De Leo: “Nunca ejercimos una oposición destructiva, irresponsable”

El principal distinguido por los Premios Parlamentario 2021 de la Cámara alta bonaerense admitió que 2021 fue un “año complejo” en lo legislativo, pero subrayó que “nunca ejercimos una oposición destructiva, irresponsable”.

Andrés De Leo fue reconocido por sus pares por su accionar en la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires en la 27° edición de los Premios Parlamentario. El senador provincial sureño integra la bancada de senadores Juntos, es el principal representante de la CC-ARI en la Legislatura bonaerense y es el actual presidente de esa organización política en la provincia.

Su formación profesional lo llevó a destacarse en temas presupuestarios, habiendo presidido Presupuesto e Impuestos durante la administración de María Eugenia Vidal; ahora sigue participando de esos debates, pero su accionar se impregnó de un marcado toque político en los últimos años, principalmente en los dos últimos, cuando pasó a formar parte de la oposición.

De Leo se encuentra en su sexto año consecutivo como senador; tiene un despliegue político de importancia en su distrito de origen, Bahía Blanca, donde forma parte de la alianza gobernante, y donde ambiciona seguir influyendo independientemente del destino que le depare la política en el futuro.

En esta entrevista exclusiva con Parlamentario, tras el reconocimiento recibido en la encuesta anual que organiza esta revista, el dirigente repasó el año legislativo que se acaba de ir y apunta sus pareceres sobre lo que debería venir.

– ¿Cuál fue la sensación que experimentó al enterarse de que fue elegido como el senador más laborioso 2021?

– Es una gran satisfacción personal, porque es un gran compromiso el que asumimos cuando juramos nuestra banca. Acá representamos a miles de vecinos que confiaron y nos dieron un mandato.

– En particular, ¿qué significa para usted?

– En mi caso, que abracé la militancia y la participación política desde muy chico, es un doble desafío el de estar a la altura de las circunstancias con los vecinos y con mis compañeros de ruta, que depositaron en mí su confianza y esperanzas. Y este premio, fruto de la elección hecha por mis propios pares y la prensa especializada, es una forma de decirme que el camino recorrido hasta el momento es el correcto, que la manera es la indicada.

Y por supuesto es un premio para la familia, una manera de devolverle algo del sacrificio que hacen acompañando y bancando tantas horas de ausencias, tanto tiempo no compartido.

– ¿Cómo evalúa el comportamiento del Poder Legislativo en 2021?

– Fue un año muy complejo por la pandemia, y por las elecciones de medio término, que impactaron directamente en el normal funcionamiento de la Legislatura. Si bien se normalizó un poco más que en 2020, recién logramos la presencialidad casi plena sobre el final de año, aunque es cierto que gracias a la tecnología y la virtualidad pudimos avanzar en los temas más urgentes de la Provincia.

– ¿Cómo evalúa el comportamiento de la oposición en esta coyuntura?

– Desde la oposición, rol que nos tocó luego de perder las elecciones de 2019, tuvimos una actitud de diálogo, apertura, y gran responsabilidad con la situación social y sanitaria que nos tocó transitar. El Gobierno del Frente de Todos estuvo estos años en minoría en el Senado, y eso nunca fue un impedimento para que el gobernador pudiera tener las herramientas de gestión que solicitó. Siempre marcamos nuestras diferencias y aportes, pero nunca pusimos palos en la rueda de la gestión, nunca ejercimos una oposición destructiva, irresponsable.

– ¿Y al oficialismo cómo lo ve?

– Creo que al oficialismo le costó entender que su situación política los obligaba a dialogar y consensuar. Estuvimos casi dos años esperando que el gobernador se allanara a buscar los consensos. Incluso en plena pandemia nos pusimos a disposición, pero nunca logramos que nos convocara a una mesa de emergencia. Creo que esto está directamente vinculado a un sesgo ideológico propio del kirchnerismo, que no cree en la república y la división de poderes, sino sólo en la voluntad popular fruto del voto.

– ¿Qué temas considera, en general, logros importantes de Poder Legislativo?

– Sin lugar a dudas haberle dado la gobernabilidad necesaria al Poder Ejecutivo, a pesar de la poca voluntad del propio Gobierno de consensuar.

– ¿Cómo describe la relación de la Legislatura con los intendentes?

– Es una relación normal, institucional. Cada uno de nosotros representa una región, y estamos en constante contacto, tanto con intendentes como con concejales y representantes de las fuerzas vivas de los distritos. En algún momento logramos canalizar algunos reclamos que no eran escuchados desde las oficinas del Gobierno, sobre todo en la primera mitad del mandato, muy proclives a cerrarse sobre sí mismos.

– ¿Pero hubo un cambio?

