“Hay que privilegiar la presencialidad educativa, por encima de todos los intereses sectoriales”

Así lo aseguró la diputada de Republicanos Unidos dialogó con parlamentario.com acerca de sus expectativas en el trabajo parlamentario, la necesidad de repensar el sistema educativo y el rol de la mujer en el liberalismo.

Semanas después de haber asumido como legisladora de la Ciudad por Republicanos Unidos, Marina Kienast participó de un mano a mano con parlamentario.com, en el que se refirió a la necesidad de repensar el sistema educativo y la forma en la que este aborda el trabajo con los niños y adolescentes.

Al mismo tiempo que expresó su apoyo a las últimas medidas impulsadas por la ministra de Educación local, Soledad Acuña, las cuales implican la eliminación de las burbujas, el aislamiento por contacto estrecho y que mantiene la obligatoriedad del barbijo en las aulas para alumnos de cuarto grado en adelante.  “Creo que ya desde el 2021, incluso 2020, había protocolos para poder empezar las clases. Con el avance de la vacunación y los datos existentes, que siempre se han mostrado, si estoy de acuerdo con las medidas que se están tomando”, aseveró.

Además se refirió al rol de la mujer dentro del liberalismo y la política y reflexionó acerca del trabajo parlamentario que viene desarrollando Republicanos Unidos con el oficialismo y la oposición.

-¿Con qué expectativas llegó a la Legislatura? ¿Cuáles son sus intereses?

-Nosotros somos un partido relativamente nuevo, el año pasado comenzamos. Fue todo como una montaña rusa, así que las expectativas son las de cuando uno empieza: muchísimas. Venimos con ganas de poder aportar una visión distinta, pero que creemos que la sociedad está demandando. Es un Estado bien responsable, con participación de la ciudadanía, con mucha cautela en los gastos, más austero. En la cual se proteja la libertad y el fruto del trabajo de cada persona. Estas ideas son las que tratamos de drenar en todas las políticas. Esa es la expectativa, poder traspasar lo que es nuestra idea, la batalla cultural que venimos haciendo en base a esas ideas, en las políticas públicas. Obviamente es imposible abarcar todo. Vamos a tener que ir eligiendo temas o prioridades y una de ellas para mí es la educación y  también un poco el medio ambiente, pero educación sobre todo, porque creemos que es una de las herramientas más fundamentales para salir de la situación de muchas personas que están en esta vulnerabilidad.

-En una nota de opinión reciente planteó que es necesario repensar la forma en la que está planteado el sistema educativo. En ese sentido quería preguntarte: ¿de qué forma se puede modificar? ¿Desde qué políticas activas?

-La educación es una herramienta fundamental. El sistema en el que la Argentina trabaja desde hace muchísimo tiempo, es un sistema en el cual de educación es pública. Estamos totalmente de acuerdo con eso, quiero que quede claro. Es muy importante. Uno de los roles del Estado es este. A través de los recursos del Estado, financiar la educación de aquellos que no pueden pagarla. El tema es cómo la financiamos. Hoy es desde una autoridad central, en la que se decide absolutamente todo: la administración de las escuelas, los contenidos. En este modelo algunas jurisdicciones lo vienen haciendo mejor que otras. De hecho, CABA tiene equipos súper profesionales y que dedican su vida al desarrollo de la educación.

Lo que nosotros planteamos es que ese financiamiento tiene que llegar de alguna manera más directo al beneficiario, que es el alumno. Algunos hablan de vouchers, no es que el nene va a ir con un vale a la parada del colectivo a decir “a qué escuela elijo ir”. Hay que ver de qué manera se llega mejor al alumno, que se pueda elegir un poco más de acuerdo a cómo es cada chico. Los chicos son distintos, no todos aprenden de la misma manera, no todos la pasan igual. El mundo que viene, que es un mundo que cambia rapidísimo. Empezas a estudiar hoy y la carrera no va a existir dentro de 20 años, o va a haber carreras que hoy no estudiamos el contenido. Necesitamos algo más dinámico y que se adapte a las posibilidades de cada uno. Entonces, el que tiene un ritmo distinto o el que tiene un contexto en el que no hay motivación en la casa, puede tener una respuesta distinta al que va más rápido y puede ir acelerando.

La escuela, como está hoy en la Argentina, repite la estructura de una fábrica del Siglo XIX: horarios, timbres, agrupaciones por algún tipo de variable (nosotros elegimos la edad). Ahí te das cuenta que podés agrupar a los chicos distinto, que podes tratar las materias diferente.

