En el centro de la polémica por sus dichos tras la visita de varias actrices a la Quinta de Olivos en plena pandemia, el diputado porteño mantiene su postura y carga contra el Gobierno nacional. Aumentan los reclamos para que Iglesias sea expulsado del Parlamento.
Luego de la reacción de los sectores feministas cercanos al oficialismo, el diputado porteño y precandidato a renovar su banca por Juntos por el Cambio, Fernando Iglesias, no dio marcha atrás sino todo lo contrario: redobló la apuesta.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Iglesias sostuvo que “el objetivo del Gobierno es no discutir lo que hay que discutir. Qué tenían que hacer Sofía Pacchi y Úrsula Vargues”.
Con respecto a la actriz Florencia Peña, el legislador de Juntos por el Cambio remarcó: “Yo no usé jamás la palabra ‘puta’ ni ‘petera’. Ella misma usó esas palabras. Es una cuestión de victimización”, apuntó.
Ante el comentario en Twitter que dio inicio a la polémica que tuvo su pico cúlmine en una entrevista televisiva cuando consideró que las visitas a la Quinta de Olivos eran “un escándalo sexual”.
“He sido muy claro, y picante. Ellos deben explicar todo lo que pasó y lo que sucede en la residencia de Olivos, una institución oficial como la Casa Rosada”, dijo Iglesias.
Fiel a su estilo, disparó: “El Gobierno no puede explicar el desastre sanitario, educativo y económico que hicieron. Quieren cambiar el eje de la discusión”.
“Ha habido mucha gente que se ha solidarizado. Agradezco de corazón eso. Tengo claro quiénes son nuestros enemigos, y no están de mi lado. Están enfrente, son una banda de mafiosos autoritarios”, cerró Iglesias.
Pensando en las elecciones primarias abiertas deseó: “Espero que la gente castigue duramente a este gobierno”.