La Cámara baja aprobó la prórroga de la Ley de Biotecnología, que incorpora a la nanotecnología

Se busca que el régimen, que vence este año, tenga vigencia hasta 2034. La iniciativa, enviada desde el Gobierno, contó con 224 votos afirmativos.

Con 224 votos afirmativos y con la presencia del ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación, Daniel Filmus, la Cámara baja aprobó en la sesión de este martes el proyecto que extiende hasta el 31 de diciembre de 2034 el Régimen de Desarrollo y Producción de la Biotecnología Moderna, e incorpora al sector de la nanotecnología.

Los votos negativos fueron 7 y corresponden a los cuatro diputados del Frente de Izquierda, los dos del bloque La Libertad Avanza y el liberal José Luis Espert. Vale resaltar que en esta votación el bloque Avanza Libertad se dividió, pues Carolina Piparo votó a favor.

La iniciativa, que pasó al Senado, había recibido dictamen favorable en las comisiones de Industria; Ciencia, Tecnología e Innovación; y Presupuesto y Hacienda, luego que oficialismo y oposición consensuaran algunas modificaciones a la versión original.

Abrió la ronda de oradores el presidente de la Comisión de Industria, Marcelo Casaretto (FdT), quien destacó el dictamen unánime al que se arribó en comisiones del proyecto enviado por el presidente el pasado 7 de abril del corriente año. “Tenemos en vigencia la Ley 26.170 votada en 2007, en ese momento se sancionó la Ley de Promoción de la Biotecnología. Posteriormente los beneficios de la ley fueron reglamentados por el gobierno anterior en 2018 poniendo en vigencia dos de los tres beneficios acordados. La actual administración reglamentó la vigencia del tercero de los beneficios”, contó.

“En la actualidad han entrado dentro de los beneficios en los tres proyectos de concursos que se hicieron empresas vinculadas a la salud animal, ala salud vegetal y humana. Hay beneficios en relación a vacunas”, informó el entrerriano y aclaró que al proyecto del Ejecutivo se le hicieron modificaciones que “básicamente amplían los beneficios de la Biotecnología a la Nano”, y destacó que “es un avance importante de la ley”. Respecto al vencimiento, informó que “la idea es prorrogar la vigencia del sistema por 12 años alcanzando los beneficios hasta el 2034”.

En suma, explicó que “es un proyecto importante que tiene que ver con la tecnología, con la Biotecnología, con la Nanotecnología que tiene que ver con incentivos fiscales. La ley contiene amortización acelerada en el impuesto a las ganancias, la devolución anticipada del IVA y la conversión en bono de créditos fiscal de los montos de las contribuciones a la seguridad social. Se amplió la definición de Nanotecnología y los procesos de base tecnológica”, y cerró: “Damos beneficios pensando en el presente y futuro de la Argentina”.

Flamante presidente de la Comisión de Ciencia, el radical Facundo Manes, resaltó la importancia del desarrollo científico y tecnológico argentino porque “debe afianzarse cada día más en la discusión política sobre un proyecto que nos lleve al desarrollo”.

“Cuando hablamos de política científica y tecnológica estamos hablando de reducir la pobreza, de la equidad, del crecimiento económico sostenido en el tiempo. En nuestro país hemos probado de todo, menos el camino al desarrollo”, cuestionó el neurocientífico y advirtió que “si no se aplican políticas estratégicas de innovación que mejoren la actividad económica al ritmo necesario, siempre tocaremos el techo de productividad”.

Sobre el proyecto de ley, reiteró que “viene a prorrogar un régimen de incentivos a las actividades productivas y de investigación y desarrollo en biotecnología moderna y lo extiende a las actividades de nano”. Al respecto, señaló que con las modificaciones que se hicieron “este régimen de incentivo, estructurado alrededor de proyectos, se complementa con el régimen incentivos a empresas estimulados con la Ley de Economía del Conocimiento, son clave para el crecimiento económico y para el desarrollo que nunca alcanzamos”, pero resaltó que los incentivos deben ir más allá de lo fiscal y de lo económico.

