“Olivos era una puerta giratoria y una especie de fiesta en fiesta”, cuestionó Naidenoff

El jefe del interbloque JxC se refirió al cumpleaños de la primera dama celebrado en Olivos e instó al oficialismo a repudiar el hecho. Enfático, criticó la “inmoralidad presidencial” y expresó que “todos sentimos que nos tomaron el pelo”. La respuesta del presidente de la bancada oficialista.

Como era de esperarse, el escándalo por el cumpleaños de Fabiola Yáñez en Olivos fue tema en el arranque de la sesión de este jueves en el Senado, aunque el único orador de la oposición sobre la cuestión fue el jefe del interbloque Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff, quien comenzó con un tono moderado, que fue incrementando durante su discurso para dejar sentado el total repudio al hecho.

“Olivos era una puerta giratoria y una especie de fiesta en fiesta”, lanzó el senador formoseño, que instó al oficialismo a votar un proyecto de declaración de repudio y aseguró que ese festejo “no fue un error, fue una inmoralidad que merece el repudio de la política en Argentina”.

El radical planteó un pedido de preferencia para tratar “un proyecto de declaración para expresar el repudio por los hechos acontecidos el 14 de julio de 2020 en la residencia presidencial de Olivos”.

Recordó entonces que desde marzo de 2020, para frenar la pandemia, el Gobierno “eligió el camino de adoptar las medidas más duras, y en materia de libertades, las más restrictivas”.

“Todos los ciudadanos han hecho un enorme esfuerzo, acompañando no solamente las decisiones del presidente, dispuestas por decreto de necesidad y urgencia, sino fundamentalmente resignando algunas cuestiones que no se pueden medir ni cuantificar y que tienen que ver con los afectos, la imposibilidad de reencontrarse con la familia, la imposibilidad de sostener un emprendimiento, la imposibilidad de encontrar respuestas en el Estado”, sostuvo.

Naidenoff remarcó que “lo más triste” fue “la imposibilidad de despedir a un familiar o a un ser querido porque la pandemia se lo llevó”. Sin embargo, “las medidas se acompañaron” desde la oposición, “a pesar de las diferencias de los que bregamos por la libertad o medidas alternativas”.

En relación a la situación durante julio de 2020, el legislador opositor apuntó que “el 1ro. de julio de 2020 el Poder Ejecutivo publicó el DNU 576/20” que “diferenciaba para la Argentina zonas con las disposiciones más estrictas y las zonas con DISPO”, pero el AMBA estaba comprendido “para continuar en la fase 1” porque se había detectado un 136% de incremento de los contagios.

Y específicamente, esa norma establecía en el artículo 19 la prohibición de eventos sociales, señaló y continuó: “En las últimas semanas los argentinos tomamos nota de que el 14 de julio de 2020, cuando todos estaban cumpliendo los parámetros que impuso el presidente de la república, en Olivos, en la residencia presidencial, se festejaba el cumpleaños de la primera dama con un grupo de personas y en presencia del propio presidente”.

“El propio presidente que señalaba en sus discursos, en sus mensajes a la sociedad, la importancia de cumplir con las disposiciones de aislamiento”, expresó y opinó que “Olivos era una puerta giratoria y una especie de celebración y fiesta en fiesta”.

Naidenoff criticó a Alberto Fernández porque “primero negó, después reconoció, fue y vino”. “Este proyecto de declaración, del repudio a lo que pasó, lo quiero plantear no como una cuestión del interbloque, sino como un mensaje de la política argentina, porque creo que los ciudadanos se merecen el respeto a la dignidad”, argumentó.

Para el senador de Juntos por el Cambio, “lo que nos pasó es mucho más fuerte que la pérdida de credibilidad en la palabra presidencial”, sino que es “un golpe bajo al esfuerzo colectivo de un pueblo que dio todo en los peores momentos”.

En su discurso, analizó que “el desafío que nosotros tenemos es cómo hacemos en una Argentina” con una pandemia “para que alguien pueda imponer autoridad o establecer cuáles son los parámetros para que los argentinos se sujeten a la ley”.

“No se cuestiona el festejo, no se confundan, se cuestiona la persecución, el castigo y el ensañamiento con los argentinos, que no podían ni siquiera despedir a sus familiares”, subrayó y aclaró: “Estamos a cuatro, cinco semanas de las elecciones, por eso trato de plantearlo de manera desapasionada”.

El presidente de la bancada opositora consideró que “no podemos dimensionar las consecuencias cuando se quiebra un contrato social básico de confianza entre el presidente y la sociedad”, pero “tenemos una democracia muy potente, muy sólida y el Parlamento es una herramienta de recupero de confianza”.

Por eso, aseveró: “Nosotros tenemos que ser contundentes, tenemos que repudiar lo que ocurrió, porque lo que ocurrió es una burla. Todos sentimos que nos tomaron el pelo”.

