Fracasó la sesión pedida por Juntos por el Cambio para tratar el proyecto de Ganancias

La bancada que reúne a la UCR, el Pro y la CC-ARI no logró el número para debatir la iniciativa impulsada por el propio oficialismo, que se apresta a tratarla el próximo sábado.

Como era previsible, la convocatoria de Juntos por el Cambio a debatir el proyecto de modificaciones en el impuesto a las Ganancias, impulsado por el propio oficialismo, no reunió el quórum necesario este jueves.

Tras el fracaso de la reunión citada para discutir la prórroga de la Ley de Biocombustibles, la bancada que agrupa a la UCR, el Pro y la Coalición Cívica se encontró en soledad en el recinto, alcanzado un total de 101 legisladores, entre los presentes en el recinto y los conectados virtualmente.

De esta manera, el Frente de Todos se encamina a discutir la iniciativa el próximo sábado, en un día verdaderamente inhabitual, pues la última vez que sucedió algo así fue en enero de 2002, en pleno contexto de crisis.

PAE

Luego que el oficialismo acusara a la oposición de querer “obstaculizar” el tratamiento de Ganancias, uniéndose con el Interbloque Federal para debatir biocombustibles en el día que se estimaba se podía llevar al recinto el proyecto impulsado por Sergio Massa, la bancada que comanda Mario Negri solicitó una sesión para negar dicha intención.

Después le siguió la polémica por la no autorización del presidente de la Cámara baja a ese pedido de Juntos por el Cambio, que salió a reclamarle a Massa una violación del reglamento con “una maniobra sin antecedentes”. Finalmente, el titular del cuerpo accedió a la solicitud para habilitar una sesión este jueves a las 14.

El proyecto apunta a que todos los trabajadores y jubilados que ganen menos de 150 mil pesos brutos no paguen el impuesto a las Ganancias; la medida beneficiará alrededor de 1.267.000 personas.

Durante las negociaciones, de la que formaron parte representantes del sindicalismo, la iniciativa sufrió una serie de modificaciones y se incorporaron mejoras, tales como que el beneficio será retroactivo al 1ro. de enero y que el aguinaldo quedará exento del pago del tributo.

Además, se agregó la deducción del concubino -actualmente se permite solo el cónyuge- y se mantiene el diferencial del 22% que perciben los trabajadores de la Patagonia en concepto de zona desfavorable.

Asimismo, se habilitó que los jubilados que perciban ingresos distintos al haber jubilatorio, como por ejemplo una renta de alquiler o intereses de un plazo fijo, podrán acceder igualmente al beneficio de la deducción de Ganancias, que pasa de seis a ocho haberes mínimos.

Otro de los cambios es que se eximirá del impuesto al reintegro por gastos de guardería para los hijos de hasta tres años, con un tope de hasta el equivalente al 40% de la ganancia no imponible -67.000 pesos al año, es decir 5.590 pesos mensuales-.

También, se aumentará la deducción por hijo con discapacidad hasta los 18 años y se prorrogará hasta el 30 de septiembre de este año la exención de las horas extras y guardias -activas o pasivas- del personal de salud, debido a la pandemia del Covid-19.

Al abrirse el tramo de expresiones en minoría, el jefe del interbloque Juntos por el Cambio, Mario Negri, argumentó el pedido a esta sesión porque “empezó a tomar fuerza en todos los medios del país que los presentes hoy inventábamos una sesión especial de biocombustibles con el solo propósito de impedir el tratamiento de la ley de Ganancias y de monotributo”.

El radical enfatizó que querían dejar “constancia inevitable e indubitablemente de que estábamos dispuestos a ese tratamiento”, y reveló haberse comunicado con el presidente de la Cámara, Sergio Massa, que lamentó que se haya retirado del estrado, para transmitirle la “predisposición de facilitar hoy jueves y mañana viernes incluido” el debate de esos proyectos.

“Argentina no está en condiciones de hacer juegos infantiles, a Walt Disney van otros, la Argentina está difícil”, sostuvo y lanzó: “El presidente en una movida de ajedrez, pero solo de peón con peón, citó para el día sábado por el mismo tema”.

El cordobés resaltó entonces que con el pedido de sesión para este jueves, “quizás pensando que le estábamos faltando a su autoridad, pero no era así”. “Un pedido de 10 diputados no tiene ningún acto de discrecionalidad para disponer cuando da la sesión, sino tiene la obligación de citarla y los que la piden de juntar la gente”.

“Un día sábado no se sesiona en Argentina desde la crisis de 2002, a la que nadie quiere volver”, dijo e hizo referencia a los antecedentes que publicara parlamentario.com. “Salvo que el Gobierno crea que estamos como en el 2002 y no lo quiere decir, no veo el motivo para que convoque el día sábado”, agregó.

