Test: Peugeot 208 1.6 Allure MT / Buena ecuación

Con un equipamiento completo y una conocida motorización, este moderno compacto del león es una buena alternativa frente a las versiones tope de gama que solo ofrecen caja automática.

Por Roberto Nemec

La segunda generación del Peugeot 208 es ahora fabricada en la planta Stellantis (antes PSA) de El Palomar, con la excepción de los recién llegados deportivos GT, que  proceden de Eslovenia. La nueva camada se caracteriza por la actualización de su equipamiento con la incorporación de nuevas tecnologías, por estar basada en la nueva plataforma global CMP y por la importante renovación estilística para toda la familia, compuesta por las versiones Like, Active, Allure, Feline y GT. En esta presentación nos referimos al Allure con caja de cambios manual.

El interior es agradable y acogedor y se accede a él con comodidad, no así al sector trasero. En la plancha abundan las líneas rectas, los ángulos agudos, las aplicaciones de símil carbono y los plásticos duros.

Las butacas son apropiadamente envolventes y la posición de manejo es correcta y fácilmente accesible. Los múltiples movimientos del asiento del conductor se comandan manualmente, incluso los del volante, que lo hace en altura y profundidad. Al igual que su antecesor y varios modelos de la marca, tiene la particularidad de dejar ver por encima el tablero de instrumentos, que es totalmente digital y con imágenes tridimensionales.

El tablero se complementa con la pantalla central táctil, que sirve para operar funciones de audio, para reflejar el GPS y para la climatización, lo que resulta esto último más complicado que en los sistemas habituales.

El sector delantero es relativamente cómodo y el trasero complicado, especialmente en el espacio disponible para las piernas. Lo que ha mejorado con respecto a la anterior generación es la altura del techo en su relación con la cabeza de los ocupantes, en aproximadamente un par de centímetros. La capacidad del baúl está de acuerdo con lo razonable en una hatchback del segmento: 311 litros. 

El motor es el muy conocido EC5, importado de Brasil. Es naftero de 16 válvulas, con alimentación por inyección indirecta multipunto; sus 1.587 cm3 proveen una potencia de 115 CV a 5.800 rpm y el torque es de 15,4 Kgm a 4.000 rpm. Con eso conseguimos una velocidad máxima de 183,5 Km/hora y acelerar de “cero a cien” en lógicos 11 segundos. En la prueba de elasticidad, tardó 12 segundos exactos en pasar de 80 a 120 km/h. Todos desempeños esperables. La caja de velocidades manual está bien relacionada pero su selectora es algo esponjosa.

En cuanto a consumo, podemos calificarlo como bueno: 10,2 Km por litro en el circuito urbano, 17,6 Kms a 90 Km/hora y 11,8 Kms a 130 Km/h. La capacidad del tanque de combustible es de 44 litros.

Con discos ventilados adelante y tambores atrás, más las asistencias ABS con repartidor electrónico de frenado, en la prueba de detención registramos una distancia de 42 metros para pararlo de 100 a 0 Km/h.

El desempeño de este Allure es coherente con la tradición Peugeot, con un esquema de suspensiones compuesto por independiente adelante y semi independiente atrás, con barra de torsión y una dirección de asistencia eléctrica perfecta, tanto en lo urbano como en la ruta, donde su endurecimiento progresivo es muy notable.

En su andar lo notamos superior en comparación con el modelo anterior, especialmente en pisos desparejos como empedrados o caminos de huella y más aplomado a velocidad en el asfalto. Eso debido a una plataforma de estructura más rígida que, digamos, es la misma que se utiliza en Europa y que ha recibido retoques para nuestro tipo más precario de calles y caminos.

La dotación del 208 Allure para el confort, incluye el nombrado climatizador automático, el control de velocidad de crucero con limitador de velocidad máxima, el cargador inductivo para celulares, los espejos exteriores eléctricos, el cierre centralizado de puertas a distancia, el acceso y arranque de manos libres.

A todo esto agrega sensor de estacionamiento trasero, cámara de visión posterior, respaldo trasero abatible, techo panorámico vidriado, audio con MP3 y Bluetooth, multimedia con Android Auto y Apple Car Play, etc.

En seguridad el Allure cuenta con pares de airbags frontales, laterales y de cortina, encendido automático de luces, control de estabilidad ESP y de tracción, luces diurnas de leds, anclaje para Isofix, asistente de arranque en pendiente, además de otros elementos obvios, como los cinco cinturones inerciales de tres puntos y los otros tantos apoyacabezas.  

El precio de esta versión Allure del Peugeot 208 es de 2.641.800 pesos y la garantía la muy habitual de tres años o cien mil kilómetros.   

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