Se llevó a cabo la última jornada de la 41º Convención Anual del IAEF

Bajo el lema “El futuro del Día Después” expusieron diversos analistas en formato de modalidad online.

Este viernes se llevó a cabo la tercera y última jornada de la 41º Convención Anual del IAEF (Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas), bajo el lema, “El Futuro del Día Después”.  Este año en formato de modalidad online. 

A continuación, un resumen de los principales expositores: 

Gustavo Iaies – director del Centro de Estudios en Políticas Públicas

PAE

Panel Desafíos y oportunidades de la educación.

Si la educación es pilar del desarrollo, nuestro sistema educativo no se entera. Es un sistema más político que educativo en sentido estricto. En la escuela se privilegiaban “las buenas conductas” en referencia a la igualdad política. La agenda era “somos todos iguales y estamos en una sociedad que nos iguala”. 

Todo eso empezó a estallar a mediados de los ´80. En parte por razones económicas y en parte porque la sociedad se democratizó mucho más: empezó a jugar el valor innovación, creatividad. No nos fue fácil responder a esa nueva demanda. Dejamos de prestar atención a la ortografía, por ejemplo: no sabíamos qué premiar, qué distinguir. Se dejó de premiar la aplicación al estudio, todos estábamos muy confundidos y todavía nos cuesta entender que la escuela tiene que ver con el desarrollo, la formación. Los alumnos tienen que poder pensar qué van a hacer en una sociedad diferente, con nuevas demandas. 

Debemos pensar cómo introducimos estos nuevos saberes en la escuela. Tenemos una escuela muy académica. 

La pandemia demostró que los chicos puestos a trabajar a través de autonomías virtuales tienen buenos resultados. No sirve un sistema vertical sino con escuelas que tengan mayor creatividad. Con directores y docentes que se vinculan mucho más con la sociedad. 

Todavía los alumnos extrañan esa escuela ordenada. Es una escuela que tampoco hay que perder. Pero hay que avanzar en programas que interactúen con los mercados, que capaciten para resolver problemas y demandas, temas en los que nuestros docentes tampoco están actualizados. 

Una escuela que te deje armar proyectos, tema en el que Argentina viene bastante retrasada.  

Tenemos que dar a los directores un proyecto. Aún las buenas escuelas cuesta que se tome conciencia de estos nuevos desafíos. Se trata de enseñar proyectos y desafíos que tengan que ver con la realidad. 

Creo que en 2021 vamos a perder muchos alumnos. En la enseñanza estatal, de cien alumnos que empiezan en primer grado, 65 se pierden en el camino.  

Cómo enseñar a los pibes a pensar proyectos, qué tienen que saber en términos fe gestión. Pero los ministerios no están haciendo eso. Hay que ir a buscar a las madres, que son quienes van a traer a los chicos a la escuela. Hay que entender que un objetivo es que los chicos aprendan y que terminen dentro de la escuela. Qué enseñar para que los chicos tengan habilidades generales: liderazgo, trabajo en equipo, resolución de problemas. 

Hay que pensar al director de una escuela como un gerente. 

Alejandro Fargosi – Exmiembro del Consejo de la MagistraturaAlejandro Drucaroff Aguiar – Titular del Estudio Drucaroff Aguiar & Oxer

Panel La justicia argentina en la encrucijada.

Todo en finanzas puede ser destrozado por el sistema estatal. Hay quien dice que tenemos un “poder perjudicial”. Ya es inocultable el problema: no hemos logrado provocar el cambio. Estamos viendo que la política argentina rebota sobre la justicia –dijo Fargosi. Hoy el poder en Argentina es Cristina Kirchner, no Alberto Fernández. Teniendo una mayoría de la Corte que se dedique a hacer justicia y no política, las cosas se arreglan rápidamente. 

No tenemos modelos para la justicia –dijo Drucaroff. No estamos discutiendo una institucionalidad débil que lleva muchas décadas. Hablamos de inseguridad jurídica que tiene que ver con la confianza de la sociedad en la vigencia de sus derechos: no atañe sólo a los inversores. 