Pero también, Negri mencionó que el sábado es Pascua judía y hubo varios legisladores, incluso del oficialismo, que así se lo remarcaron a Massa, pero desde Presidencia se respondió que “como la Pascua judía contempla dentro de su reflexión estar en su domicilio, que lo hicieran por Zoom”. “Si los que estamos en el mundo cristiano estaríamos en Semana Santa, ¿estaría convocando un día sábado a sesión especial?”, se preguntó.

Finalmente, el diputado opositor consideró que “esto se convirtió casi en una comidilla de conventillo promovida desde lo institucional en la que nunca quisimos entrar” y rechazó la “política de espectáculo que se está preparando para el día sábado”.

Luego fue el turno del macrista Waldo Wolff, quien había reclamado a Massa durante la sesión en minoría anterior por el tema del Pésaj, y planteó una cuestión de privilegio porque en la respuesta a la nota que envió se le contestó que “se posibilita la asistencia a la sesión en forma presencial y remota, a efectos de dar cumplimento con la función legislativa”.

“Lo único que falta es que el presidente de la Cámara me tenga que dar permiso a mí para ver cómo yo festejo una fecha de la religión que yo profeso”, se quejó y adelantó que asistirá a la sesión y “por primera vez en muchos años no voy a pasar las Pascuas judías con mi familia”.

Para el legislador, “la Presidencia de la Cámara acaba de asentar un hecho que va a quedar en la historia como una falta de respeto al pluralismo al que ha existido siempre en Argentina y que no tiene registro en la historia parlamentaria de esta Casa”.

A su turno, el macrista Luciano Laspina aseguró que los proyectos sobre Ganancias y monotributo “son importantes para la clase media argentina que ha sufrido de manera dramática los efectos de una cuarentena salvaje que aplicó la Argentina desde el inicio de esta pandemia”.

Esa clase media “realmente requiere un alivio, sobre todo tratándose de un Gobierno que desde que asumió ha tenido el récord mundial en suba de impuestos, subió 14 impuestos”, apuntó el santafesino, que enumeró “reducción del IVA de la canasta básica, suba de retenciones, Bienes Personales, el impuesto extraordinarios, Ingresos Brutos en las provincias”.

“En Argentina lo que tenemos además de inflación monetaria, es inflación de impuestos”, siguió y señaló que “el 41% de la factura de un changuito de supermercado son impuestos de distinto tipo”.

Laspina ratificó entonces que están “de acuerdo con que el impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría se vaya actualizando y aliviando en la medida de las necesidades”, pero “no estamos para nada de acuerdo en la necesidad de avalar lo que parece ser una idea aparentemente del bloque oficialista de convertir el fin de semana en esos programas maratón, tipo feliz domingo, donde van a hacer un alarde de festejo como si estuvieran recuperando la soberanía nacional o estuvieran recuperando los dos millones de puestos de trabajo que cayeron en este último año, según datos del INDEC, o el 40 y pico por ciento de pobreza que tenemos producto de la inflación galopante”.

“Nos parece una falta de respeto, nos parece que están subestimando a la sociedad y nosotros no nos queremos prestar a eso”, insistió, para enfatizar que el proyecto “más que salvarle el año a los trabajadores, apenas los va a sacar por algunas semanas de la penuria que implica ir al supermercado todas las semanas y ver cómo los precios se remarcan día a día”.

Por último, el legislador dijo que el país tiene “el riesgo soberano más alto de la región y que por los dichos de la propia vicepresidenta de la Nación nos está llevando a un escenario aún más de aislamiento internacional”.

A su turno, el diputado Nicolás del Caño expresó que asistía convencido de que ese impuesto representa un impuesto al trabajo, pero cuestionó el “circo” que el oficialismo estaba armando en torno a ese debate, aunque también remarcó que “bajo el gobierno de Mauricio Macri aumentó en más de un millón los trabajadores que pagan este impuesto, un robo al salario. Ahora se rasgan las vestiduras, cuando siempre justificaron este robo al salario. Lo mismo hicieron cuando justificaron la Ley de Solidaridad”.

Más allá de lo que definió como “puja política entre el oficialismo y Juntos por el Cambio”, recordó que “están muchos trabajadores, la inmensa mayoría, que ni siquiera son alcanzados por este impuesto, porque sus salarios no alcanzan para llegar a fin de mes”.

Del Caño advirtió además que “van a montar un circo este sábado con la CGT que no movió un dedo para defender a los trabajadores y las trabajadoras”.

Desde ese mismo sector, el diputado socialista Juan Carlos Giordano cuestionó a Juntos por el Cambio, diciendo que “pedir una sesión especial para simular que están en contra del impuesto a las Ganancias mueve a risa, porque efectivamente Macri  prometió la eliminación de ese impuesto, y de 1.688.000, pasaron a 2.139.000 trabajadores alcanzados por el impuesto”.

“Macri estaba preocupado por las ganancias capitalistas, no por sacarle impuestos a los trabajadores -dio por sentado-. Ya está claro para quienes trabajaron los CEO’s del Gobierno anterior”. Con todo, Giordano aclaró que “todos los gobiernos le metieron la mano a los bolsillos de los trabajadores con este impuesto”.

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