– El resultado de las elecciones PASO del año pasado provocó un quiebre de esta política hacia el interior del oficialismo, y a partir a allí, por las razones que fueran, dejaron de mirar tanto para adentro y comenzaron a escuchar más.

– ¿Qué temas cree que quedaron pendientes?

– Muchos, estos dos años sólo trabajamos sobre las urgencias, que han sido muchas, pero sin lugar a dudas hay mucho trabajo por hacer, que quizás no es urgente hoy, no está en la agenda de debate de la opinión pública, pero que no dejan de ser importantes para el futuro.

– ¿Como cuáles?

– A veces los contextos no dejan lugar a estos debates, pero hay que avanzar en temas vinculados a la reforma tributaria, a la designación de las vacantes en la Justicia, muchos temas ambientales, el cambio paulatino de la matriz energética, en salud. En muchos sectores hay que trabajar, con una mirada a largo plazo y no sobre la urgencia del día.

– ¿Qué prioridades debería haber en la agenda 2022?

– La seguridad y la justicia deben ser los temas que más nos ocupen este 2022, y comenzar a elaborar una nueva agenda de discusión con los temas que antes te describí, sobre todo los temas ambientales, que tanto preocupan a los vecinos de la provincia.

– ¿Cómo evalúa, hasta aquí, la relación entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo?

– Como lo dije antes, fue una relación compleja y difícil porque desde el Ejecutivo nunca consideraron que debían consensuar con la oposición, a pesar de no tener el número suficiente en la Legislatura. Estimo que el golpe electoral los obligó a reconsiderar esa política, y por lo menos dieron alguna señal de apertura al diálogo, tanto con la oposición como con los propios.

– ¿No se trató de una relación fluida?

– De haber sido más fluida la relación entre el Ejecutivo y la Legislatura, seguramente la producción legislativa hubiera sido mayor y de mejor calidad.

– ¿Cómo ven la relación entre el Poder Legislativo y Ejecutivo en el futuro inmediato?

– Sinceramente espero que sea mejor. Alguna señal dio el Ejecutivo, sobre el final del año pasado, pero bueno, la responsabilidad la tiene el Gobierno, nosotros siempre vamos a estar dispuestos al diálogo.

– ¿Qué relación habrá entre los bloques, oficialismo/oposición?

– Las relaciones con los bloques del oficialismo son las normales de una casa política como lo es la Legislatura. Somos todos pares, solo que ellos tienen la función de ser el primer nexo entre el Poder Ejecutivo y la Legislatura.

– ¿Hay muchas coincidencias o todo lo contrario?

– Muchas veces hemos coincidido y otras tantas no, y muchas veces no lo hemos hecho, pero no por voluntad de los propios legisladores, sino por un mandato externo, una bajada de línea política. En general, a quienes ocupamos una banca, la propia función nos da un ejercicio natural de búsqueda de consenso. Si no tuviéramos esa gimnasia y esa convicción, no funcionarían las comisiones, no funcionarían las cámaras.

– ¿Cuáles son las consideraciones generales de la primera mitad de la gestión Kicillof?

– Con la salvedad de que le tocó gobernar con una situación inédita, como la pandemia del Covid-19, en general creo que ha sido un gobierno al que le costó mucho acomodarse a la gestión, que encaró la administración de la cosa pública con las mismas herramientas que utilizó en la campaña. No ha sido hasta ahora un buen gobierno, mucho más preocupado por descalificar la gestión de María Eugenia (Vidal), que en encarar la solución a los problemas de vieja data que tiene la provincia. Muchos de los cuales comenzamos a solucionar en nuestro gobierno, pero que quedaron pendientes y no se continuaron. Como en el caso de la seguridad, donde claramente hubo un cambio de paradigma, y hoy los costos los vemos en las noticias.

– ¿Y del Gobierno nacional?

– En el caso de la Nación es más compleja la situación aún, porque es un gobierno que nació debilitado, condicionado desde su origen y por los propios. Un presidente que es elegido por su vicepresidenta es una situación inédita, que quedó a la vista que no funcionó. La dura carta de la vicepresidenta luego de la derrota en las PASO sacó a la superficie una relación conflictiva que por lo bajo todos veían. Y de ahí en más el Gobierno se ha ido deshilachando, en una crisis política interna que no se sabe hasta dónde llegará.

– ¿Cómo ve la relación del Gobierno nacional con el provincial?

– De la misma manera, es una relación que se inscribe en la propia interna del oficialismo. No veo una relación fluida, de confianza, sino más bien un acompañamiento forzado, por la necesidad propia de una provincia que necesita de la nación para llegar a fin de mes. Y una Nación que necesita del apoyo electoral que esta provincia puede darle, sobre todo en el conurbano.