Un juez de provincia paró al gobierno nacional, en el caso Vicentín –recordó Fargosi.  

Excepto su presidente, la Corte está integrada por jueces que nunca pidieron el juicio político de un juez. No podemos entrenar las piernas si no logramos que obedezcan a la cabeza del mismo cuerpo. Desde 1983 el kirchnerismo domina el Senado. 

Hay cierto oportunismo en la justicia, cierto tiempismo que impiden depositar la confianza en ella. La confianza depende de una sociedad que tenga una institucionalidad más fuerte. El fallo de Lorenzini sobre el caso Vicentin es realmente modélico. Pese a las enormes deficiencias, en Argentina hay juzgados y cámaras y salas que funcionan bien. Pero los jueces no son de otro país. No podemos esperar todo de ellos. Es un tema del sistema, como el de la designación del procurador. ¿Vamos a enfrentar la anomia o seguiremos legislando en función del gobierno de turno? 

Soy optimista porque la actitud de la gente ha cambiado radicalmente: hace 30 años a la sociedad no le importaba para nada la justicia. Hoy la gente se da cuenta de que el tema judicial es clave –dijo Fargosi. Algo que en el mundo sajón está instalado desde siempre. Hoy en Argentina estamos hablando del tema, es maravilloso lo que está sucediendo. 

Argentina es un país de impunidad –dijo Drucaroff. Una impunidad que no atañe sólo a los políticos sino a muchos empresarios. ¿Cuál es el incentivo para no robar? No faltan las normas que lo sancionen. Pero no se cumplen. 

La impunidad termina convirtiéndose en inmunidad. Porque el poder es inmune a la justicia, está al margen. 

Tenemos mala gente gobernando y buena gente abajo –dijo Fargosi. El tema se soluciona aplicando sanciones, condenando: hoy en la Argentina hay empresarios, sindicalistas presos. Cuidado que el kirchnerismo quiere apropiarse de los mecanismos judiciales. Es un movimiento de pinzas hacia la impunidad, por eso están tratando de voltear la causa de los cuadernos. 

La gente es muchísimo más sana que sus dirigentes. La tecnología ayuda a que la gente se dé cuenta de que la están robando. 

Estamos en un período de monarquía electiva, Cristina Kirchner se va a imponer –dijo Fargosi. En las elecciones de 2021 tenemos que cambiar esta relación de fuerzas. Tenemos que revertir todas las tropelías que se cometan en estos meses por venir. 

Nuestro país tiene buen número de provincias con sistemas feudales, con falta de independencia hacia el poder y manejo autoritario –dijo Drucaroff. Un icono de este sistema es la provincia de San Luís. O la de Formosa. En San Luís se les hacía firmar a los jueces designados una renuncia anticipada. La complejidad del problema es enorme y no se resuelve en una elección. En Argentina no pasó nada con el tema Odebrecht, frente a delitos de corrupción que están probados en otros países. Designar al procurador por mayoría simple fue firmado por senadores de oficialismo y oposición. Es muy grave que la política intervenga en la designación de los miembros del tribunal con autoridad para remover a cualquier fiscal. 

Confió en la aparición de tres o cuatro líderes que cuestionen una situación de la cual la sociedad está harta dijo Fargosi. No podemos seguir viendo cómo todo esto se destruye. A este paso, la Argentina va a ser invivible. Por eso el cambio debe producirse ahora. 

Graciela Fernández Meijide – presidente del Club Político Argentino – Melina Masnatta – directora y Cofundadora de Chicas en Tecnología

Panel El futuro del día después.

Hace 30 años yo soñaba con lo que sigo soñando hoy: cuando fracasó la Alianza sentí que fracasaba un proyecto institucional novedoso. El Frepaso creció luchando contra la corrupción, pero fracasó. Argentina repite situaciones como, por ejemplo, la enorme dependencia de los empresarios, del Estado.  

