Cronología de la presidencia de Sergio Massa

Un repaso minucioso del día a día al frente de la Cámara de Diputados de quien pasó a ocupar la conducción de la economía en un momento crítico. Sus dichos y actitudes a lo largo del tiempo en el que fue pieza clave de la coalición gobernante. Un informe valioso para conocer el camino que lo llevó hasta donde hoy está.

La renuncia a su banca de diputado nacional puso fin al segundo mandato de Sergio Massa como diputado nacional, luego de haber sido electo en 2019 encabezando la lista legislativa del Frente de Todos que se impuso en las elecciones nacionales de ese año. Así dejó su banca habiendo cumplido 966 días como diputado nacional y presidente de la Cámara.

Fue, como dijimos, su segunda experiencia como diputado nacional, pues ese cargo ocupó también entre 2013 y 2017, cuando encabezó la lista del Frente Renovador que derrotó al kirchnerismo que propuso como candidato a Martín Insaurralde. En rigor, también había sido candidato a diputado nacional en 2009, por el Frente para la Victoria, pero en esa lista en la que figuró en cuarto lugar, su candidatura fue -como la de Daniel Scioli (2°)- “testimonial”.

Un lugar en la línea sucesoria

Desde el momento en que rubricó su acuerdo dentro del Frente de Todos, Massa sabía ya que de llegar la oposición al poder, él presidiría la Cámara de Diputados. Tenía lógica que los tres principales socios de la coalición gobernante ocuparan los principales lugares institucionales: Alberto Fernández presidente; Cristina Fernández vicepresidenta y Massa presidente de Diputados. Esto es, los cuatro primeros casilleros institucionales de conducción en manos ocupados por los tres actores principales del FdT.

El 31 de octubre de 2019, ya siendo diputado electo dijo que en caso de ser confirmado en ese cargo tendrían “diálogo” en el Congreso, “por obligación, pero además por convicción -diría-. Vamos a buscar consensos y vamos a buscar que los temas que significan cambios profundos para el bien de la sociedad argentina tengan el mayor nivel de legitimidad posible”.

Sobre los proyectos en los que esperaba avanzar mencionó al Presupuesto 2020; una reforma tributaria “en beneficio de las PyMEs y la reestructuración de la deuda, a la que consideró “clave”.

Habló también entonces de crear un Consejo Nacional de Seguridad con participación de la oposición y la creación del Consejo Económico y Social.

Ya confirmado como futuro presidente de la Cámara, Massa se reunió el 7 de noviembre con quien él iba a suceder, Emilio Monzó, para dar inicio a la transición. En esa reunión de una hora y media, Massa le contó a Monzó que prorrogarían las sesiones ordinarias hasta fin de año y que el Poder Ejecutivo convocaría a extraordinarias para el mes de enero.

El encuentro con Monzó para acordar detalles del traspaso.

La sesión en la que fue elegido presidente de la Cámara se realizó el 4 de diciembre de 2019. “Esta responsabilidad la asumo con humildad, entendiendo que para mí también viene un tiempo de aprender juntos, de aprender al lado de ustedes, de escucharlos y, sobre todas las cosas, de trabajar codo a codo”, resaltó tras jurar en el cargo.

Consideró que su designación era “el primer paso del diseño institucional que viene”, con “una vocación de construir con la idea de coalición, tratando de representar la diversidad que fue producto o consecuencia de esta arquitectura electoral, y se empiece a ver en los resultados concretos y no solamente en las palabras”.

“Queda obviamente en mí, en mi trabajo, en mi diálogo con cada uno de ustedes, poder hacer sentir que este agradecimiento no es solo a mi fuerza política sino a cada uno de ustedes”, continuó para agradecer luego a “aquellos compañeros que a lo largo de estos años me acompañaron”.

Massa llegó con varias reformas en mente, aunque reconociendo siempre que Emilio Monzó le había dejado “la vara alta”, en función de algunos avances en materia de transparencia y obras edilicias importantes. Hablaba de firmar una resolución que garantizara que las presidencias de las comisiones se dividieran entre hombres y mujeres por igual, cosa que se cumplió durante los primeros dos años, pero no en la siguiente, pues al rearmarse las comisiones según el resultado de las elecciones legislativas, los hombres volvieron a tener el predominio.

Una idea que traía y que no pudo llevar adelante fue la de llevar la Cámara al interior del país, con sesiones en distintas provincias cada 90 días. Su intención era, dijo, “sacar la Cámara a la calle”, y en ese sentido evaluaba que algunas comisiones pudieran reunirse en distintas regiones. Claro está que la llegada de la pandemia, tres meses después, trastocó todos esos planes.

