¿Quién respeta la voluntad popular?

Por Carlos Lionel Traboulsi. El secretario general del Partido Demócrata Cristiano CABA se señala a la oposición por la posibilidad de que se apruebe un nuevo consenso fiscal.

Recientemente el Congreso Nacional rechazó el proyecto de Presupuesto 2022 enviado por el Ejecutivo Nacional por las inconsistencias que llevaba el mismo. Ni lerdos ni perezosos mostrando un manejo del poder exquisito, el Gobierno Nacional impulsó el Consenso Fiscal 2021 como forma de eludir al Congreso Nacional, bajar subsidios y desplazar la carga tributaria a las provincias para que el costo lo afronten los gobernadores.  

Esta acción política de Alberto Fernández no es ni más ni menos que burlar las competencias originarias constitucionales de la Cámara de Diputados de la Nación, donde están en apariencia nuestros representantes, y establecer por vía indirecta una nueva andanada de impuestos que deberán soportar el bolsillo de todos los argentinos desde los que más tienen hasta los que no tienen para comer. 

Casi todos los gobernadores firmaron este lunes 27 de diciembre el Consenso Fiscal que faculta a las provincias a subir y crear nuevos impuestos, y lo grave de ello es que la firma lo ha sido con el respaldo de oficialistas y opositores. El presidente sale fortalecido dentro del Frente de Todos y utilizará el pacto para mostrar iniciativa y consenso político frente a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

“Trabajamos construyendo acuerdos con las provincias, atendiendo la diversidad y las necesidades de nuestro extenso país con una mirada federal. Por tercer año consecutivo vamos a firmar el Consenso Fiscal con todos los distritos excepto CABA”, expresó De Pedro remarcando el rechazo de Horacio Rodríguez Larreta, continuando con la confrontación política en vez de dar una solución al reclamo de los porteños. 

El Consenso Fiscal 2021 —que se aplicará a partir del año próximo— les permitiría a las provincias crear nuevos impuestos, como, por ejemplo, un “impuesto a la herencia” y también incrementar otros, como las alícuotas de ingresos brutos de algunas actividades. Sin embargo, en Casa de Gobierno aseguran que se trata de una “armonización tributaria”.  

Lo cierto es que nuevamente se ve burlada la voluntad popular por un equipo de funcionarios que en vez de trabajar buscando formas de consenso que impliquen verdaderamente beneficios para los ciudadanos, se ponen de acuerdo para seguir profundizando el gasto y la presión tributaria en beneficio de la política.  

¿Y a esta altura tenemos que preguntarnos qué hace la oposición? Vemos que los gobernadores radicales quienes con ínfulas recientemente declamaron que son el futuro en miras a 2023, domésticamente ahora acuerdan con el Gobierno Nacional en el “consenso del poder” dando la espalda a los trabajadores, a la clase media, a los jubilados, a los pobres, al conjunto del pueblo que hoy reclama vivir con dignidad. 

¿La oposición es o se hace? ¿Tiene capacidad de enfrentar en un solo bloque al Frente de Todos o también son parte de un relato que de día se pelean y de noche duermen en la misma cama? Los argentinos necesitamos certezas y terminar con las mentiras, con los engaños y con los versos.  

También el Ejecutivo autorizaría un copago del 9% para las prestaciones de las prepagas, y ello no es otra cosa que un aumento solapado e imposible de medir por el organismo que tiene dicha responsabilidad, es decir el INDEC. Esta dificultad de mediación significa que tendremos más inflación, pero los índices nos dirán que ello no es así, que es una sensación inflacionaria. 

El dirigente histórico democristiano dr. Jorge Alberto Lorenzut, asesor económico, en forma reiterada viene sosteniendo la necesidad de la baja del IVA para la medicina y salud pública, pero nuevamente en vez de pensar en la gente pensamos en la “casta política” y su perpetuidad. 

El 14 de noviembre los argentinos masivamente votamos. Más del 70% rechazando el rumbo en general del Gobierno nacional; se votó una oposición para que nos represente, pero los hechos están demostrando que no están a la altura de las circunstancias. ¿Se les escapó el impuesto a los bienes personales, ahora se les escapará la aprobación del consenso fiscal 2021? ¿Quién respeta la voluntad popular? ¿Estaremos ante una oposición fantasma? 

Los argentinos queremos recuperar la confianza en nuestra clase política, pero debemos colaborar nosotros como políticos en ayudar para recuperar esa confianza, dejando al descubierto desde quienes no tenemos cargos de gestión o legislativa lo que sucede, y llevando adelante con sus acciones y con los votos aquellos que tienen esa responsabilidad. El Congreso tiene oportunidad de rechazar este mentiroso consenso. Hay tiempo todavía, por lo menos somos muchos que estamos dispuestos a aportar y esperanzados en un frente opositor que haga lo que dice y promete. 

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password