Ignacio Torres: “Chubut es una olla a presión”

El flamante senador de Juntos por el Cambio cuestiona a quienes llevaron a “fundir una provincia prácticamente imposible de fundir”. Crítico de la RAM, a la que define como “unos chantas”, minimiza las divisiones en Juntos por el Cambio, hablando de una “heterogeneidad” que estima positiva.

ignacio torres

Por José Angel Di Mauro

Ignacio “Nacho” Torres fue una de las figuras políticas de la última elección, a partir del resonante triunfo obtenido por la oposición en Chubut, donde de tener los tres senadores, el Frente de Todos pasó a contar con solo uno. El encabezó la lista que se impuso primero en unas PASO que a priori se advertían muy reñidas y derrotó luego con amplitud al oficialismo nacional y al provincial. Hoy es uno de los jefes de bancadas que componen el interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, y aclara que la diversidad dentro del espacio “es buena”. Pero advierte que el límite es “que no saquen los pies del plato”.

Entrevistado por parlamentario.com, señaló respecto de su provincia que el Gobierno local tiene una agenda “disociada de la realidad de los chubutenses” y afirma que existe “un nivel de cinismo que sorprende”.

– ¿Por qué razón Chubut, siendo una provincia que tiene tanto, vive en crisis permanente?

– Es una pregunta que nos hacemos todos y que nos indigna y avergüenza, sobre todo porque últimamente siempre somos noticia por algún papelón institucional, por alguna causa de corrupción… Chubut, para que se entienda y podamos contextualizar el potencial que tiene, cuenta con el primer stock ovino; somos la segunda provincia en captura de pesca; tenemos la primera empresa exportadora de aluminio de toda América; tenemos hidrocarburos; tenemos turismo; de hecho tenemos uno de los presupuestos per cápita más altos de toda la Argentina… Sin embargo, los sueldos no se pagan en tiempo y forma, tenemos retención de servicios en la salud pública, los más chicos hace 4 años que no tiene clases de manera regular… Hay casos de chicos que están en 4to grado y nunca fueron a la escuela.

La verdad que Chubut está viviendo una tragedia desde el punto de vista institucional, pero más que por una cuestión económica o de variables exógenas, en realidad tiene que ver con malas tomas de decisiones, con un esquema demagogo, clientelista y corrupto que viene gobernando desde hace muchísimo tiempo, que triplicó la masa política en el Estado, y que hace un mal gasto público. Esa mala praxis en el manejo de los recursos de los chubutenses llevó a fundir una provincia prácticamente imposible de fundir, y con un nivel de conflictividad social que preocupa. Porque el hecho que vivimos hace poco, con la ley de zonificación minera, que fue la gota que rebalsó el vaso, lamentablemente dio muestras de que hay un gobierno que no solamente tiene una agenda totalmente disociada de la realidad de los chubutenses, sino que está provocando sistemáticamente con un nivel de cinismo que sorprende y si bien no tuvimos que lamentar ninguna víctima fatal, hubo más de quince edificios públicos, patrimonio histórico, que fue literalmente incendiado.

– ¿Por qué hay tanta conflictividad? ¿Por ese tema, o hay otro caldo de cultivo que lo potencia?

– Es la suma de todo. Ponete en el lugar de un laburante que se levanta a las 5 de la mañana para ir a trabajar… Un médico, por ejemplo, en condiciones muy difíciles, al que le pagan de manera desdoblada, y que ve que hay un gobierno que elige hacerles gestoría a los empresarios prebendarios de turno, en vez de atender lo importante, que es lo que cualquier Estado benefactor debe brindar: seguridad, salud, educación, jubilados que aportaron toda la vida para tener una jubilación digna, tampoco están cobrando como corresponde… Eso genera mucha impotencia, mucha indignación, y obviamente es totalmente repudiable la violencia de unos pocos, incluso infiltrados, de un grupo de fuerza de choque, que es parte del fuego amigo que tiene el Gobierno provincial; pero en paralelo hubo decenas de miles de familias chubutenses que salieron a la calle de manera pacífica para decirle basta a este Gobierno.