Entre las modificaciones que planteaba Massa figuraba la de priorizar el debate legislativo durante las sesiones y dejar otras instancias que dilatan la discusión de los proyectos -puntualmente los homenajes y las cuestiones de privilegio- para el final de las jornadas. Eso sí se cumplió algunas veces.

El estilo Massa

No tardó el presidente de la Cámara baja en imprimirle una impronta propia a la manera de conducir las sesiones. Llamando a algunos diputados por su apodo -“Oveja” llamó a Jorge Sarghini, o “Chani” a Alma Sapag-, o dirigiéndose a legisladores en tono coloquial, muy distinto al serio y apegado a las formas de Emilio Monzó. “Mendiguren, ¿esa es tu banca? ¿Esa es tu banca, Vasco? Andá y sentate en tu banca… Deje de pasear por las bancas, diputado”.

“Diputado, tiene dos minutos menos, que se comió su compañera de bloque”, acostumbraba a decir con una sonrisa.

Como sea, ese tono no garantizó nunca que las sesiones fueran un lecho de rosas, ni mucho menos. En su despedida de la banca, Elisa Carrió la emprendió contra Massa: “No me puedo ir de la Cámara sin hacerle una cuestión de privilegio a usted, conforme aparte a todo lo que he dicho sobre usted durante todos estos años, que además ratifico”, comenzó, molesta luego de la votación del artículo de la ley de emergencia referido a la suspensión de la movilidad para regímenes especiales que habían votado.

Los desafíos pendientes

Entrevistado por C5N a mediados del mes de enero de 2020, Massa habló del desafío que se le presentaba al oficialismo legislativo para los 40 días siguientes. Mencionó entonces la habilitación del “ordenamiento de la deuda para el Ministerio de Economía; la modificación del sistema de jubilaciones, que es lo que la gente conoce como jubilaciones de privilegio, embajadores, jueces y fiscales; la reforma judicial; el Consejo Económico y Social, todos instrumentos que ayudan a mejorar el camino que la Argentina viene desarrollando”.

Ese día se había conocido el índice de inflación de 2019, que marcaba un récord para los últimos 28 años. Por eso le apuntó a la gestión anterior agregándole a ese dato “récords de pobreza, caída del empleo, cierre de PyMEs”, y desafiante sostuvo que aparecían explicando qué hacer con la deuda “aquellos que dejaron la deuda contra producto más alta de la Argentina”. En particular le apuntó al último ministro de Economía de Mauricio Macri, Hernán Lacunza, al que si bien dijo tenerle “cariño y respeto”, no tuvo empacho en pedirle hacer “silencio, porque tuvo que declarar una deuda en default en pesos de la Argentina”.

A los jefes de la oposición en Diputados Mario Negri y Cristian Ritondo les pidió entender que “necesitamos conformar un perfil sustentable de la deuda para la Argentina, y para eso es necesario darle las herramientas el Ministerio de Economía”.

Massa se acostumbró a recibir gobernadores en su despacho. Uno de los primeros fue el neuquino Omar Gutiérrez, con quien coincidió en la necesidad de debatir “lo antes posible” una nueva ley de hidrocarburos que le aporte “previsibilidad” al sector. Eso quedó en veremos, si bien dos semanas antes el presidente Alberto Fernández les había anticipado a representantes del sector petrolero que enviaría al Congreso para esas extraordinarias ese proyecto.

massa viviam perrone matias bagnato
Junto a Viviam Perrone y Matías Bagnato en el recinto.

El 6 de febrero de 2020 el presidente de la Cámara se reunió con Viviam Perrone, integrante de “Madres del Dolor”, y Matías Bagnato, representante del “Observatorio de Víctimas”, con quienes habló de la importancia del Estado y del Congreso para proteger y acompañar a familiares y víctimas del delito y de siniestros de tránsito en la Argentina. Once días más tarde firmó una resolución para poner bajo la órbita del Congreso el Observatorio de Víctimas del Delito, que hasta entonces dependía del Ministerio de Justicia de la Nación.

“El desafío del Observatorio y de la Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito es básicamente cumplir con la Ley de Víctimas, equilibrar la carga, darle a las víctimas del delito las herramientas desde el Estado para protegerlos, asistirlos y cuidarlos”, destacó Massa.

A principios de marzo de 2020 el campo realizó un paro en contra del aumento de retenciones a la soja. En un acto realizado en Escobar, el presidente de la Cámara les pidió a los productores agropecuarios entender que “en esta etapa la Argentina necesita de ellos”, y advirtió que “de 26 cultivos exportables, 25 quedan igual o ven reducidas las retenciones”. Y puntualizó que “necesitamos entre todos tratar de generar las condiciones, no solamente para mantener y mejorar los niveles de exportaciones y empleo, sino también para mejorar la situación de argentinos que están en pobreza”, añadió.

