Con una moción sobre Bienes Personales, el oficialismo sufrió su primera derrota

El Frente de Todos perdió una votación sobre un emplazamiento a la Comisión de Presupuesto para tratar un proyecto aprobado hace dos meses por el Senado, impulsado por el propio oficialismo.

Antes del pedido de cuarto intermedio que hizo el diputado Mario Negri para tratar de revertir el eventual fracaso del tratamiento del Presupuesto, la diputada del Pro Silvia Lospennato presentó una moción para forzar el tratamiento por parte de la Comisión de Presupuesto del proyecto aprobado hace dos meses en el Senado para modificar el mínimo no imponible de bienes personales.

Tras un intercambio de discursos, la moción fue aprobada por el Cuerpo por 130 votos a 116, en lo que representó el primer traspié del Frente de Todos en una votación con la nueva conformación del Cuerpo.

Para fundamentar su pedido, la secretaria Parlamentaria del interbloque Juntos por el Cambio se basó en lo reglado en el artículo 106 del reglamento, que en su antepenúltimo párrafo hace referencia a una interpretación que tuvo lugar el 14 de julio de 2010. A partir de esa experiencia se estableció que la Cámara “hará los requerimientos que juzgue necesario a las comisiones que se hacen en retardo y no siendo esto bastante, podrá emplazarlos para día determinado. Faculta a la Honorable Cámara a requerir y además en el mismo acto emplazarlas para día determinado”.

“Esto es lo que dice nuestro reglamento y en uso de esa facultad, venimos a solicitarle a este cuerpo que emplace a la Comisión de Presupuesto para que ponga en tratamiento el proyecto venido en revisión del Senado, referido al aumento del mínimo no imponible de Bienes Personales”, detalló la diputada del Pro, que explicó luego que procedían de tal manera porque “en uso de las facultades reglamentarias del artículo 109, en tiempo y forma los diputados Tetaz, Cacace, Oliveto, Laspina y Figueroa Casas, solicitaron al presidente de la Comisión de Presupuesto la inclusión en el temario de la sesión para que pudiera tener despacho y solicitar una ampliación del temario para incluirla y tratarla en esta sesión”.

Lospennato explicó que se había agotado la instancia prevista en el reglamento para exigir la inclusión de un tema en el temario de la comisión. “Frente a la negativa, el reglamento le otorga, ya no a los diputados miembros de la comisión, sino a los miembros de la Cámara la posibilidad de emplazar para día determinado a la comisión para abocarse al tratamiento de un proyecto”, continuó la legisladora.

Luego agregó que la premura se debe a que “este proyecto tiene que estar aprobado antes del 31 de diciembre para tener vigencia en las declaraciones de impuestos que se presenten en el año 2022. Por ende, si no logramos el tratamiento de esta sanción que viene del Senado en los próximos días, más de 600 mil contribuyentes, según las estimaciones que hizo el diputado (Carlos) Caserio, que es del Frente de Todos, empezarían a pagar este impuesto inflacionario”.

Por eso pidió a la Cámara emplazar a la Comisión de Presupuesto para que una hora después de finalizada la presente sesión, se reuniera para darle tratamiento a esta sanción que viene del Senado, “y así lograr que miles de contribuyentes de la Argentina y miles de personas de clase media y media baja que van a empezar a pagar injustamente este tributo, no tengan que hacerlo”.

Lospennato cerró recordando que esta iniciativa se aprobó en el Senado por unanimidad el 28 de octubre de este año, y la Comisión de Presupuesto no se abocó nunca a su tratamiento.

La postura oficialista

Desde el oficialismo le contestó el diputado santafesino Germán Martínez, quien hizo hincapié en el debate planteado en torno a la capacidad de la Cámara para emplazar al tratamiento de determinado tema. y se remontó al 14 de julio de 2010 precitado por la diputada Lospennato. Tiempos en que, recordó el diputado santafesino, “la Cámara estaba conducida en la práctica por el denominado Grupo A”.

Recordó que por entonces habían perdido las elecciones en la provincia de Buenos Aires y afirmó que entonces se constituyó una mayoría que había intentado sin éxito desplazar al presidente del Cuerpo, Eduardo Fellner, y con respecto a las comisiones, habían dispuesto que en la mayoría de ellas la oposición tuviera un diputado más que el oficialismo. “Contexto difícil para la tarea parlamentaria”, resumió Martínez.

Así llegaron al 14 de julio de 2010 discutiendo el artículo 106, para que las comisiones pudieran tratar temas en determinadas fechas, recordó, afirmando que ese día y citó planteos del entonces titular del bloque Oscar Aguad, que señaló que estaban “hablando de poder, no del reglamento”. Citó también de los entonces diputados Carrió y Vega, y apuntó que “salió lo que salió… Se emplazó y se hizo lo que se dijo recién de la interpretación”.

Un debate similar se dio en 2017, con la gestión Cambiemos siendo oficialista y a continuación Martínez citó a Elisa Carrió, que decía que “cuando uno tiene un voto más, no tiene que hacer cosas que después le cuesten cuando tenés un voto menos. Y estamos muy cerca de una situación parecida”.

“Reivindico lo que dijo nuestro bloque en 2010: usted presidente, como dice el artículo 106 es quien tiene que realizar las acciones pertinentes en caso de que haya una situación en que una determinada comisión no quiere tratar de exprofeso un determinado tema”, agregó el legislador del Frente de Todos, que puso en duda que la Comisión de Presupuesto pudiera tener la decisión de postergar un tema de esas características, ingresado hace menos de  un mes, y cuando “nosotros sesionamos una sola vez en este tiempo”.

Martínez concluyó sugiriendo tratar de “volver a una tradición razonable de interpretación de nuestro reglamento: dejemos el 106 como está y que podamos avanzar hacia una agenda de comisiones consensuada”.

A continuación intervino la diputada Graciela Camaño, que volvió a definirse como una reglamentarista y que fue protagonista también de los episodios de 2010. Recordó cómo se habían dado esos hechos y afirmó que “de lo que se trata es de si el reglamento habla del no funcionamiento de la Cámara o de generar las normas de convivencia para que se permita que la Cámara funcione”.

“Tenemos que respetar el librito, que está para que la Cámara funcione y que las comisiones no sean apropiadas por los presidentes circunstanciales y pongan en el temario lo que quieran”, explicó, insistiendo luego en que el reglamento pretende que “la comisión no sea apoderada por una minoría o una mayoría circunstancial”.

Camaño afirmó que “la comisión tiene que funcionar con mayoría o con minoría; cuando funciona en minoría, los dictámenes son de minoría. Lo que estuvo en discusión en ese año era si el emplazamiento lo hacía el presidente del cuerpo o el cuerpo. Y esa discusióin está saldada”.

“Este reglamento dice en la hoja 95. Interpretación sobre la facultad para emplazar comisiones. Lo que trae es la interpretación de 2010, lo que hicimos entonces es hacer funcionar la Cámara, y tiene que quedar claro para todos que la circunstancia de ocupar la presidencia de una comisión no es óbice para apoderarse de un cuerpo o una comisión”.

Camaño advirtió finalmente que no se les ocurriera pedir para la votación que se daría a continuación una mayoría especial “Es una moción y sale por mayoría simple, como en 2010”.

La votación, está dicho, terminó con 130 votos a favor y 116 negativos, con lo cual el Cuerpo debería emplazar a la comisión a fijar fecha y hora para el tratamiento del proyecto en cuestión.

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