistencia de los productores fue necesario arrancarlos por la fuerza de sus tierras y matar a decenas de miles de ellos.

Por si esta breve reseña, fuera poco. También a lo largo de la historia económica mundial, pueden encontrarse muchos errores de cálculo por parte de los reyes al momento de estimar la carga tributaria que podían imponerles a sus súbditos. La revolución norteamericana que llevó a ese país a la independencia, la inglesa que estableció el “no taxation without representation” o francesa son otros ejemplos que pueden darse sobre cómo, aun los monarcas más absolutistas, perdieron el poder o sus colonias por su ambición desmedida al momento de explotar a los contribuyentes.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password