– ¿Cómo evalúa el cambio gabinete del Gobierno tras las elecciones primarias?

– En el caso del Gobierno nacional está a la vista que los cambios sólo fueron un maquillaje para dar una señal de cambio ante la dura derrota de las PASO. Pero no funcionaron como una solución a la gestión cotidiana de un gobierno.

– ¿Y en la provincia?

– En el caso de la provincia, lo mismo, pero con la salvedad de que la llegada de intendentes a la gestión puede otorgarle al Gobierno de Kicillof una mejor administración, por el conocimiento y experiencia de los nuevos ministros. Claro que habrá que verlo con el transcurso del año, con el día a día de los temas de gobierno. Habrá que preguntarle a fin de año a los intendentes de toda la provincia cómo funcionó la gestión, algo que sí funcionó y que todos, absolutamente todos los alcaldes de diferentes regiones y colores políticos, resaltaron del Gobierno de María Eugenia.

– ¿Y en relación con sus propios pasos, qué proyecta?

– En política uno siempre proyecta y trabaja para eso, pero después las circunstancias y la coyuntura lo ponen en el lugar que le toca, eso lo tenemos claro todos quienes participamos de esto. Yo termino mi mandato en el 2023, luego de dos períodos, y como lo dije públicamente, y a pesar que la ley ahora me lo permite, no voy a intentar ir por un nuevo mandato.

– ¿Por qué?

– Estoy convencido de que la renovación es fundamental para el mejor ejercicio de las instituciones.

– ¿Qué piensa que ocurrirá en 2023 con este tema?

– No sé, pero de lo que sí estoy seguro, y como siempre lo digo, es que no es necesario tener un cargo para trabajar en política. Siempre lo hice, desde muy joven, y no siempre tuve un cargo. Nada me impide seguir haciéndolo, no se necesita tener una función para eso.

– ¿Qué le pareció la modificación a la ley de reelecciones indefinidas?

– Como lo dije públicamente cuando voté en contra de las reelecciones indefinidas, ratificando mi posición de 2016 cuando se reformó la ley, me pareció una pésima señal para la sociedad.

– Nada más ni nada menos…

– Y me pareció una peor señal para nuestros militantes y para quienes creyeron en la palabra que dimos en 2016, en uno de los gestos más importantes del gobierno de Juntos por el Cambio. Finalmente se borró con el codo lo que se escribió con la mano, y fue un paso atrás. Ahora hay que luchar para que no se derogue del todo la ley, como seguramente intentarán desde el Gobierno.

– ¿La economía empieza a imponerse en la agenda de la post pandemia?

– En realidad, siempre fue una de las principales preocupaciones de la gente. La crisis económica que este gobierno nunca pudo encauzar, agravada por un malísimo manejo de la pandemia y una cuarentena muy mal implementada, armó un combo muy difícil de sortear para los trabajadores de la provincia.

– Pero ahora la vacunación está bastante avanzada, ¿no?

– Por suerte las vacunas trajeron un poco de tranquilidad en cuanto a los efectos del virus, aunque no hay que relajarse con los cuidados; los números de los contagios y muertes de estos últimos dos meses así nos lo dicen, y la pandemia está aún lejos de terminarse.

Ahora, este relajamiento o acostumbramiento a convivir con el virus, dejó más expuesta la frágil situación económica por la que atravesamos, y es sin dudas, uno de los principales problemas que los gobiernos deberán atender, para que la crisis económica no se transforme en una crisis social, que nunca se sabe cómo impactará.

– ¿Cómo ve la negociación con el FMI?

– Lamentablemente este tema, que debería haberse resuelto hace meses, muestra claramente las inconsistencias y divisiones de un espacio, el Frente de Todos, que sólo se juntó para ganar las elecciones, y así han sido los resultados hasta ahora.

Por suerte para el Gobierno, tienen una oposición (Juntos) que ha estado a la altura de su responsabilidad, y jamás avanzó sobre la debilidad del oficialismo, porque entendemos que el momento que viven el país y la provincia requieren de madurez y tranquilidad. Esta negociación con el FMI dejó al desnudo la realidad del Gobierno. Deberán ponerse de acuerdo y obrar con la responsabilidad que requiere la situación.

“El legado de Carrió va a quedar presente para los tiempos en la política”

El senador Andrés De Leo es el presidente del partido Coalición Cívica-ARI de la provincia de Buenos Aires y es reconocido por haber hecho un “trabajo de hormiga” para que la organización esté presente en los 135 distritos de la provincia.

El partido fundado por Elisa Carrió está atravesando horas decisivas en función de que la propia dirigente está en una posición de “retaguardia” y el desafió de los dirigentes, como el propio De Leo, es que la organización transcienda a su líder y fundadora.

