En lo que se anticipa como una maratónica sesión, la Cámara baja realiza una sesión en la que entre otros temas buscará aprobar la ley de etiquetado frontal.
Faltaba un día para cumplir el año y ocho meses sin que el recinto de la Cámara baja estuviera completo en su totalidad. La última sesión en esa condiciones fue el 27 de febrero de 2020; después se hizo la Asamblea Legislativa y luego sobrevino la pandemia y la consiguiente virtualidad con la que ambas cámaras mantuvieron la actividad legislativa.
Este martes, a partir de las 12.33, y luego de que esta vuelta a la presencialidad plena fracasara en su intento anterior, el 5 de octubre pasado -terminó siendo una sesión en minoría-, la Cámara de Diputados retomó su “normalidad”. Y lo hace con una sesión que a priori se presume de 30 horas de duración, con un tiempo de cuestiones de privilegio y apartamientos de reglamento calculado en 7 horas.
El temario para esta sesión incluye como proyecto principal etiquetado frontal, que demandará por lo menos 8 horas de debate. El proyecto de alivio fiscal para fortalecer la salida económica y social de la pandemia generada por el Covid-19 demandaría unas tres horas y media.
Es el resultado de semanas de negociaciones -por momentos más aceitadas y por momentos no-, ante lo cual los jefes de bloques de Juntos por el Cambio, Mario Negri (UCR), Cristian Ritondo (Pro) y Juan Manuel López (CC) firmaron el pedido de sesión especial para el 26 de octubre junto al líder de la bancada del oficialismo Máximo Kirchner (FdT), que incluirá los temas consensuados entre ambas partes.
El plenario de la Cámara sesionó por última vez el 8 de julio con el informe del entonces jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y en cuanto a tratamiento de proyectos, hay que remontarse una semana más atrás en el tiempo, al 1 de julio. La última sesión con presencialidad plena de la Cámara de Diputados se registró, como dijimos, el 27 de febrero de 2020.
El temario acordado incluye los siguientes temas: