Reformulado

Esta nueva generación del compacto de la marca del moño llega completamente renovada, tanto en diseño como equipamiento y motorizaciones.

Por Roberto Nemec

Durante el primer semestre de este año el recién llegado Chevrolet Onix, resultó el vehículo más vendido y patentado en Argentina, incluyendo pickups. Ahora es superado solamente por la Toyota Hilux, manteniendo el primer puesto entre los autos de pasajeros.

El compacto de GM que se ofreció en las ya conocidas versiones de motores de cuatro cilindros, ahora denominadas Onix Joy, recurre con este lanzamiento a los innovadores tricilíndricos de 90 CV para las versiones de entrada de gama y 116 CV, las variantes más altas , que suman el turbo.

El Premier (con transmisión automática), es el tope de línea que nos viene desde Brasil y que probamos en esta oportunidad.

Lo actualizado del estilo de su carrocería (4,74 metros de largo, 1,73 de ancho total) es otro de los puntos fuertes de los Onix.

El interior es espacioso y aprovecha bien el entre ejes de 2,60 metros. Revela a primera vista una calidad de materiales y terminaciones bastante esmeradas.

La posición de manejo ideal se obtiene fácilmente por la doble regulación de la barra de dirección (mediante una palanca que a veces se nos trabó) y la de altura de la comodísima butaca.

Una vez encontrada la mejor postura, el conductor quedara frente a un tablero de instrumentos clásicos de agujas muy legibles y con una completa computadora de a bordo en el centro de ambos. Desde el volante, forrado en cuero como la selectora, se comanda la telefonía, el audio y los controles de velocidad máxima y de crucero. Hay profusión de guarda objetos, de variado tipo.

El sector trasero es cómodo en cuanto al lugar para las piernas y no tanto en lo que respecta al espacio vertical, es decir, del cojín al techo.

Sus ocupantes cuentan con dos entradas USB y, al igual que los de adelante, alza cristales de un solo toque ascendente y descendente.

La capacidad del baúl no es de las más amplias del segmento, pero son razonables sus 469 litros. Bajo el piso va la rueda de auxilio, que lamentablemente para muchos usuarios es temporal.

Uno de los argumentos notables del Plus es la adopción del tres cilindros en línea de 999 cm3 y 116 CV a 5.500 rpm. Posee 12 válvulas comandadas por correa dentada en baño de aceite, con el que extiende su plazo de recambio.

La alimentación es por inyección indirecta, con turbo e intercooler con un torque máximo de 16,8 Kgm que se manifiesta ya a las 2.000 vueltas. Lo negativo está en su excesiva rumorosidad en alta. Es brioso, pero su cualidad principal es la austeridad en el consumo: en ruta: a 90 Km/h utiliza un litro para recorrer 22 kilómetros; 14,1 si va 130 Km/h y en el circuito urbano 11,2 Km por litro. La capacidad del tanque es escasa, apenas 44 litros; con diez litros más la autonomía pasaría de muy buena a extraordinaria.

La transmisión mediante una caja automática convencional de seis velocidades de buen desempeño, aunque el modo secuencial solo deja utilizarlo en el modo Lock, para retener el pasaje del cambio, pero que no funciona como secuencial al gusto del conductor.

En las pruebas de campo logramos llegar a 185,4 Km/h de velocidad máxima y una aceleración de “cero a cien” en sólo increíbles 8,9 segundos, manifestando su elasticidad con los 7,9 segundos que empleo en “D” para pasar de 80 a 120 Km/h. Muy buena también su capacidad para frenar sus 1.119 kilos con discos ventilados adelante y tambores atrás: 38,6 metros en la prueba de 100 a 0 Km/h.

En ciudad pudimos apreciar la adecuada asistencia eléctrica de la dirección, que se endurece gradualmente con la velocidad de la ruta o autopista. Las suspensiones otorgan un excelente equilibrio dinámico, entre uno y otro ámbito; la delantera es del tipo McPherson y la trasera semiindependiente con barra de torsión.

El equipamiento de seguridad es uno de los puntos salientes de los Onix. Entre lo más importante están sus seis airbags y alerta de punto ciego (ambos infrecuentes en el segmento) control de estabilidad, asistente de arranque en pendiente, sensor de luz crepuscular y luz de marcha diurna con leds.

Además ofrece ABS con EBD, inmovilizador de motor y anclajes Isofix, cinco cinturones inerciales de tres puntos y otros tantos apoyacabezas, etc.

El Onix Plus logró las valoradas 5 estrellas otorgadas por LatinNCAP en cuanto a protección de ocupantes adultos y niños y también de peatones. 

La lista de dotación para el confort es larga. A lo ya comentado, es interesante agregar el aire acondicionado electrónico, cámara de visión trasera, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, exclusivo asistente semi automático de estacionamiento, apertura de puertas y arranque “sin llave” y cargador inalámbrico simultáneo para dos celulares. Suma, además, conexión 12 volts en la consola, conexión a internet 4G (provista por Claro) para hasta siete dispositivos simultáneos, audio con seis parlantes, AM/FM, Android Auto y Apple CarPlay, doble conexión Bluetooth y My Link 3 con pantalla táctil de siete pulgadas.
El precio de este realmente full Chevrolet Onix Plus es de $ 1.711.900, lo que lo hace evidentemente competitivo frente a modelos de la talla del Volkswagen Polo, el Toyota Yaris, el Renault Sandero, el Fiat Argo y otros tantos. La garantía de tres años o cien mil kilómetros es correcta.

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