En su carácter de vicepresidenta de la Comisión de Ciencia, la diputada Mara Brawer (FdT) sintetizó que el objetivo central de la iniciativa es extender y dar un nuevo alcance a un régimen de incentivo y beneficios para quienes investigan y desarrollan en bio y nano tecnología.

“La Bio y la Nano tecnología representan una de las formas en que la ciencia, la investigación y la innovación basada en el conocimiento se hacen presente en nuestras vidas sin, quizás, darnos cuenta”, explicó la porteña y ejemplificó: “Los barbijos que usamos en pandemia tienen aplicada nanotecnología, los test de Covid, las semillas fuertes para resistir la sequía, los lamentos terapéuticos con nutrientes para mejorar la salud, las pantallas táctiles de sanidad, los instrumentos quirúrgicos para evitar enfermedades intrahospitalarias, todo eso es bio y nano tecnología y las vacunas”.

Y cerró: “No se puede pensar en políticas de desarrollo e investigación si no se sostiene en el tiempo, si no hay un Ministerio como instancia para pensar y diseñar la política científica y el lugar que queremos que el conocimiento, tecnología y ciencia ocupen”.

De la vereda de enfrente, el bonaerense Alejandro Finocchiaro (Pro) sostuvo que “esta ley resulta en un beneficio para la investigación, el desarrollo, la producción de bienes y servicios resultantes de la biotecnología moderna y la nano”.

“Celebro que estemos trabajando sobre esta ley, en medio del desasosiego que estamos”, comenzó el radical Fabio Quetglas y resaltó que “es una ley muy importante para el país más allá de los beneficios técnicos y promocionales”. A su vez, consideró que el país tiene “una enorme oportunidad en la bioeconomía que es la combinación de un conjunto de activos biológicos con conocimiento para producir bienes y servicios de valor. Esa combinación tiene una demanda creciente en el mundo, es parte de una revolución que nos ayuda a cuidar el ambiente, a garantizar la provisión alimentaria, a perfeccionar el sistema de salud, a mejorar procesos industriales, a colaborar con la transición energética”.

En suma, contó que “la industrialización de base biológica no es por aglomeración sino a repetición puede ser la base material de un nuevo federalismo”, y expresó: “La bioeconomía que depende de la biotecnología avanzada puede ser el picaporte para la argentina de nuestros sueños”.

El correntino Jorge Vara (UCR) precisó que es una “ley de 15 años, pero con la Nano estamos llegando antes, no es una realidad y ya estamos legislando sobre la cuestión”, y adelantó que “dentro de 5 años vamos a tener productos que va a reemplazar a los insecticidas que no son tóxicos porque son especialmente diseñados. Va a revolucionar la evolución”, pero advirtió: “Guarda con los 140 millones de dólares porque para eso necesitamos funcionarios que funcionen, inversión en aparatos que funcionen, sino la inversión no va a tener sentido. Hay que saber utilizarlo y aplicarlo”.

Por el interbloque Federal, el cordobés Ignacio García Aresca expresó que la ley “es fundamental para el crecimiento de nuestro país. Es una ley federal porque el desarrollo tanto bio como nanotecnológico se da en cualquier rincón porque hay más de 150 empresas en biotecnología y tienen ventas superiores a los 2.100 millones de dólares”, y destacó que “esta ley tiene piso, pero no techo porque es fundamental seguir teniendo esta matriz productiva para desarrollarnos en el tiempo”.

Contrariamente, la diputada de izquierda Myriam Bregman adelantó el rechazo al proyecto porque “mientras se profundiza la crisis social y económica del país, acá estamos discutiendo que los dos grandes partidos que tanto hablan de la grieta se ponen de acuerdo en votar beneficios patronales, y sería bueno que el pueblo trabajador lo sepa”.

