Entre vivos y muertos: una paradoja

Por Nancy Sosa. La periodista analiza los entretelones de los siempre tumultuosos cierres de listas electorales.

Es alucinante ver cómo, mientras enterramos a más de 100 mil muertos por Covid 19, las caras de los dirigentes políticos se iluminan frente a un futuro cercano pero incierto. Por suerte es una elección de medio término y se juegan solo, pero no tan solo, las butacas legislativas de recambio en todos los niveles. 

Hay una cuestión que hermana a todo el arco político: la pandemia, que no cesa y amenaza con seguir su camino de atrocidades. Pero también los sigue hermanando la costumbre de las roscas. ¡Cómo les gusta! De ésas no pueden prescindir. Sufren como desgraciados, pero las siguen a morir. Se pasan de sectores, arreglan con unos y a la semana se volatiliza la alianza con la velocidad de un rayo. Se amigan, se separan, se juntan un rato y luego vuelven a distanciarse. Es que no hay nada más inestable que un vínculo político. 

Para peor ahora escasean las caras presentables en las listas, la competencia es tan feroz que por primera vez se ve, en muchísimos años, que se bajen de sus posiciones varios primeros candidatos de renombre con la excusa de que hay que dejarle el lugar a otros copartidarios, aunque en realidad estén pensando en presentarse como candidatos a presidente en 2023. 

Lo que no reconocen es que desde fines de 2019 la “clase” política se derrumbó por el Covid 19 y esta vez, sin la alaraca del 2001, la mayoría de los argentinos hizo algo distinto: se calló la boca. No dice nada. En las encuestas los números son bien relativos porque en cada cerebro nacional ronronean estrategias de castigo para diestra y siniestra. “Dejá que armen, y después van a ver lo que les pasa”, dijo un desilusionado de aquellos que en lugar de resignarse elabora técnicas perversas de venganza política en las urnas. 

¿Cuál es el escenario de las fuerzas políticas, hoy, aquí y ahora? Ya no es más Braden o Perón, peronistas o radicales, kirchneristas vs. antikirchneristas, emblema del odio de ambos lados, y no se haga nadie el distraído. Tampoco es Cristina o Mauricio. Esos dos liderazgos están en fuga. El kirchnerismo es hoy la fuerza más desintegrada y sus alianzas son tan pequeñas, con núcleos casi unipersonales, que eso del Frente de Todos resulta poco verosímil. Son La Cámpora y sus desmadres, nada más que eso, pero no son pocos. Los de Juntos por el Cambio están en sintonía con el nombre, porque sus cambios internos son muchos y variados. La ventaja de JxC es que logró acumular una cantidad de dirigentes con cara y lengua más potentes que las de los radicales cuando estaban solos, y ahora los lugares en la repartija son pocos y va a ser difícil conformar a todos. Entonces, los radicales menos desanimados porque se los tragó el Pro dijeron que querían internas y pusieron a Facundo Manes, desesperado por pertenecer a algo, pero siempre en el primer lugar. 

Los neurocientíficos son así, conocen tanto como funciona la mente que terminan dominando a los radicales que ahora mandarán a la cola a todos los aliados que consigan. O sea, vale más la cara nueva de Manes que todo el trabajo político y la experiencia de Margarita Stolbizer, así como el conocimiento del territorio bonaerense de Emilio Monzó y de Joaquín de la Torre. Se la fuman porque ellos quieren ser gobernadores en 2023, los dos juntos. 

Los libertarios comenzaron con el pie derecho y hubo un momento en que parecía que hacían pie. Reconocidos cacheteadores de la derecha a la izquierda de cualquier pelo, tuvieron un resbalón temprano y patético. Le tocó, nada más y nada menos que al hombre que porta cara de soberbio: José Luis Espert. Criticón como ninguno, no supo sin embargo comprender con quien debía juntarse para hacer política -no hay alusión a Milei ni a Rosales-, y fue a dar con un amigo que se le presentó “ocasionalmente” en el verano de 2020, podría decirse que en algún lugar de veraneo y no nos equivocaríamos. Tal vez. Hasta Romero Feris huyó de allí y se llevó el sello con el que iban a presentarse en las PASO de Setiembre. 

