Massa presentó el proyecto para beneficiar a monotributistas y autónomos

La iniciativa es acompañada por Leandro Santoro y Mónica Litza, pero lleva también las firmas de opositores que garantizan su rápida aprobación en el recinto.

Tal cual lo había anticipado el viernes pasado Sergio Massa en la conferencia de prensa que brindó en la explanada de la Casa de Gobierno, ingresó este lunes a la Cámara de Diputados el proyecto que beneficia a monotributistas y autónomos, quienes habían quedado fuera de los alcances de las medidas anunciadas ese día en referencia al impuesto a las Ganancias.

En efecto, se conoció este lunes la iniciativa que busca aliviar la situación de esos dos sectores, con el fin de que sus ingresos no pierdan contra la inflación. Se trata de una iniciativa elaborada por el presidente de la Cámara aja, Leandro Santoro y Mónica Litza, que adelanta a julio parte de la actualización anual del monotributo.

La iniciativa unifica el alivio para los autónomos y los monotributistas, y es acompañado también por los diputados Margarita Stolbizer, de Juntos por el Cambio, y Alejandro “Topo” Rodríguez, con lo que en términos prácticos significa para el oficialismo poder contar con los votos para aprobarlo en el recinto.

En el caso del monotributo, el artículo 52 de la ley correspondiente establece que los montos máximos de facturación, los montos de alquileres devengados y los importes del impuesto integrado a ingresar, correspondientes a cada categoría, se actualizarán anualmente en enero en la proporción de las dos últimas variaciones del índice de movilidad de las prestaciones previsionales.

La norma impulsada ahora permitirá adelantar al 1 de julio el ajuste para los montos máximos de facturación con la misma idea central que la propuesta de ganancias: se adelanta la aplicación del índice.

¿Qué índice se aplicará? 29,12%, que es el coeficiente acumulado a junio de 2022. Esto coincide con el esquema de recategorización que aplica AFIP, que lo hace cada 6 meses, en enero y julio.

El alivio fiscal para monotributistas consiste en que la cuota queda igual (así se evita el problema del año pasado de cobrar retroactivamente) y solo se sube el límite de facturación de cada categoría. De esta manera el monotributista no “sala” de categoría por el solo efecto de que la inflación fue superior a la prevista en el Presupuesto.

Según establecen los impulsores del proyecto, el mismo impacta positivamente en 4.498.419 monotributistas y el costo fiscal es cero; solo se actualizan las escalas por las variaciones macroeconómicas.

Además, es fácil de comunicar y de implementar en los sistemas de AFIP.

Asimismo sostienen que no resulta recomendable avanzar en una modificación más profunda del régimen en este año, porque sería la segunda propuesta de monotributo (el famoso esquema “puente” y el “cobro retroactivo”) desde el 2020 a la fecha.

En el caso de los autónomos, la cantidad de aportantes al Régimen de Seguridad Social, a diciembre de 2021, asciende a 486 mil. La cantidad de autónomos con impuesto a las Ganancias determinado es de 140 mil, según proyección del año 2022.

La diferencia entre los autónomos aportantes y los que determinan impuestos se debe a diversos motivos, algunos declaran mayores gastos que ingresos y otros aportan al régimen de autónomo, pero tienen ingresos gravados en ganancias en otras categorías. Por ejemplo los directores de sociedades anónimas que no tienen ingresos de honorarios pero si como empleado en relación de dependencia de la empresa (los autónomos que revisten como director de sociedad anónima o socio gerente son el 30% del total).

Se propone incrementar la deducción especial para los autónomos en dos veces la ganancia no imponible, pasando la deducción de $505.129,66 a $757.694,52.

De esta manera, la brecha de la deducción especial entre el empleado y el autónomo se reduce. Además, se compensa al autónomo con el beneficio que se le da al trabajador en relación de dependencia con la suba del “piso” de Ganancias.

Este incremento de la deducción impacta principalmente en los autónomos con ingresos de hasta $ 8 millones (2 veces el tope de monotributo), que concentran el 95% de los autónomos con impuesto determinado en el impuesto a las ganancias. Para esos independientes, se estima un “ingreso adicional de bolsillo” promedio de $ 52 mil anuales (dependiendo del rango de dos ingresos y de la tasa efectiva del impuesto), implicando una transferencia total de recursos que se vuelca de manera directa al consumo de $ 7.310 millones anuales.

El esfuerzo fiscal es neutro respecto a la proyección de recaudación del impuesto a las ganancias en el presupuesto 2022 y la recaudación efectiva producto de las variaciones macroeconómicas (principalmente inflación 33%).

Los empleados en relación de dependencia que pagan el impuesto a las ganancias por superar el “piso” (hoy en $280 mil mensuales) tienen una ventaja respecto de los autónomos.

Los trabajadores en relación de dependencia pueden computar la deducción especial incrementada (es decir, 4,8 veces el monto estipulado para la deducción de “ganancia no imponible”). Los autónomos independientes lo deben hacer sin ningún tipo de incremento, excepto para el caso de los “nuevos emprendedores” respecto de los cuales la deducción se incrementa en 1,5 veces. Esto genera una diferencia de deducción para el rubro “deducción especial” de $ 707 mil al año.

El planteo histórico de los autónomos –fundamentalmente contadores y abogados que ejercen la profesión- es que esa inequidad produce que dos personas que estén relativamente haciendo la misma tarea, uno en relación de dependencia y uno independiente, tengan una carga tributaria distinta.

Ese argumento es relativo por dos motivos:

• Muchos profesionales pueden optar por el monotributo si facturan hasta $ 3,3 millones al año ($4,2 con la nueva propuesta de monotributo), con una carga fiscal más baja que si optan por el régimen de autónomos.

• Los autónomos, fundamentalmente profesionales, pueden efectuar otras deducciones que los empleados en relación de dependencia no pueden: por ejemplo, vestimenta.

Esto lleva a que la tasa efectiva del impuesto calculada sobre los ingresos sea, en muchos casos, inferior para el autónomo que para el empleado en relación de dependencia que tiene un margen acotado de deducciones. Para el caso de autónomos con ingresos anuales de $ 5 a $ 6 millones, la tasa efectiva promedio es de solo el 18,8%:

Sin embargo, para otros casos existe un reclamo razonable por parte de los profesionales que ejercen la actividad de manera independiente respecto a la inequidad en el monto de la “deducción especial”.

En tal sentido se propone: incrementar la deducción especial para los autónomos en 2 veces la ganancia no imponible, pasando la deducción de $505.129,66 a $757.694,52. De esta manera la “brecha” de la deducción especial entre el empleado y el autónomo se achica de $707.181,58 a $454.616,72. Además, para nuevos profesionales se eleva de 1,5 veces a 2,5

veces la ganancia no imponible.

Este incremento de la deducción impacta principalmente en los 140 mil autónomos con ingresos de hasta $ 8 millones (2 veces el tope de monotributo), que concentran el 95% de los autónomos con impuesto determinado en el impuesto a las ganancias.

Para esos independientes, se estima un “ingreso adicional de bolsillo” promedio de $ 52 mil anuales (dependiendo del rango de ingresos y de la tasa efectiva del impuesto) producto del alivio fiscal.

Considerando la proyección de recaudación del impuesto a las ganancias para el año 2022 y contemplando la recaudación efectiva producto de la modificación de las variables macro (principalmente inflación estimada en 33%) el proyecto no representa costo fiscal efectivo respecto de lo proyectado.

Sin embargo, el proyecto implica una transferencia de recursos a favor de estos contribuyentes de $ 7.310 millones al año.

2634-D-2022

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