Las derrotas legislativas de Máximo Kirchner

Nadie imaginó que el último discurso que daría como jefe del bloque hubiera sido ese que detonó las negociaciones por el Presupuesto 2022.

Máximo junto a Sergio Massa y Martín Guzmán, cuya negociación cuestionó en su carta de despedida.

“Señor presidente: está presente en esta Cámara un exvicepresidente, y estuvieron presentes en los últimos días un exvicejefe de Gobierno y una exgobernadora de la provincia de Buenos Aires. También está presente el expresidente de esta Cámara. Quiero decir que me llama poderosamente la atención este comportamiento. También hay un exministro del Interior, y no de tres gobiernos atrás, sino del gobierno que nos precedió. Me llama poderosamente la atención el comportamiento que están teniendo ante una situación gravísima que dejaron cuando endeudaron a este país en 44.000 millones de dólares. Eso llama poderosamente la atención”.

“Señor presidente: teniendo en cuenta la presencia de tan distinguidas personas que ocuparon altos cargos en nuestro país producto del voto, claro que leemos los resultados de las urnas. Siempre lo hicimos. Esta es una elección intermedia. La de 2019 definió quién gobernaba la Argentina. Entonces, lo que uno quiere es que podamos votar ese pedido que recibimos de nuestro presidente. Un presidente que se compromete a mandar estos proyectos al Congreso, como es el que vendrá cuando se haga el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Ojalá en el pasado la mirada de quienes hoy son oposición hubiera sido tan meticulosa y aguda como para pedir que tamaño endeudamiento pasara por este Congreso para cuidar nuestra democracia. Más allá de eso, quizás fue por cobardía que no trajeron ese proyecto acá. Así que votemos por sí o por no y terminemos con el show”.

Máximo junto a quien fue los primeros dos años la secretaria Parlamentaria de su bloque, Cristina Alvarez Rodríguez.

Lo que antecede es el último discurso que Máximo Kirchner dio en el recinto de la Cámara baja en su condición de jefe del bloque oficialista. Un mensaje explosivo que detonó las negociaciones que febrilmente se habían desarrollado a lo largo de esa extensa jornada legislativa y que concluyeron con el rechazo del proyecto de Presupuesto 2022. En el ínterin, y entre gritos de una oposición encendida, el primogénito de los Kirchner repitió ocho veces: “Aprendan a escuchar”.

El jefe del bloque Pro, Cristian Ritondo, uno de los interlocutores habituales de Sergio Massa, y de los que habían negociado un pase del proyecto a comisión para evitar el fracaso del mismo, replicó de inmediato: “Señor presidente, hasta la reciente intervención del presidente de su bloque, mi bancada iba a acompañar. Pero ahora no va a acompañar la moción de que vuelva a comisión”.

A continuación habló el presidente del bloque UCR, Mario Negri, otro de los que había bregado por la vuelta a comisión del proyecto, pero ya con las cartas echadas advirtió: “Los errores se pagan y las responsabilidades hay que asumirlas”. Con la experiencia de haber liderado 4 años un bloque oficialista en minoría, señaló: “Cuando uno tiene la responsabilidad de ser mayoría, hay cosas de las que no se puede dar el lujo. Si además tiene la responsabilidad de creer que tenía mayoría para algo que estaba en minoría, lo que tiene que tener es templanza, no calentura y agravios. Porque se predispone como se ha predispuesto, después de 24 horas de debate”.

Minutos después pasaría lo previsible: fue rechazada la vuelta a comisión y al ser votado el proyecto, el oficialismo logró solo 121 votos a favor y hubo 132 en contra. Con lo que por primera vez desde la vuelta de la democracia un presupuesto nacional fue rechazado.

Es probable que ya por entonces Máximo Kirchner tuviera dudas sobre si quería seguir presidiendo el bloque oficialista. Y muchos en el propio oficialismo se deben haber planteado entonces si el carácter explosivo del hijo de los Kirchner lo hacía idóneo para el tiempo que se viene, con un oficialismo muy lejos de poder reunir la mayoría siquiera para abrir las sesiones.

Lo cierto es que el renunciante titular del bloque FdT acumuló en los últimos tiempos una serie de derrotas inéditas para un oficialismo. Primero fue el 5 de octubre del año pasado, cuando convocó a una sesión especial para tratar la ley de etiquetado frontal de alimentos y no tuvo quórum. Ningún oficialismo llama a sesionar sin tener garantizado previamente que tendrá el número suficiente para sesionar y después aprobar la ley puesta en consideración. Distinto es cuando la oposición es la que logra reunirse para infringirle una derrota al oficialismo de turno, como le sucedió varias veces a Cambiemos.

Ese fue el (mal) debut de Paula Penacca como secretaria Parlamentaria del bloque oficialista, sucediendo a Cristina Alvarez Rodríguez. Tres semanas después tuvo su revancha cuando ese proyecto fue finalmente aprobado, pero a fin de año, en la sesión del 16 de diciembre la oposición volvió a mostrarle las garras y derrotó al Frente de Todos en la votación en la que se forzó el tratamiento de la reforma de Bienes Personales. Si bien ese tema terminó con sonrisas para el oficialismo, pues en la sesión siguiente ganaron por un voto la discusión, lo cierto es que el bloque que lideraba Máximo Kirchner había perdido la primera votación con la nueva conformación de la Cámara.

Y varias horas después, pasó lo ya reseñado con el Presupuesto 2022.

El hijo de los Kirchner comenzó su carrera legislativa en 2015, ya con el Frente para la Victoria en la oposición. Llegó como diputado por Santa Cruz, en una elección que le ganó la lista de Cambiemos, y a pesar de ser un diputado raso ocupó amplias oficinas en el Palacio del Congreso, contra la voluntad inicial de las nuevas autoridades de la Cámara que no le habían asignado ese despacho. A instancias de su madre, el bloque FpV pasó a ser presidido por Héctor Recalde, en reemplazo de Juliana Di Tullio.

En 2019 Máximo Kirchner renovó esta vez por la provincia de Buenos Aires, en una lista que encabezó Sergio Massa, secundaba Luana Volnovich y en la que él ocupaba el quinto lugar. Causó sorpresa cuando fue designado presidente del bloque en reemplazo del experimentado Agustín Rossi.

Como presidente del bloque tuvo un rol bien distinto al que generalmente mantienen quienes ocupan esos cargos. No era el encargado de discutir cuestiones reglamentarias en el recinto, cosa de la que se ocupaba su segunda, Cecilia Moreau. Tampoco cerraba todos los debates, como suelen hacer los presidentes de los oficialismos; solía ceder esa posibilidad a otros compañeros de bancada.

Rubricó sí numerosas iniciativas importantes, muchas de ellas polémicas, como la del Aporte Solidario (el impuesto a la riqueza), la Ley de Zona Fría o la Ley del Fuego.

Otra característica saliente del ahora extitular del bloque fue su negativa a conceder entrevistas, salvo a medios afines. Y siempre muy contadas, por cierto.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password