Chubut es una olla a presión que por falta de tacto y de liderazgo, lamentablemente cada determinada cantidad de meses explota”.

– ¿Fue basta a este Gobierno, o al tema puntual que era la cuestión minera?

– No, yo creo que fue basta al Gobierno. La cuestión minera obviamente tiene un nivel de rechazo muy importante, no había licencia social, pero sin dudas fue una reacción a años de destrato. De hecho, no es la primera movilización masiva que hay; ya hubo por parte también de los docentes, que fue acompañada también por muchas familias -ahí sí lamentablemente fallecieron dos docentes de Comodoro Rivadavia-; Chubut es una olla a presión que por falta de tacto y de liderazgo, lamentablemente cada determinada cantidad de meses explota.

– En el caso puntual de la ley minera, ¿cuál es su postura?

– Yo tengo una visión que trata de ser lo más objetiva posible, porque hoy en Chubut hay minería. Quien dice que no hay minería está mintiendo, porque el petróleo es un tipo de minería, y de alguna manera hace que la provincia sea uno de los motores energéticos de la República; hizo a la provincia una de las más pujantes en términos productivos, pero lo que me preocupa es que habiendo un gobierno que no puede garantizar ni siquiera la educación, que es lo más básico e indispensable, pueda garantizar no solamente el tema ambiental, que obviamente es prioritario, sino desde lo institucional: la transparencia de que las cosas se hagan bien. ¿Por qué se hacen entre gallos y medianoche? ¿Por qué no se les da lugar a las comisiones que tienen que intervenir en el proyecto? Evidentemente algo que ocultar hay, porque sino se haría abierto a la ciudadanía, con audiencias públicas, como se hace en cualquier provincia, y no de esta manera, a escondidas y creyendo que es una picardía política, cuando en realidad es una estafa al electorado.

Nacho Torres junto a Humberto Schiavoni al dar una conferencia de prensa sobre la crisis en su provincia.

– Además tienen el tema de los incendios, respecto de lo cual usted pidió una audiencia con el ministro Juan Cabandié…

– Yo pedí una audiencia con Cabandié, porque lamentablemente hay un montón de anuncios grandilocuentes que se hicieron en el último incendio, que no se cumplieron. Por suerte no sucedió lo mismo con este foco en particular, pero hay cuestiones que son atendibles. La primera, ¿por qué el Ministerio de Ambiente desiste de la querella para ver cómo se habían iniciado los incendios una vez que el fiscal reconoce que una parte responsable es el propio Gobierno provincial por falta de mantenimiento en los tendidos eléctricos? Inmediatamente el ministro Cabandié decide desistir de la querella para no pagar el costo político, ni enfrentarse a un gobernador de su propio signo político. Lo cual es grave, porque no debería ser una variable a tener en cuenta: si el Gobierno tiene responsabilidad, tiene que hacerse cargo. Por otro lado se habló de una reparación histórica para los brigadistas, que le ponen el cuerpo a los incendios en una situación verdaderamente crítica, con pocos insumos, sin infraestructura, y sin embargo la respuesta del ministerio -cuando la agenda nacional pasó a mirar para otro lado y se olvidaron de los incendios en la Patagonia- fue un ajuste de más de un 20% en los salarios, apelando a que cuando dependían del Ministerio de Seguridad había un convenio con ACARA, que son las concesionarias de autos -no sé qué tienen que ver con la seguridad-, y que eso no lo contemplaba el Ministerio de Ambiente. La realidad es que en el bolsillo de esos brigadistas hoy hay un 25% menos de sus haberes. Son familias que están sufriendo mucho, muchos incluso perdieron sus viviendas también, por eso queremos que se ejecuten esas partidas de cientos de millones de pesos que dijeron que se iban a ejecutar, porque ni siquiera las habían contemplado en el Presupuesto. Así que queremos saber de dónde va a salir la plata y por qué todavía no están los aviones hidrantes, y tantas otras promesas que quedaron en eso, en promesas.

Hay que decirlo con todas las letras: la RAM no son mapuches, son delincuentes”.