Que la guita de los narcotraficantes se esconde en el lugar más oscuro de las campañas electorales no es algo raro, solo hay que meter los dedos en los números y los registros cuando termina la confrontación electoral. Pero que te pesquen antes de empezar la campaña, es una burla. A Milei no le dieron los pies para huir del terreno pantanoso por más que Espert se empeñara en explicar el desconocimiento de un anfitrión tan generoso. Por eso emprendió camino para protegerse bajo el ala de López Murphy que, después de incursiones furtivas para ver cuánto le reconocían en JxC, decidió ir a internas en ese espacio con otro sector capitalino, y un equipo que incorpora científicos, empresarios como el marido de Pampita, y otro periodista y analista: Gustavo Segré. Es la derecha digerible de JxC. 

Muchos economistas asomaron la cabeza en la contienda que está a punto de comenzar. Roberto Cachanovsky quiere, pero no sabe dónde, Martín Redrado está siempre disponible, Martín Tetaz apostó a los cinco primeros y va como segundo de María Eugenia Vidal. Les ha surgido una nueva ambición a los hombres de los números, que no siempre sirven para hacer política, ni tienen experiencia en el chapaleo del barro político. También parece que saldrán a la luz los infaltables “tapados”, como si en Argentina fuera difícil que alguien duerma con frazada corta y sea reconocido por sus pies. Las figuras “populares” provienen de cualquier lado, por eso da lo mismo un cantante, un corredor de autos, un competidor de lanchas, periodistas que, sin calibrar como el intendente de Tres de Febrero que es una joya, o emular a Norma Morandini o Miguel Bonasso, se tiran a la pileta porque -dicen- “me llamaron” y agarraron en el aire un pedazo de pan envenenado. Amalia Granata arrancó desde el peor lugar: periodista de espectáculo por vanidad, pero se vio el cambio de esta mujer joven, quien se reveló con vocación política sin tanto egocentrismo como el que se hubiera esperado. 

El egocentrismo político en Argentina es muy superior a la vocación de servicio a través de la política. Y por egocentrismo y ambición de poder fracasan hasta los partidos aparentemente más utópicos. Vemos aquí como la izquierda en sus múltiples facetas no pueden ponerse de acuerdo en ninguna elección. En sus comportamientos legislativos de orden nacional, provincial o municipal sus voces son pocas, pero generalmente estruendosas. Ese afán de indignidad permanente, esa alteración emocional para cuestionar cualquier cosa, es apenas una mascarilla -no carnavalesca, sería mucho decir- que intenta disipar las arrugas de esos nucleamientos pequeños nacidos para el ruido y el estruendo, carentes de una verdadera ambición de poder político porque piensan de antemano que jamás serán gobierno. No se animan, y se aferran a la vieja consigna de que “el gobierno debe ser del pueblo”. ¿Qué pueblo entero va a gobernar? Sin embargo, en los sindicatos, y después de ulcerar la memoria del dirigente metalúrgico Lorenzo Miguel, acusándolo de apoltronarse en el sillón -aunque en el medio se haya comido siete años de cana por la dictadura- los dirigentes sindicales de izquierda cubano-nicaraguense, como el de prensa, se han plantado como almácigos desde fines de la década del 80 hasta este 2021, destruyendo la institución y ganándose el rechazo de la mayoría de los trabajadores de prensa. Pero siguen sentados en el mismo sillón en una entidad vacía de contenido y de gente. Véase también como la izquierda sindical es destructiva con la educación de los menores a través de dirigentes como Baradel con Suteba, Yasky y Michelli en ATE. Por supuesto, el tradicional cupo que tenía el sindicalismo hoy no existe en las listas electorales. El único que se muestra es Facundo Moyano, porque fue a la universidad. 

Los pases de distritos son un poroto al lado de las deformidades de la política. El gallinero está alborotado y es preferible que así sea porque significa que los animales están vivos. Nos resta tener una encuesta acerca de cuántos políticos resultaron muertos a causa de la pandemia. 

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password