Analizaron en el Senado un programa de becas digitales de urgencia

El proyecto de Anabel Fernández Sagasti se unificaba con otro de Adolfo Rodríguez Saá, para crear un programa de emergencia para la libre educación virtual, pero su autor rechazó esa unificación.

Fotos: Comunicación Senado

Se realizó en el Senado un plenario de las comisiones de Educación y Cultura y de Presupuesto y Hacienda del Senado para analizar una serie de proyectos, entre ellos uno para crear un programa de becas digitales de urgencia.

En el arranque de la reunión se suscitó una polémica dentro del oficialismo. Sucede que se habían integrado para el dictamen correspondiente dos proyectos, uno del senador Adolfo Rodríguez Saá (Frente de Todos-San Luis) y otro de la senadora Anabel Fernández Sagasti (Frente de Todos-Mendoza), argumentando que ambos obedecen a “la necesidad, a la preocupación y la urgencia que surgió muy de golpe, se visibilizó de manera vehemente a partir del aislamiento” en relación a la educación y proponen, entre otras cuestiones, la entrega de becas digitales, según expresó la presidenta de la Comisión de Educación, la senadora Cristina López Valverde (Frente de Todos-San Juan).

Ahí fue cuando Rodríguez Saá expuso su queja por la unificación de los proyectos. Precisamente había pedido participar de la reunión sin ser integrante de ninguna de las dos comisiones para explicar que el dictamen únicamente consideraba el proyecto de Fernández Sagasti sobre becas digitales -al que aclaró que apoyaba- y expresó: “El otro proyecto, que es el mío, no tiene nada que ver; es la creación de un programa para incluir a quienes no pudieron ingresar al plan Aprender Conectar de todos los niveles, primario, inicial, secundario y superior, para que tengan acceso por la telefonía móvil a las plataformas virtuales y a las páginas web. Entonces son dos cosas diferentes. Los asesores lo han mezclado”.

El legislador sanluiseño consideró que su proyecto, en realidad, había sido “excluido”. En respuesta, López Valverde le explicó que por el momento su iniciativa no podía ser llevada a cabo. “No se puede, por el momento, en cuanto no tenemos la fibra óptica para que nos conecte”, argumentó.

“Si me permite, no con el afán de establecer una polémica, no tiene nada que ver el proyecto que ha presentado Fernández Sagasti con el proyecto que presenté yo. El mío es de incluir en los sistemas de telefonía móvil, no tiene nada que ver la fibra óptica. Y el de Fernández Sagasti es una beca para estudiantes universitarios”, insistió Rodríguez Saá. Tras la crítica del senador, se decidieron tratar ambos proyectos por separado en lugar de unificarlos.

El senador Alfredo Luenzo (Frente de Todos-Chubut) expuso la complejidad de la problemática planteada por Rodríguez Saá y explicó que el tema “está judicializado”.

“Hemos estado trabajando en el marco de la emergencia para democratizar el internet, para democratizar el acceso a la tecnología móvil, para donde este tipo de empresas no lo permiten, lo llevan todo a una cuestión de ganancias y no en un marco donde nosotros creo deberíamos estar apelando a la solidaridad de derechos”, consideró Luenzo.

Por su lado, Stella Maris Olalla manifestó sobre las becas digitales: “Me preocupa el hecho de quiénes concretamente pueden recibir esta ayuda. Habla de los estudiantes argentinos nativos o naturalizados con DNI. Y luego se refiere al caso que a mí me interesa y que nos interesa a todos los legisladores, que es el caso de los residentes extranjeros para acceder a esta ayuda”.

A continuación, recordó cómo el proyecto pide dos años de residencia para acceder a la beca y propuso cambiarlo a cinco años de residencia, al igual que la beca Progresar. Fernández Sagasti ya había advertido sobre la problemática y dejó dicho que ya se ha eliminado ese artículo y se ha dejado a merced de la autoridad de aplicación. Los colegas que continuaron en el uso de la palabra también insistieron en emparejar la iniciativa con los requisitos de la beca Progresar.

Ausente en la reunión la autora del proyecto por tener que participar de otra comisión, la senadora López Valverde aclaró que ella sería consultada sobre los cambios sugeridos antes de pasarlo a dictamen.

Lecciones de historia en la comisión

A continuación se solicitó a los miembros de la Comisión de Presupuesto y Hacienda permanecer un poco más en el plenario, para tratar sendos proyectos de la senadora María Eugenia Duré (Frente de Todos) y el senador Pablo Daniel Blanco (Juntos por el Cambio), ambos fueguinos, para homenajear y reconocer a los habitantes de la ciudad de Río Grande, provincia de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, al celebrarse el 100° aniversario de su fundación el 11 de junio de 2021.