– Encima tienen el conflicto mapuche, con los miembros de la RAM. Por lo menos en Río Negro… ¿En Chubut ha habido episodios, o está más tranquilo?

– En Chubut hay un problema con las usurpaciones. La RAM, yo lo dije varias veces, levanta una bandera supuestamente épica de lucha por los pueblos originarios, pero tienen de pueblos originarios lo que yo puedo tener de sirio-libanésSon chantas, son un grupito de delincuentes, que hacen un negocio inmobiliario financiados incluso en parte por este Gobierno a través del Ministerio de Desarrollo Social. Al ver que el Gobierno nacional no solamente hace caso omiso a las víctimas de estas tomas, sino que avala a la delincuencia, se envalentonaron y ya no es un tema de lucha por los pueblos originarios, sino que han habido muchos usurpadores que tienen teléfonos 011 que vienen de Capital, o de provincia de Buenos Aires, y toman tierras, y hoy está pasando eso en la comarca. Hay mucho miedo y mucha angustia, porque tampoco es que van a tomar los campos de Benetton, están tomando chacras de laburantes. Entonces es muy distinta la realidad que se vende acá. Pero sí es un tema que preocupa y hay que decirlo con todas las letras: la RAM no son mapuches, son delincuentes.

– Lo llevo a la política nacional, donde ustedes ganaron en las últimas elecciones en la provincia, quedándose incluso con los senadores por la mayoría. ¿Esperaban ese resultado?

– Para serte sincero, no eran muchos los que nos tenían fe. Ni en la interna, ni en las generales. Nosotros teníamos mucha esperanza, porque teníamos el termómetro de la gente y de haber recorrido mucho la provincia, pero obviamente no es lo mismo ver la política por Twitter desde Capital Federal, que estar en el interior. Y finalmente sí, recibimos mucho apoyo de todos, pero fue una sorpresa.

– ¿Juntos por el Cambio está unido? Porque una de las cuestiones que están aflorando ahora a partir de la victoria son diferencias cada vez más pronunciadas entre los distintos sectores? ¿En su provincia están unidos, después de esa interna que fue tan importante?

– Sí, en la provincia JxC está unido, está consolidado, ha crecido mucho, y a nivel nacional también. Yo creo que esa heterogeneidad que tiene el espacio es buena, no es mala. El hecho de que convivan actores más combativos, otros más dialoguistas, hace para mí que se enriquezca mucho el espacio. Incluso en un esquema frentista como es el de Juntos por el Cambio, es lógico que haya diferencias en cuanto a las formas, diferencias regionales, diferencias generacionales… Y que haya puja de poder es sano, siempre y cuando se haga en el marco de la convivencia dentro de Juntos por el Cambio, y que no se saquen los pies del plato. Por eso a mí me parece sano que se dé esa discusión y también que se reacomoden las fichas en un frente que ha crecido, donde hay nuevos liderazgos. También es cierto que hay una mirada más federal, donde las provincias estamos más empoderadas, y también queremos tener un rol protagónico en las decisiones dentro de lo que es Mesa Nacional de Juntos por el Cambio.

– Ese fue un reproche que se dio en tiempos de Cambiemos en el Gobierno, como que había una predominancia de poder del AMBA, sin mirar tanto al interior. Eso se veía también en el Congreso y de hecho las pocas fugas que se dieron al volver al llano fueron de parte de miembros del interior que reprochaban eso: la falta de participación. ¿Cree que eso tiende a solucionarse?

– Sí… A ver, también es cierto que el que no llora no mama, hay que pelear por los lugares, siempre con argumentos. No es que porque estoy lejos de Capital Federal tengo derecho a… No, hay batallas que hay que dar, que por ahí cuando uno habla de federalismo, suenan arcaicas, pero tienen que ver con posicionar una agenda del interior, que es muy distinta a veces con la que tienen el AMBA y Capital Federal. Es lógico que como los medios nacionales están más atentos a lo que pasa en la Ciudad, incluso más que en provincia de Buenos Aires, no tengan tanto protagonismo. Pero con suerte, nobleza obliga, hoy el espacio tiene una mirada mucho más federal que antes y creo que hemos sido de los espacios políticos que siendo oficialismo y después oposición, hemos tenido la menor fuga de dirigentes y de legisladores en la historia de la república. En el peronismo, la verdad que cuando pierden se rompe todo, y nosotros sin embargo estamos juntos, discutiendo las cosas en un ámbito de tolerancia y respeto, pero sin ningún tipo de rompimiento.