“Si quieren apoyar la enorme capacidad científico tecnológica que tiene nuestro país, deberíamos estar discutiendo más presupuesto para las universidades públicas más presupuesto para el CONICET, para todo ese sistema público que tiene una enorme capacidad científica y tecnológica de lo cual los privados se apropian”, sugirió y acusó: “El conocimiento científico se lo apropian un puñado de empresas para usarlo en función de sus ganancias ¿o nos olvidamos de la pandemia? de que algunos laboratorios fabricaron la vacuna”.

En el mismo sentido se expresó el liberal José Luis Espert (Avanza Libertad) al preguntar: “¿Quién podría estar en contra de esta ley, de incentivos a la industria de la bio y nano tecnología? Nadie”, pero remarcó que “esta industria empezó a tener incentivos a partir del 2007 y tiene 15 años. Hoy la facturación en dólares es de 2.100 millones y el mismo mensaje del Ejecutivo dice que a nivel mundial la facturación ha llegado a los 75 mil millones de dólares. O sea que Argentina está cerca de representar en facturación cerca del 3% a nivel mundial”.

“Para tener idea a la enormidad a la que llegó Argentina en recaudación en bio y nano tecnología las exportaciones totales representan el 0,3% de las exportaciones mundiales, las ventas de bio representan 10 veces más que el promedio de nuestras exportaciones”, precisó Espert y consideró que “15 años después con esta ayuda realizada por los contribuyentes argentinos, me parece que ya es suficiente. Esta industria ya no necesita más el andador que los contribuyentes que no tiene poder de lobby han puesto durante 15 daños”.

Y finalizó: “No me parece que otros 15 años para que esta industria extraordinaria siga produciendo los beneficios que ha producido. No nos engañemos, estamos buscando soluciones particulares para un problema que es general. En todos estos años Argentina experimentó crisis económicas, no hay solución particular para los problemas estructurales”.

Puntos principales del proyecto

El texto, enviado por el Gobierno, extiende la vigencia de la Ley 26.270, que vence este año, así como también se incluye una actualización en los conceptos, considerando las circunstancias actuales de estos sectores productivos, y se dispone la creación de un nuevo registro de proyectos.

También, incorpora al sector de la nanotecnología, que se define “a toda aplicación tecnológica del conjunto de técnicas y ciencias en las cuales se estudian, manipulan y obtienen -de manera controlada- materiales, sustancias y dispositivos de dimensiones nanométricas”.

En cuanto a beneficios impositivos, prevé la amortización acelerada en el impuesto a las Ganancias, devolución del IVA y conversión en bono de crédito fiscal en un 50% para los titulares de proyectos de investigación y/o desarrollos aprobados. De los dos primeros beneficios también gozarán los titulares de los proyectos de producción de bienes y/o servicios.

El proyecto indica que “serán aprobados únicamente los proyectos que impliquen un impacto tecnológico fehaciente y cuyos o cuyas titulares demuestren solvencia técnica y capacidad económica y/o financiera para llevarlos a cabo y que cumplan con los requisitos de bioseguridad establecidos por la normativa vigente”.

En tanto, se otorgarán hasta un máximo de 1 proyecto por año por cada persona humana y un máximo de 3 proyectos por año por cada persona jurídica.

Asimismo, se establece que deberá existir una comunicación entre la AFIP y el Ministerio de Economía “a efectos de verificar y controlar el estado de aplicación y uso de los beneficios fiscales”. Entre otros puntos, impulsa la creación de una Comisión Consultiva para la Promoción de la Biotecnología y la Nanotecnología; y se deroga el “Fondo de Estímulo a Nuevos Emprendimientos en Biotecnología Moderna”, atento a que su puesta en funcionamiento generaría una superposición de funciones en la misma autoridad de aplicación y la obligación de solicitar una patente ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial.

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