Especialistas en materia tributaria marcaron diferencias con el proyecto de Ganancias

Dos contadores, un doctor y un subdirector de la AFIP participaron del plenario de comisiones de Diputados que analiza la iniciativa.

Tres especialistas en materia tributaria y el subdirector de Fiscalización de la AFIP, Julián Ruiz, expusieron este jueves ante el plenario de comisiones de la Cámara de Diputados que analiza las modificaciones en el impuesto a las Ganancias.

Los expertos se presentaron ante las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Legislación del Trabajo, que volverán a reunirse este viernes a las 15 para escuchar a sindicalistas de la CGT, la CTA, el Frente Sindical, la Corriente Federal de Trabajadores y la CTA Autónoma.

En la videoconferencia de este jueves, los especialistas marcaron algunas diferencias con respecto al proyecto del Frente de Todos, que fue defendido por Ruiz en nombre de la AFIP.

PAE

El primer orador fue el contador Humberto Bertazza, quien advirtió que “el conflicto se da en dónde hacemos el corte para gravar o no gravar las remuneraciones” con el impuesto a las Ganancias, y dijo “no coincidir” con “el diseño que se ha utilizado para intentar modificar la ley”, ya que “hay una desnaturalización del impuesto”.

El contador puso como ejemplo un empleado en relación de dependencia que gana 145.000 pesos de sueldo bruto, a quien en principio no se le aplicaría la ley, ya que el nuevo piso será de 150.000 pesos. Sin embargo, se preguntó qué pasa si “en julio o agosto, como consecuencia del proceso inflacionario” y a través de una nueva negociación del convenio laboral se dispone incrementar un 20% esa remuneración, llegando a ganar 180.000 pesos, un monto que superaría el mínimo no imponible.

Bertazza explicó que “Ganancias es un impuesto de ejercicio, y al serlo tenemos que medirlo como una foto, y esa foto la sacamos el 31 de diciembre: si el 31 de diciembre el promedio de sueldo con los incrementos acordados supera los 150.000 pesos, eso hace que la exención se pierda. Y se pierde desde el 1ro de enero, porque es un impuesto de ejercicio donde no se admiten segmentaciones”.

En ese sentido, consideró que “el objetivo perseguido por el legislador no se alcanza porque los montos de actualización ya quedaron previstos para todo el año”.

Por eso sostuvo que una posible solución sería modificar la escala progresiva, ya que hoy “la máxima para personas humanas es del 35%, es una escalera a la que se llega rápidamente, con remuneración anual de 1.000.000 de pesos”.

Foto: HCDN

A su turno, el contador Sergio Pantoja consideró que el RIPTE “no es el índice adecuado” para actualizar el mínimo no imponible. “Se debería utilizar una actualización de valores que refleje el incremento de los precios, como el IPC, teniendo en cuenta el impacto del proceso inflacionario para empelados relación de dependencia”, opinó.

Pantoja también sugirió “pensar en una frecuencia semestral, no anual”, en línea con lo planteado por Bertazza sobre los sueldos que en el transcurso del año podrían superar el piso por eventuales aumentos.

Además, el especialista pidió que se puedan deducir los gastos de educación -con un tope-, algo que en la legislación actual no está contemplado.

También hizo énfasis en el tema de la escala progresiva, que “se encuentra claramente aplanada, razón por la cual superando un importe muy poco significativo en términos de capacidad contributiva, la tasa del impuesto prácticamente se hace proporcional al 35%”.

Por su parte, el doctor Horacio Corti lamentó que “hace décadas que nos debemos una reforma tributaria integral” porque las reformas introducidas a lo largo de los años fueron parciales.

Respecto del proyecto del oficialismo, destacó la exención del aguinaldo, la deducción del concubino con perspectiva de género, la deducción especial por zona patagónica y la retroactividad de la ley al 1ro. de enero.

Sin embargo, coincidió en que “la escala está muy amesetada” y como consecuencia “un sueldo bruto mensual de 200.000 pesos alcanza la alícuota máxima del 35%, pagando un impuesto de casi 20.000 pesos”.

El último en exponer fue el subsecretario Ruiz, quien se refirió al artículo del proyecto que delega en el Poder Ejecutivo la facultad de establecer deducciones escalonadas para las remuneraciones de entre 150.000 y 173.000, con el fin de evitar saltos bruscos en el impuesto.

Ruiz indicó que “no hay discrecionalidad, sino una delegación legislativa para que el Ejecutivo aplique una fórmula matemática” que garantice “que un peso más ganado no genere una disminución en el salario neto”.

Asimismo, el funcionario aclaró que no se modifican las escalas porque eso “no solo afectaría a los trabajadores en relación de dependencia, sino que afectaría también a aquel que tenga rentas pasivas”.

Por otro lado, ante los pedidos para poder deducir horas extra, explicó cómo “una hora extra no genera que se cobre menos de bolsillo”.

Finalmente, ante una consulta del diputado Emiliano Yacobitti (UCR-Evolución), Ruiz consideró que “no debiera estar en la ley” la deducción de gastos educativos, y se preguntó qué comprende, si libros, universidades privadas u otros conceptos. “La metodología adecuada es un subsidio para aquellos a los que se lo queremos dar y no a todo el universo”, respondió.

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