– La Patagonia era muy adversa a ustedes. Este año se revirtió la situación, y ganaron en todas las provincias, salvo Tierra del Fuego donde se revirtió el resultado de las PASO por poquito. ¿Qué es lo que pasa en esa región, donde había tanto rechazo, y ahora ocurrió esto?

– Yo creo que también hay un fin de ciclo. Hay una frase de Hegel muy conocida que dice: “La historia se vive dos veces, la primera como tragedia y la segunda como una farsa”. Yo creo que nosotros estamos viviendo la etapa de la farsa del kirchnerismo, donde se quiere sostener un discurso épico setentista que no tiene nada que ver con la realidad de hoy, y que como todo ciclo termina. Y en ese fin de ciclo creo que se viene un esquema distinto, donde se termina el bipartidismo, donde se viene un escenario de frentes electorales, incluso con un rol protagónico de los espacios provinciales, y eso se vio claramente reflejado en la última elección, donde hubo un mensaje claro a un gobierno que perdió muchísima credibilidad.

– Ahora usted va a estar frente a Cristina Fernández de Kirchner. ¿Qué desafío tiene llegar a este Senado en particular, con un kirchnerismo que ya no es mayoría?

– Yo lo veo como una oportunidad, un lindo desafío. Una oportunidad para todos los argentinos de tener un equilibrio de fuerzas en el Senado que vaya hacia un esquema que parece utópico, pero yo creo que se puede sobrevolar esa grieta inconducente aunque sea por necesidad. Porque hoy el oficialismo necesita sentarse a dialogar con la oposición. Eso hace que sea vinculante la agenda de la oposición, y eso es sano para la democracia, sano un sistema republicano, y la verdad que es un momento bisagra para la historia de la República Argentina. Estoy convencido de eso. Depende de nosotros hacerlo valer y no cometer errores.

– De todos modos usted sabe que el Frente de Todos si bien ya no es mayoría, tiene esa condición asegurada por sus aliados permanentes…

– Pero cada vez es más difícil, porque esos aliados que mencionás generalmente olfatean y van para el ganador. Y con el último resultado electoral más de uno lo pensó dos veces. Creo que es parte del juego, parte de la política, pero no la tienen tan fácil como antes, por eso en esa lógica pendular de la Argentina, tener un esquema de diálogo es sano, incluso aunque tengan quórum. Pero que tengan que estar contando los porotos para cada sesión ya es un buen síntoma.

– Preciamente en la última sesión del año, la primera con la nueva composición, le faltó un senador al oficialismo. ¿Qué le pareció la actitud de Clara Vega de dar quórum? ¿Cree que eso va a afectar un eventual acercamiento futuro, teniendo en cuenta que ella era habitualmente una aliada de Juntos por el Cambio?

– El tema de Clara Vega claramente la aleja de Juntos por el Cambio, pero ella ya había tomado la decisión de que su bloque estaba fuera del interbloque. Creo que fue una decisión no solamente desacertada, sino que también tuvo un costo político muy importante, porque ella entró por la boleta de Juntos por el Cambio, y eso implica que tiene que haber una disciplina, una lógica, una coherencia de bloque; evidentemente por vaya a saber qué motivo decidió romper esa base fundamental que es la confianza entre todos los bloques que estamos en JxC.

– ¿Operativamente cómo va a funcionar el interbloque Juntos por el Cambio?

– Nosotros tenemos un grupo de presidentes de bloques, donde está Alfredo (Cornejo) como presidente del interbloque, está Humberto (Schiavoni), está (Luis) Naidenoff, estoy yo, están (Lucila) Crexell y (Juan Carlos) Romero.

