Preocupación de especialistas por la suba del déficit, la emisión, la brecha y la inflación

De cara a las elecciones, la economía tiene cada vez mayores problemas y desafíos.

A los problemas ya notorios de la economía, hay una caída más pronunciada de las reservas del Banco Central.

A pocas horas de la realización de las elecciones primarias, la situación económica del país presenta cada vez más enormes desafíos teniendo en cuenta la realidad de una recuperación que se está mostrando más acotada en estos últimos meses, con un notable aumento del gasto público que lleva a emitir más, generando más presión sobre el costo de vida y sobre el dólar, el cual se empezó a disparar y, tras cartón, hay una caída más pronunciada de las reservas del Banco Central.

Este panorama es una síntesis de la economía en este momento y de la situación que presentará la misma en el período post elecciones, ya que además de corregir los graves desequilibrios macroeconómicos, el Gobierno deberá cerrar la dilatada negociación con el Fondo Monetario Internacional, y ya en el primer trimestre del año, tendrá que cerrar un nuevo acuerdo con el Club de París.

En función de esos desafíos, el primer punto para citar es el déficit fiscal. La situación fiscal del primer semestre mostró número considerablemente sólidos en función de un gasto público que se contuvo e ingresos adicionales que generó la recaudación gracias a precios récord de los granos.

El segundo semestre la situación fiscal se muestra mucho más comprometida, con un gasto público que creció en más de un 12 por ciento en lo que va del año. De esta manera, los especialistas estiman que el balance de las cuentas públicas de este año finalizarán con un déficit que oscilará entre 4,5 y 5,0 por ciento del PBI.

Un segundo punto que ha generado grandes luces de alerta es la emisión monetaria y el ritmo de endeudamiento.  Frente a ese fuerte aumento del gasto, especialmente desde que comenzó el segundo semestre, de cara a las elecciones, el Gobierno tuvo que recurrir a mayor endeudamiento y emisión monetaria, dos factores que aseguran un aumento inflacionario para los próximos meses.

En números concretos, la emisión monetaria de este año se ubica en un nivel del 460 mil millones de pesos, un 35% que el año pasado. A la vez, como se está dificultando el acceso al crédito interno, el Ejecutivo recurrió a más endeudamiento.

Desde principios de año la deuda aumentó en 8.300 millones de dólares, pero a diferencia del gobierno anterior, ese monto está colocado en pesos, aunque al Gobierno se le está complicando las licitaciones y tuvo que recurrir a la colocación de bonos de muy corto plazo en las últimas subastas.

Con respecto a la inflación, al mes de julio, la inflación acumulada en el año se ubica por encima de la pauta del 29 por ciento establecida en el Presupuesto.

En 12 meses el costo de vida aumentó 52%. En julio hubo una “cierta” desaceleración y se ubicó en 3%. Los programas Precios Cuidados y Super Cerca están vigentes, en principio hasta fin de año.

Estos programas sumado al congelamiento de tarifas y de combustibles y el atraso cambiario promoverán otro descenso inflacionario mensual con un piso que se ubicaría hasta las elecciones en alrededor de 2,5%, pero después se prevé una fuerte suba al no poder mantenerse los congelamientos, más la corrección del tipo de cambio oficial y la expansión de la emisión monetaria.

Paralelamente está el capítulo del mercado cambiario, que en estos últimos días se fue “recalentando”. Tras las elecciones se espera alguna suba adicional del dólar, el cual en las últimas jornadas se situó entre 184 y 187 pesos. El Banco Central tiene el enorme desafío de parar la pérdida de reservas, que lleva contabilizada en lo que va de septiembre cerca de 300 millones de dólares.

 Otro ítem esencial es el de la tarifas y los subsidios. Las tarifas de servicios públicos están prácticamente congeladas desde 2019 y van a seguir así hasta noviembre. Este año hubo un incremento acotado en electricidad y gas, pero se descarta que después los comicios se estima que habrá un fuerte ajuste en las tarifas de servicios públicos, especialmente en la energía, un aspecto que implicó una fuerte disputa política que involucró hace tres meses al ministro de Economía, Martín Guzmán y el subsecretario de Energía, Federico Basualdo. Diversos analistas coinciden en que el aumento de los subsidios es insostenible. En la energía tomando lo últimos 12 meses, los subsidios energéticos superaron los 8.000 millones de dólares.

Por otra parte, la economía argentina sigue evidenciando una enorme brecha cambiaria, la cual en estos últimos días osciló entre el 84 y 88%, en tanto que el mercado espera una devaluación del tipo de cambio oficial para después de las elecciones.

Por último, con respecto a la actividad económica,  en el comienzo de 2021, con una fuerte ritmo de la actividad, se pensó que la economía recuperaría en todo lo perdido en el año pasado, es decir un 10 por ciento. En el Gobierno estiman que la recuperación sería entre 7% y 8%, pero la realidad demuestra que en esta segunda parte del año se empezaron a ver cifras de recuperación más acotadas. Lo mismo ocurre con el consumo de la población, que mejoró pero que se observa como muy difícil poder recuperar todo lo que se perdió el año pasado.

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