La senadora Duré explicó que ambos proyectos habían sido unificados y se pedía a los integrantes de Presupuesto y Hacienda quedarse por cuanto no solo se trataba de una declaración de interés, sino también la iniciativa solicitaba emplazar una placa en el Paseo del Centenario con una leyenda para el pueblo de Río Grande, como así también disponer de un sello postal.

Todos estuvieron de acuerdo y el dictamen pasó a la firma.

Ya sin la presencia de los miembros de la comisión que preside el cordobés Carlos Caserio, se trató un proyecto para declarar héroe nacional a Francisco Ramírez. Lo defendió su autora, la senadora radical Stella Maris Olalla (Entre Ríos), quien destacó el valor de “una figura tan significativa para los entrerrianos” y justificó declararlo “porque la acción fundamental que desarrolló tuvo que ver con la consolidación del federalismo”.

La senadora se extendió contando detalles de la historia de Pancho Ramírez, tras lo cual la senadora kirchnerista María Inés Pilatti Vergara (Chaco) acompañó y adelantó su voto positivo, pero tras valorar lo expuesto por su colega sobre Ramírez, añadió que “por elementales principios de sororidad no quiero pasar por alto que en esa corta vida en sus últimos tres años tuvo una mujer que lo acompañó en el campo de batalla, conocida como La Delfina”. Agregó que ella “quedó en la historia, reconocida por su coraje y bravura”.

Olalla coincidió con su colega y pidió completar la historia recordando que atentos al amor que Ramírez profesaba por La Delfina, el enemigo la tomó prisionera sabiendo que él volvería para rescatarla y en esa situación fue tomado prisionero, siendo ejecutado luego.

“Fue una verdadera clase de historia, una historia de amor”, destacó la senadora López Valverde antes de pasar el dictamen a la firma.

A continuación, la propia senadora sanjuanina defendió su proyecto para declarar patrimonio nacional de la Nación el ritual y prácticas que se celebran en el paraje de la Difunta Correa anualmente en la provincia de San Juan. “Todos saben quién es ella: una mujer sanjuanina, Deolinda Correa. Se ha trabajado mucho en constatar hasta qué punto es una leyenda; forma parte de la identidad de los sanjuaninos y tiene que ver con la espiritualidad de aquellos que son religiosos”, contó la presidenta de la Comisión de Educación. Agregó que “el paraje que se encuentra en Vallecito, en el departamento de Caucete, es donde la gente visita con mucha frecuencia, proveniente de distintos lugares. Dice la leyenda que ahí se encontró a Deolinda muerta y a su hijo amamantando, que así pudo vivir. El marido de ella estaba enrolada en el ejército y ella se va y atraviesa los desiertos para buscarlo. Ahí se encontró el cadáver y el milagro está en la vida”.

La leyenda se materializa en manifestaciones de fe que merecen un estudio sociológico, apuntó López Valverde, asegurando que ese paraje es “un lugar sumamente importante, un sincretismo entre lo que es el cristianismo y la fe popular”. Aclaró además que la iglesia nunca la ha reconocido como santa, pero “la gente la siente milagrosa y el agradecimiento hacia ella y lo que representa forman parte de las prácticas populares religiosas de los sanjuaninos”.

El proyecto pasó a la firma, lo mismo que uno de la senadora pampeana Norma Durango, para homenajear y reconocer la memoria de su comprovinciano, el teniente general Juan Pistarini.

Vuelta a asesores

Sobre el final, intervino la senadora riojana Clara Vega, quien pidió declarar de interés cultural el festival argentino en Virginia, Estados Unidos, con el argumento de “acompañar estas movidas que hacen los argentinos fuera del país, porque mantienen viva nuestra cultura”.

Pero a continuación aprovechó para tratar de colar un proyecto para declarar de interés “un pequeño librito que ha sido editado por la Cámara de Diputados en 1945”, llamado “Tres sermones patrióticos”, de Fray Mamerto Esquiú. Sucede que el proyecto no había pasado por asesores, por lo cual la presidenta de la comisión puso a disposición y criterio de los senadores considerar si aceptaban tratarlo. La cuestión pasaba por la reedición del libro -mil ejemplares- por parte de la Imprenta del Congreso de la Nación. La premura para su tratamiento tenía que ver con la necesidad de que la impresión pudiera estar lista para el momento de la beatificación, pero solo la senadora Olalla manifestó prestamente su apoyo.

La santacruceña Ana María Ianni (Frente de Todos) aclaró que le parecía algo “sumamente valioso” pero aclaró que “también tenemos muchos pedidos de declaración de interés de obras literarias que también están esperando la declaración de interés. Lo que plantea es sumamente valioso y no sé si estamos en condiciones de aprobarlo sin haber evaluado con anticipación si la Imprenta está en condiciones de poder llevar adelante esa edición en este tiempo de pandemia”. Y concluyó: “No me gustaría estar acompañando ahora una decisión que no sé si va a poder avanzar”.

Se resolvió entonces aguardar que el proyecto pasara por asesores.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password