-¿Sería una especie de modelo Montessori?

-Montessori está buenísimo. Hay chicos a los que les sirve y hay chicos que no. Es importante que las escuelas tengan un poquito más de maniobra, de autonomía, para poder ir adaptándose a estas particularidades. Los padres junto a los chicos van decidiendo a qué escuela prefieren ir dependiendo de la performance de esa escuela y de los docentes, y de cómo se capacitan. Estamos pensando a mediano plazo. Nadie plantea que mañana podes hacer esto. Pero también hay incentivos que generan que las escuelas empiecen a pensar distinto y a buscar en otros lugares cómo enseñar mejor; cómo adaptarse a las particularidades de los chicos. Generar esa competencia que incentiva a mejorar.

-A partir del anuncio del Gobierno de la Ciudad sobre los protocolos en las escuelas ¿Cuál es su opinión al respecto? ¿Está de acuerdo con que se eliminen  las burbujas?

-Creo que ya desde el 2021, incluso 2020, había protocolos para poder empezar las clases. Con el avance de la vacunación y los datos existentes, que siempre se han mostrado, si estoy de acuerdo con las medidas que se están tomando. Siempre la educación para mí está primero, así que estoy de acuerdo. También hay muchas voces que se escuchan en algunas agrupaciones sindicales que no están de acuerdo. Hacen ruido y desde hace tiempo están planteando diferentes protocolos incluso ahora. Hay que privilegiar la presencialidad educativa, por encima de todos los intereses sectoriales.

-Otro de tus intereses es el avance del rol que están tomando las mujeres dentro de la política y sobre todo en el liberalismo. ¿Cómo es esta situación? ¿Crees que tiene que ver también con los cambios que se están dando socialmente?

-Agradezco a las que militaron en el pasado para que tengamos los derechos que tenemos hoy. Porque imagínate que no tenías ni la patria potestad de tus hijos, no podías tener cuenta bancaria, ni hablar de votar. Entonces ahí creo que siempre agradezco esa cuestión histórica. Hoy tenemos la posibilidad legal, somos iguales en derechos, por lo cual tenemos muchísimas posibilidades de demostrar que podemos lograr lo que nos proponemos, aunque culturalmente a veces todavía hay que superar ciertas barreras. Depende de la fuerza que le pongamos nosotras.

Particularmente en el liberalismo, hay escasez de mujeres. Es un espacio que ha sido dominado por los hombres. ¡Pero naturalmente, eh!, no porque nos hayan excluido, al contrario, el liberalismo es muy abierto. Incluso en momentos en los que legalmente la mujer no le estaba permitiendo hacer un montón de cuestiones, padres del liberalismo han publicado libros de sus esposas. Siempre estuvieron a favor de la mujer pero en este momento de “batalla cultural” o la fundación de este nuevo ámbito político, se nota que somos pocas. Creo que un poco tiene que ver con algo más profundo de la mujer: todavía no soltó un montón de roles. No es que decís “bueno, dejo de hacer esto y me voy a la política”, no, la política es 24 horas. Cómo que todas de alguna manera debemos conseguir un plus de horas por día que no sé de donde las sacamos, para seguir luego ocupándote de un montón de cosas. Entonces creo que tiene que ver con eso. Con saber que resignamos cosas como muchos trabajos con liderazgo, con cargos con responsabilidad, resignas cosas y eso es algo que tenemos que asumir.

-Republicanos es un espacio relativamente nuevo, ¿cómo se están preparando para lo que va a ser este año parlamentario y el trabajo con otros espacios del oficialismo y de la oposición?

-Desde lo técnico, armando equipos. Aprendiendo ya desde el año pasado cuestiones que tienen que ver con los sistemas y los procedimientos internos. Metiéndole mucho desde lo técnico y desde lo político. Conformamos una alianza electoral, que en un montón de cosas coincidimos y vamos a sumarnos y potenciar muchísimo. Y en aquellas cosas en las que vinimos a marcar una diferencia, también tratarlas y charlarlas. Porque nuestra idea es tratar de persuadir de que la manera en la que nosotros vemos los problemas es la que los va a solucionar. Entonces, si los planteamos desde afuera y diciendo “no, lo que yo pienso es lo correcto” creo que no sirve. La idea es trabajar mucho en conjunto, marcando las diferencias y charlándolas para ver cuáles son las mejores opciones para la ciudad.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password