La pandemia

En sintonía con las medidas adoptadas en el Senado, el presidente de la Cámara baja firmó el 12 de marzo de 2020 la resolución 578/20 para prevenir la propagación del coronavirus. Se suspendieron los eventos previstos para el mes de marzo, y se restringió la presencia de asesores en las reuniones de comisión.

Asimismo, se recomendó hacer uso de la licencia excepcional a los trabajadores mayores de 65 años, mujeres embarazadas, puerpéreas, agentes del programa de inclusión laboral para personas con discapacidad, y agentes con antecedentes patológicos y/o inmunodeprimidos.

En el marco de las medidas adoptadas por el Covid, Massa otorgó a todos los diputados un subsidio de 100 mil pesos para brindar asistencia a personas o zonas afectadas. De inmediato hubo dos diputados que rechazaron el dinero y pidieron direccionarlo a las autoridades de Salud: los tucumanos Beatriz Avila y Pablo Yedlin.

“Es importante entender que en estos momentos, al comando de la emergencia está el presidente, él anunciará las medidas. Nosotros podemos ayudar y colaborar. Es tiempo de obedecer y no de imponer ideas. Cuando entramos en emergencias, lo mejor es que haya alguien que defina el rumbo hacia donde se va. El presidente va a tomar las medidas que hagan falta, por más incómodas o desagradables que resulten al día a día”, afirmó Massa al cabo de un encuentro en la Casa Rosada junto a Alberto Fernández y los jefes de bloques.

Entrando a los tiempos del Zoom.

Durante el primer día de cuarentena general declarada el 20 de marzo de 2020, Sergio Massa junto a 11 legisladores mantuvo una reunión por videoconferencia transmitida en vivo por el canal Diputados TV. Massa, junto a Máximo Kirchner y Cecilia Moreau, dialogaron alrededor de una hora con Mario Negri, titular del bloque UCR y el interbloque Juntos por el Cambio; Cristian Ritondo, presidente del bloque Pro; Maximiliano Ferraro, jefe de la Coalición Cívica-ARI y Álvaro González, vicepresidente primero del Cuerpo. También se conectaron desde sus hogares Eduardo “Bali” Bucca, titular del interbloque Federal; José Luis Ramón, líder de Unidad Federal para el Desarrollo; Alma Sapag (MPN); Nicolás Del Caño (PTS-FIT) y Romina del Plá (FIT).

Instalados desde el Palacio Legislativo, Massa ofició como moderador, y cada uno de los participantes plantearon un conjunto de inquietudes y propuestas que el presidente de la Cámara baja se comprometió a que “sean notificados a cada área correspondiente del Ejecutivo”.

Al cabo del encuentro, Massa informó que se le pediría a cada uno de los 257 que realizaran un video para que transmitir por Diputados TV, recomendando a la población cumplir con la cuarentena. También dijo que notificaría la constitución de la Comisión de Modernización para avanzar en estos temas de uso de plataformas y firma digital.

Ante la parálisis en que cayó el Parlamento a partir de la cuarentena, el presidente de la Cámara garantizó que si era necesario el Congreso se reuniría para darle al Gobierno las herramientas legislativas que hicieran falta en el marco de la guerra contra el coronavirus y sus consecuencias económicas. Massa contó que “con el presidente hablamos que es probable que próximamente pueda ser necesario convocar al Congreso para dar instrumentos al Gobierno y a la Argentina”. En ese sentido señaló que “hay temas como alquileres, despidos, impuestos, que pueden requerir de leyes para que se puedan solucionar”, por lo que puntualizó que “si tenemos que sesionar, será con todas las indicaciones que nos den las autoridades sanitarias”.

Siempre la deuda

El 16 de abril de 2020 el ministro de Economía, Martín Guzmán, presentó en la residencia presidencial de Olivos la que sería la oferta de reestructuración de la deuda externa a los privados, que incluía tres años de gracia, extensión de plazos, una amplia quita de intereses y alivio de capital. “Toda la dirigencia política se ubicó detrás de esta propuesta de pago de la deuda”, garantizó ese día Sergio Massa. Y agregó: “Dirigentes de distintas fuerzas políticas se sentaron hoy en la mesa, porque así como la batalla sanitaria la tenemos que dar entre todos y no puede haber grieta, también es una responsabilidad de toda la dirigencia política darle a la Argentina un perfil de deuda sostenible en el tiempo, que nos saque de los ciclos que cada diez años nos llevan a caer en el fracaso”.