– Usted va a presidir el bloque de Integración y Desarrollo, que forma con su comprovinciana…

– Con Edith Terenzi, con la idea de que sea un bloque regional, patagónico, con más fuerza, y obviamente teniendo más representación parlamentaria que lo que tuvimos en Diputados, por un tema obvio, de que la Patagonia todos juntos no llegan ni a la mitad del número que tiene provincia de Buenos Aires. En el Senado es distinto, cada provincia tiene tres representantes, entonces la idea nuestra es darle más fuerza y poder poner sobre la mesa una agenda regional, patagónica, donde podamos corregir asimetrías de muchísimos años que le hacen daño no solamente a la región patagónica, sino a todo el país.

– Cuando habla de patagónicos, ¿incluye la posibilidad de Lucila Crexell se sume a su bloque?

– Ojalá, hay que hablarlo. Me parece que es una gran dirigente y una gran referente de su provincia. Creo que sería bueno poder empujar juntos por una agenda patagónica.

– Algunos cuestionan que en Diputados JxC tenga diez bloques, en el Senado también serán unos cuantos, y lo ven como una fragmentación de Juntos por el Cambio…

– Mientras haya disciplina de bloque, o de interbloque, si se quiere, no es un problema. Yo creo que hay que desdramatizar, por ejemplo esto que pasó en el radicalismo me parece lógico que incluso generacionalmente haya discusiones por lugares de poder, pero el límite es estar dentro del frente o fuera. Mientras se haga en el marco de JxC no corre riesgo la institucionalidad de nuestro frente y mucho menos el por qué estamos acá. Lo que hace que converjamos en la unidad, son nuestros valores. Y esos cimientos morales son innegociables, más allá de las apetencias personales de cada uno.

– De cara a las presidenciales de 2023, ¿cuál es su apuesta dentro del espacio?

– Tiene que ordenar la competitividad electoral y tiene que haber un proyecto común. Es sano que haya muchos presidenciables dentro del Pro, dentro del radicalismo, incluso del Peronismo Republicano, pero me parece que lo que hay que priorizar es la agenda del desarrollo. Después, más cerca del 23, creo que naturalmente va a surgir ese liderazgo, pero no de una mesa chica de rosca, entre partes, sino, del apoyo legítimo de la ciudadanía, y eso se ve claro. Así que a mí no me preocupa tanto eso, sino que nos pongamos a trabajar seriamente en una agenda en común, y quien mejor posicionado llegue al 23, entendamos todos que tiene que ser la punta de lanza de un proyecto colectivo.

– ¿Dentro del Pro tiene favoritos?

– Yo no lo llamaría favoritos, tengo muy buena relación con todos los presidenciables, por así decirlo… Incluso con Mauricio (Macri) también, como expresidente, que si bien no hizo público (un interés por ser candidato), es una referencia muy fuerte dentro de nuestro frente; Horacio (Rodríguez Larreta), un tipo con una gestión impecable y con una apertura, una construcción muy similar a lo que estamos haciendo en Chubut; y Patricia (Bullrich), que además de tener una excelente relación personal, me parece una de las dirigentes con más ovarios que tiene la República Argentina, que va al frente y creo que todo eso tiene que complementarse, no es excluyente. A veces el mejor candidato no tiene que ver con las cualidades personales, sino con la coyuntura social. Lo que necesite la Argentina en ese momento, dentro de todas las propuestas que tiene Juntos por el Cambio, seguramente va a ser lo que finalmente decidamos acompañar.

¿Y en Chubut?

– Lo mismo. Lógicamente tenemos vocación de jugar en el 2023, pero quiero también dentro de esto que estamos armando, que es un frente que incluso tiene una pata peronista dentro, que cada espacio tenga la posibilidad de tener su candidato, que podamos competir y que podamos ser gobierno con el único límite de quien quiere hacer las cosas bien, versus quienes quieren hacer las cosas mal. Y ahí no tiene haber fanatismos ni dogmas partidarios. Yo creo que en Chubut, además de mi caso, vamos a tener más candidatos para poder competir en una PASO que creo que nos fortaleció en estas elecciones y nos va a fortalecer también en 2023.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password