Hay consenso en el nunca más a la violencia, a los golpes de estado. Pero también sueño con el nunca más a la corrupción –dijo Meijide. No creo que estemos cerca de una dictadura como la de Maduro en Venezuela. Argentina es diferente, tenemos una clase media participativa. Este gobierno es ambivalente en todos sus actos, como lo demostró la situación generada con los funerales de Maradona, donde ser rompieron todas las reglas contra la pandemia. Tenemos que reforzar nuestro sistema educativo: ¿Cuántos miles de jóvenes pobres ni siquiera terminan el secundario? 

Es muy difícil pensar en la integración sin tecnología –dijo Masnatta: nos permite llegar a distintos lugares y ser mucho más competitivos. Nuestra generación tiene que pensar a la democracia como un sistema inclusivo. Tenemos que pensar en miradas diversas: es un valor que tenemos los argentinos. La educación es la clave para transformar. Ver qué necesitamos para formar a las nuevas generaciones. Cómo país, qué podemos ganar y hacerlo rápido. 

El que podía enviar a sus hijos a una escuela privada creía tener acceso a la mejor educación. La educación fue cada vez cayendo más y los maestros se desprestigiaban. En los países avanzados, los maestros son consultados y se los respeta. Hay que erradicar el adoctrinamiento –señaló Meijide. La tecnología es fantástica pero los niños necesitan la presencialidad, el contacto físico. 

Hablamos mucho de tecnología, pero muy pocas personas toman decisiones sobre ella. La tecnología no es neutra, sirve a intereses concretos –dijo Masnata. Es algo sobre lo que no se debate. Hay muchos datos que evidencian la participación de la mujer en decisiones y procesos de renovación tecnológica. 75% de quienes estudiaban computación eran mujeres. Pero hoy las mujeres no llegamos al 16%. ¿Qué pasó desde entonces? Tenemos que pensar en una formación para un mundo que enfrentará otros desafíos. 

Mendoza, Santa Fe y Córdoba son provincias con mucho desarrollo –reivindicó Meijide. Pero hay provincias a cuyos gobernadores les conviene el régimen clientelar. Si el estado nacional las tomara en cuenta aportando recursos y asesoramiento que propendieran a su modernización, la situación de esas provincias cambiaría. Hay que recordar que en 1991 el gobierno de entonces transfirió a las provincias la educación y la salud: no hay un país que pueda salir adelante con semejantes diferencias educacionales y económicas. Hay responsabilidad en todos los sectores. Todas las inversiones y todo el Estado son necesarios para una redistribución que sea justa. 

Si queremos consolidar los cambios en el rol de la mujer, tenemos que trabajar en que esa convicción sea compartida por cada vez mayor cantidad de ciudadano, incluyendo a muchas mujeres que todavía convalidan las conductas machistas. 

Masnatta dijo que no podés elegir lo que no experimentas. Hay que pensar en cómo reconfigurar los nuevos escenarios. Las mujeres solemos experimentar la tecnología para estar en redes sociales. Mientras los varones se concentran en los videojuegos: la tecnología exige estar experimentando permanentemente. Cuando llega el momento de decisión, las mujeres no vemos como opción poder desarrollarnos en esos ámbitos. 

Generar datos, campañas, incentivos. Nos tiene que importar la presencia de la mujer en la tecnología, que se alimenta de la innovación. Y si no hay diversidad, no hay innovación –definió Masnatta. 

Ni soñé irme de la Argentina –dijo Meijide. Tengo a mis hijos acá que la siguen peleando, todos profesionales, también mis nietos. Ojalá todos ellos puedan y quieran seguir peleándola acá. 

Tuve las oportunidades de viajar a otros lugares del mundo, intercambiar con otras personas –cerró Masnatta. En otros países no vas a dejar de ser un inmigrante, por brillante que seas. Debemos pensar dónde y para qué queremos desarrollarnos, generando talento, generando valor. Si algo nos enseñó la pandemia es que no hay lugar en el que se pueda vivir con estabilidad en todos los planos. Mi propósito es hacer una Argentina diferente. 

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password