Test: Renault Duster 1.3 T CVT Outsider / Mejor en todo

Esta segunda generación del exitoso modelo del rombo estrena motorización y modificaciones estructurales que, además de lo estético, mejora en calidad y confort.

Por Roberto Nemec 

Para reemplazar a las exitosas Duster de primera generación, de las que se vendieron 130.000 unidades en una década, Renault ahora importa las construidas en la planta colombiana de Antioquia. 

Manteniendo en cierta forma la inconfundible silueta, este SUV compacto muestra una total renovación en casi todos los aspectos, que incluye una evolucionada plataforma, la incorporación de transmisión automática en algunas versiones y nuevas motorizaciones de 1.6 y 1.3 Turbo. Este último impulsor, denominado TCe es el que equipa a la Duster Outsider.

Con un parabrisas más inclinado, y una parrilla más parecida a los modelos actuales de la marca, el conocido modelo se destaca también por los faros traseros en forma de cruz, al mejor estilo Jeep Renegade. En el caso de esta variante Outsider se distingue por ofrecer una estética más off-road, a pesar de no ser 4×4 como la tope de gama Iconic. 

El interior también fue íntegramente renovado y se ha mejorado la calidad percibida en lo que hace a material y mano de obra. La comodidad general en todo el cockpit es excelente. Las butacas son muy envolventes, y la posición de manejo la típica del segmento, lográndose con la del conductor ajustable en altura, en tanto la barra de dirección es regulable en altura y profundidad. 

El tablero es súper clásico y muy sencillo, con grandes redondeles para tacómetro y velocímetro con la computadora en el centro de ellos. En la pantalla central, de ocho pulgadas se reflejan información sobre audio, la a de la cámara de marcha atrás y, con cable, el espejado del celular o Mirror Screen. 

El sector trasero es muy espacioso para los tres pasajeros, obviamente, no para el del centro, que sufrirá por la invasión del extremo posterior de la consola. Los 2,67 de entre ejes se hacen notar, y no creemos que haya mejor entre sus pares de nuestro mercado, aventajando a algunos del segmento superior. Lo mismo vale para la capacidad del baúl de 475 litros, muy aprovechables. La rueda de auxilio (de medida homogénea, en chapa de acero) va bajo el piso, a la intemperie.  

Al contrario de las versiones inferiores de la gama (Zen e Intens), que siguen utilizando impulsores de 1.6 aspirados actualizados, el Outsider se vale de unos cuatro cilindros nafteros de apenas 1.3 litros que reemplaza en este rango de la gama al 2.0, también de cuatro cilindros, al que supera en potencia y performances ya que incorpora el turbo. Consigue 155 CV a 4.800 rpm y sus elogiables 25,5 Kgm de torque se registran desde las 1.800 rpm. Este es el motor TCe que también el Mercedes-Benz Clase A. La transmisión 4×2 delantera se genera en una caja X-Tronic CVT con ocho marchas virtuales de excelente desempeño, que permite aprovechar a fondo las cualidades del impulsor. Incluye la selección manual en forma secuencial.   

En las pruebas alcanzamos una velocidad máxima de 179,1 Km/h (a 5.000 rpm y en la prueba de aceleración tardamos 8,5 segundos para llegar a los 100 Km/h. En cuanto a la elasticidad, pasamos de 80 a 120 Km/h en 7,3 segundos. En el panicstop de 100 a 0 Km/h frena totalmente en sobresalientes 38,5 metros. Y eso que atrás tiene tambores y pesa 1.344 Kg.  

El consumo del Outsider no es su mejor punto, pero es razonable: en el circuito urbano por cada litro recorre 9,1 kilómetros; a 90 Km/h hace 14,6 y a 130 Km 10,1 kilómetros. 

Tiene un comportamiento dinámico más que aceptable para un vehículo de 1,70 metros de alto, en lo rectilíneo se disfruta de la justeza de su dirección, ahora eléctrica, que en el tránsito citadino resulta más que liviana. En lo desparejo se comporta de maravilla gracias a su suspensión trasera multilink. Y si bien no es un todo terreno extremo, no desentona fuera del camino sin dar sustos gracias a su despeje de 21 centímetros.  

El equipamiento de confort incluye: tapizados que combinan telas con cuero sintético, aire acondicionado automático, respaldo del asiento trasero abatible 60/40, climatizador automático, encendido automático de luces, cierre centralizado de puertas y baúl con control remoto. También dispone de cuatro levantavidrios eléctricos, los de adelante de un toque, sistema de audio con cuatro parlantes más dos “twiters”, cámara de estacionamiento trasera, sistema de acceso y arranque sin llave, sistema “start&stop”, etc. Las llantas son de aleación de 16” y calzan a los neumáticos 215/16. 

No tan completa es la dotación de seguridad, especialmente por el escaso par de airbags y la ausencia de asistencias a la conducción, aunque con respecto a su predecesor se han agregado controles de estabilidad y tracción.  Además, cuenta con repartidor electrónico en el ABS, asistencia al frenado de urgencia, asistente de arranque en pendiente, control de velocidad de crucero, luces para niebla, ópticas delanteras y traseras con leds, alarma de olvido de ajuste de cinturón de seguridad conductor y pasajero, fijaciones Isofix en plazas traseras. 

El Outsider 1.3T CVT 1,3 4×2 tiene un precio sugerido de 2.831.000 pesos y la garantía es de tres años o cien mil kilómetros. 

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