El legislador sureño fue consultado por Parlamentario sobre estas cuestiones y esto dijo. 

– ¿Habla con Elisa Carrió?

– Sí. Claro, no todos los días, pero mantenemos un contacto permanente. Es fuente de consulta en muchos temas, porque más allá de ser la líder de nuestro espacio, para nosotros es importante contar con su mirada en diversas cuestiones, gracias a su sólida formación académica y su rica experiencia política. No hacerlo sería poco inteligente.

– Es innegable que hay un corrimiento de Carrió ¿Hay CC después de Carrió?

– Es indudable el rol de Elisa Carrió en la fundación y en el desarrollo y sostenimiento de la Coalición Cívica-ARI, pero también es cierto que en estos años el partido ha formado muchos dirigentes jóvenes que, como las divisiones inferiores del fútbol, hoy están ocupando un espacio de protagonismo que le ha dado a la fuerza un nuevo impulso.

– ¿Son los continuadores?

– Más allá de lo que representa un partido político como herramienta de cambio, lo cierto es que el legado de Elisa Carrió va a quedar presente para los tiempos en la política nacional y provincial.

– Eso parece lógico, ¿no?

– Las ideas y los valores que ha venido pregonando Carrió, y que quienes la acompañamos compartimos, están más vigentes que nunca, y van a seguir estando presentes en el ideario político.

– ¿Y en lo institucional?

– En lo estrictamente institucional, veo un partido muy activo y muy vigoroso, que crece día a día, y que hoy tiene muy clara su identidad, a pesar de la heterogeneidad de origen de sus integrantes. Todos saben lo que significa ser de la CC, y ese capital político creo que va a seguir por muchos años, estén los nombres que estén.

– ¿Cómo evalúa la situación del partido en la provincia?

– Hoy la CC-ARI de la provincia está plenamente constituida, con su vida interna totalmente normalizada, con autoridades elegidas legítimamente a través de los métodos y plazos que prevé nuestra carta orgánica. Y esto nos ha permitido mirar hacia el futuro, sin detenernos en cuestiones que, si bien no son menores en la vida institucional de un partido político, no son norte que debe guiar su rumbo.

– ¿Cómo describiría esa situación?

– Estamos más fuertes que nunca, y estos últimos años hemos trabajado muy duramente en la construcción de un partido más grande y cada vez más representativo. Y por eso hemos trabajado en los 135 distritos de la provincia, acompañando a los dirigentes locales, y buscando que esos espacios de participación se transformen en espacios de representación de los vecinos, tanto en los concejos deliberantes, como en los consejos escolares, o en la función Ejecutiva que nos toque, si es el caso.

– ¿Cuál es el aporte que cree que hace el espacio a la alianza Juntos?

– En primer lugar, es esencial, porque Carrió y la CC son uno de los espacios fundacionales de Cambiemos, allá por 2015, que permitió todo este proceso de cambio político que viene viviendo la Argentina, inédito en su historia más reciente.

– Spi, pero le pregunto para adentro de la alianza…

– También ha sido fundamental en el sostenimiento y ampliación del espacio, lo que le ha permitido a la gente tener una opción de alternancia real, algo que no estaba ocurriendo en los últimos años, dominados por un solo partido político y sus diferentes versiones.

– ¿Cree que eso es positivo?

– Por supuesto, es sano para la república, para las instituciones de la democracia y, en definitiva, para la vida cotidiana de todos los argentinos.

– ¿Pero la CC-ARI que plus aporta?

– La CC es el reaseguro de los valores que fundaron este espacio, como son la honestidad, el respeto a la ley, la república, los valores morales y, sobre todo, la mirada humanista de la política. Y en eso marcamos un equilibrio interno, un límite y un recordatorio constante de por qué decidimos juntarnos, quienes coincidimos en todo esto, pero pensamos diferente en tantas otras cuestiones.

– ¿Cómo se re-vincula el espacio opositor con sectores como la “pata sindical”, con los sectores excluidos y los movimientos sociales?

– Sin lugar a dudas el camino debe ser a partir del establecimiento de relaciones sanas, en torno a la articulación de los interese políticos de cada sector, pero lejos de los vicios de la vieja política de la prebenda, “del toma y daca”, en el que fácilmente caen los gobiernos -incluido el nuestro-, y algunos dirigentes sindicales y sociales.

– ¿Aprendieron de sus propios errores?

– Sí, sin duda, y si nos toca ser gobierno de nuevo, seguro que lo vamos a hacer mejor. La tolerancia y la apertura sincera al diálogo, es el único camino para construir consensos duraderos, de los que puedan surgir políticas públicas adecuadas.

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