“Olivos era un carnaval. Olivos era una fiesta. Y la fiesta la encabezaba el presidente de la república. Y el presidente amenazaba, y el presidente apretaba a los que podían incumplir”, enfatizó.

Hacia el final, el senador insistió que “nosotros tenemos que demostrar que el sistema político en Argentina es mucho más fuerte que la inmoralidad presidencial” y “señalar con un mensaje claro a la sociedad que cuando hay incumplimiento, hay también ejemplaridad y la tiene el Senado”.

“La primera señal la tiene que dar el oficialismo repudiando este hecho, por respeto a la sociedad, a los que acompañaron los momentos más duros”, añadió.

Y exclamó: “¡Es una falta de respeto que mientras no se podía estar con los familiares en los momentos más duros, se brindaba en la quinta presidencial! ¡Es una falta de respeto, es una inmoralidad que la tenemos que rechazar, este cuerpo la tiene que rechazar!”.

“Tómense los días si no quieren tratarlo sobre tablas, quieren que pase septiembre, que pasen las elecciones, pero que el cuerpo se expida. Por respeto a ustedes, fundamentalmente al oficialismo, a los que militaron en serio”, desafió al Frente de Todos y concluyó con que esto “no fue un error, fue una inmoralidad que merece el repudio de la política en Argentina”.

Mayans se despachó con todo

Al final de una extensa sucesión de mociones de preferencia, habló el jefe del bloque oficialista, José Mayans. Con una fuerte dosis de ironía a lo largo de su extenso discurso, el formoseño arrancó anunciando que darían tratamiento tanto a los temas de repudio como a los de beneplácito, y citó puntualmente al expuesto por su comprovinciano Naidenoff. Pero aclaró que “también tenemos una listita que queremos tratar… Por ejemplo la escándalosa deuda externa generada en el Gobierno anterior, sin anuencia del Parlamento, por más de cien mil millones de dólares”.

Agregó la “fuga de capitales que ha empobrecido a la República Argentina”. Mencionó también a las empresa energéticas “que han obtenido ganancias fabulosas y no tuvieron ni siquiera la dignidad de invertirlo en la Argentina”.

También repudió “el escandaloso manejo del Banco Central” por el manejo de las Leliq y las Lebac, como así también repudió “la caída del empleo, la caída del salario, la destrucción del sistema previsional argentino y la caída del Fondo de Garantía Sustentable que, dijo, “destruyó el sistema previsional argentino”.

Mayans dijo tener “un repudio específico por el manejo que hacía (el extitular de la ANSeS Emilio) Basavilbaso, dejando en ruinas el sistema jubilatorio”.

Tuvo repudios hacia la dolarización de los servicios y también hacia “la estafa de los préstamos del Banco Nación”; e incluso “tenemos un repudio por la estafa de los parques eólicos, donde estaba el presidente de la Nación (por Mauriciio Macri), (Carlos) Tévez y todo este grupo de Boca Juniors”. Y ya que estaba con Macri, repudió “la estafa del Correo”.

Pero Mayans siguió ampliando, extendiéndose al “desastre que hicieron con la educación en la Argentina, en la ciencia y la tecnología”. Y siguió con el sistema de salud, donde, abundó, la gestión anterior hizo “un verdadero desastre”.

También repudió la paralización del 70% de las obras en 2015 “solo por haber sido iniciadas por Cristina Kirchner”, y repudió “la manipulación de la Justicia argentina”.

Cuando llegó a “la manipulación del sistema electoral argentino” se escucharon gritos de la oposición, que recordaron que ese era el espacio de las mociones de preferencia y no correspondía bajar línea, cosa que previsiblemente Mayans rechazó, y por el contrario la emprendió contra Patricia Bullrich por sus expresiones sobre las Malvinas, incluyó a la AMIA, Nisman y el dólar futuro. Y concluyó afirmando que toda la movida generada los últimos días en torno al “Olivosgate” era “una maniobra mediática para tapar lo que han hecho (Fernando) Iglesias y Waldo Wolff  por las cosas que han dicho de las mujeres. Estas maniobras son para tapar eso, y también para tapar el esfuerzo de la vacunación”.

Mayans concluyó reclamándole a la presidenta provisional del Senado, pues consideró “un acto de deslealtad parlamentaria” la manera como presentaron las mociones de preferencia, que -explicó- debían limitarse a citar el expediente y el título de lo que debía tratarse. Por el contrario, “acá se utiliza como artimaña para elaborar un discurso”.

“Eso se llama mordaza”, le gritó la radical Silvia Elías de Pérez, mientras Mayans aclaraba que aceptarían avanzar en comisión con los repudios y beneplácitos solicitados, pero incluirían todos los temas que él había mencionado.

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