Mayans dijo que en 2017 Cambiemos impulsaba un proyecto similar

El jefe del oficialismo en el Senado denunció “un plan internacional” contra los movimientos populares, en el que incluyó la salida de Gils Carbó. Denunció aprietes a los arrepentidos.

En el cierre del debate de la reforma de la Ley del Ministerio Público, el presidente del bloque oficialista, José Mayans, dedicó la mayor parte de su discurso a referirse al proyecto que en 2017, durante la gestión Cambiemos, llevaba las firmas de los senadores Federico Pinedo, Miguel Pichetto y Angel Rozas, entre otros. “Esta es la inspiración que tienen estos cambios”, afirmó el senador formoseño, citando también las iniciativas presentadas por los senadores Martín Lousteau, Lucila Crexell y Alberto Weretilneck. “Estamos tratando eso, o sea que acá no hay ningún proyecto de un senador que sea del oficialismo -dijo-. El tema que está en discusión es cómo se implementan las políticas públicas en nuestro país y cómo se dice en un tiempo una cosa y se dice otra después”.

Citó luego el decreto que Mauricio Macri emitió 9 días después de asumir como presidente, suspendiendo la vigencia del Código Procesal Penal. “Eso realmente era inconstitucional, porque si hay algo que prohíbe la Constitución es que los decretos de necesidad y urgencia puedan legislar sobre temas judiciales, electorales, tributos… está expresamente prohibido por la Constitución”. Se quejó entonces porque quienes hoy critican a este Gobierno, no lo hicieron esa vez.

Se refirió luego a Alejandra Gils Carbó, a quien -sostuvo- “Macri decidió echarla”. Y agregó: “Teníamos una procuradora elegida por los dos tercios, que debía durar mientras durara su buena conducta… Pero había un plan internacional contra todos los que representaban los movimientos populares”, señaló, citando a Lula y hasta (Fernando) Lugo en Paraguay. “Era una estrategia que no estaba pensada solo para la Argentina; era muy amplia: proteger al poder económico, el esquema de usura, los fondos fuera del país, y un ataque al sistema político, al adversario”, denunció. En ese marco citó el intento del macrismo de instaurar el voto electrónico “que hoy denuncia (Donald) Trump que era un fraude”.

El objetivo incluía, afirmó, “destruir a Cristina, y no hubo suerte en eso”.

Luego volvió al proyecto presentado por Pinedo el 3 de noviembre de 2017, que fue tratado cinco días después en una reunión a la que asistió el entonces ministro de Justicia Germán Garavano. “No tiene desperdicio la copia taquigráfica”, aseguró, comentando que el proyecto le quitaba el carácter vitalicio al procurador, y en base a eso el ministro lo defendió diciendo que como “ya no es un cargo vitalicio, entonces reclama mayorías más ágiles”. En ese marco, recordó que Garavano se equivocó diciendo que se lo  podía remover por mayoría simple, ante lo cual Pichetto lo corrigió, diciendo que era por “mayoría absoluta”. “Y Garavano termina aceptando y hablando de un error”, agregó.

Más adelante, Mayans justificó la demora en tratar el pliego de Daniel Rafecas señalando que la oposición había condicionado el tratamiento del mismo diciendo que solo lo harían en una audiencia pública presencial, cosa que no se podía por la pandemia. “Sino, olvídense de los dos tercios, esa fue la amenaza”, aseguró, señalando que ahora dicen que “nosotros no tuvimos nada que ver con esto, pero está escrito lo que dijeron”.

Volvió sobre el tema de los 2/3 sosteniendo que no se puede alcanzar con esta oposición, y por eso no se pueden alcanzar esas mayorías para el procurador penitenciario, ni para el defensor del Pueblo, ni mucho menos para el procurador general, enumeró.

En su discurso, Mayans se refirió incluso a los arrepentidos, afirmando que eran obligados a acusar a Cristina Kirchner. “Eso fue lo que pasó con la Justicia argentina. Esto está dentro de ese plan de desprestigio”, agregó, asegurando que muchos legisladores de la oposición “tienen algunos periodistas que les dicen lo que tienen que decir. Yo leo el domingo lo que dicen los periodistas y sé lo que van a decir ellos el jueves… Y algunos lo repiten mal”, ironizó.

“Cuando presentó ese proyecto Garavano, todos decían que era ‘impresionante’, y ahora se arrepintieron de lo que decían… Ahí les cabe la figura de los arrepentidos… Como a esta pobre gente que llevaban a los sótanos y casi que los torturaban”, dijo en referencia a los imputados en la causa de los cuadernos. “¿Cómo van a venir a hablar de instituciones cuando permitieron lo que hizo el macrismo?”, concluyó.

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