Una semana después, Juntos por el Cambio insistía con la necesidad de sesionar de manera presencial. “Tal como le señaláramos en la última nota enviada al presidente de la Cámara baja, el 22 de abril, no nos oponemos a una sesión virtual, pero hasta tanto estén dadas las condiciones para llevarla a cabo, seguimos exigiendo que se convoque a una sesión presencial”, expresaba el presidente del interbloque JxC, Mario Negri.

Obviamente no hubo sesiones presenciales y se avanzó hacia la virtualidad. En los primeros días de mayo, a pocas horas de estrenar el sistema de sesiones virtuales, Massa decía: “Somos conscientes de que es un salto de calidad, pero también un cambio de paradigma en el funcionamiento democrático”.

Luego del simulacro de sesión virtual que registró inconvenientes técnicos, sobre todo a la hora de la votación, Sergio Massa aseguraba el 7 de mayo que su objetivo era sesionar cuando la “transparencia y operatividad” de esa modalidad estuvieran “100% garantizadas”.

“El sistema de debate funcionó muy bien”, destacó, aunque defendió que “si se hizo una sesión de prueba, es porque no había certezas de que fuera a funcionar”, por lo que el oficialismo, afirmó, tiene la “humildad de reconocerlo, corregir y mejorar”. Y afirmaba que “el desafío es dejarle un sistema o recinto virtual para siempre al Congreso”.

“El sistema de debate funcionó muy bien”, destacó, aunque defendió que “si se hizo una sesión de prueba, es porque no había certezas de que fuera a funcionar”, por lo que el oficialismo, afirmó, tiene la “humildad de reconocerlo, corregir y mejorar”.

El 10 de mayo de 2020 se publicaba en Perfil una nota en la que el presidente de la Cámara hablaba de la eventual reelección de un Alberto Fernández que por entonces timoneaba con cierta destreza la pandemia. Si al presidente le va bien, decía Sergio Massa ante la consulta sobre la sucesión, “será reelecto”. Y si le va mal, “a todos nosotros nos va a ir mal”. En consecuencia, dijo, “en lo único que tenemos que trabajar es en que a Alberto le vaya bien”.

A mediados del mes de junio la cuarentena estricta continuaba y el oficialismo ya había tropezado con el caso Vicentin. Así fue que el interbloque JxC mostraba los dientes ante el oficialismo y se le plantaba advirtiendo que no habilitarían el debate de “temas conflictivos”, tales como la expropiación de Vicentin o el impuesto a las grandes fortunas, bajo el formato de sesiones virtuales.

El último día de ese mes, el presidente de la Cámara acordaba con la oposición que el Cuerpo siguiera funcionando durante la nueva fase del aislamiento, aunque Juntos por el Cambio pedía conocer el estado de situación sobre posibles contagios. Precisamente un diputado del Pro, el riojano Julio Sahad, se había contagiado y por eso otros bloques habían propuesto que hubiera menos cantidad de diputados presentes en las próximas sesiones.

En el marco de una conferencia de prensa brindada en el Salón de Pasos Perdidos el 4 de agosto, Massa celebró el acuerdo en el que se estaba avanzando en el tema de la deuda, y contó a los periodistas que había dialogado con el presidente de la Nación, que “estaba realmente satisfecho por la tarea encabezada por el Ministerio de Economía”. Destacó al respecto que el “ahorro de 30 mil millones de dólares que dejan de pagar nuestros hijos, nuestros dueños”, y aseguró que eso “además nos permite pensar un horizonte de crecimiento para los próximos años de la Argentina. Y creo que es muy importante transmitirle a los argentinos que tengan confianza y esperanza de que la etapa que viene es una etapa que en la salida de la pandemia nos tiene que unir alrededor del trabajo, de la producción y del crecimiento de la Argentina”.

Tras el entendimiento alcanzado con los bonistas privados, Massa afirmaba por Radio 10 que “el mérito central del acuerdo es del presidente de la Nación y del ministro de Economía, todos los demás que de una forma u otra pudimos ayudar a pavimentar al país lo hicimos bajo el liderazgo de ellos dos”.

La reforma judicial

Mientras en la Cámara alta rubricaban el dictamen de la reforma judicial, Sergio Massa hacía cuentas y comprendía que no tenía el número suficiente para sacar la ley en Diputados. De ahí que en una entrevista por Canal 9 afirmara el 20 de agosto de 2020 que no había apuro para tratar la iniciativa en esa Cámara. “Tenemos todo el tiempo y todo el año legislativo para charlarlo y debatirlo”, dijo.

Cuatro días después señalaba sobre el mismo tema ante A24 sobre la reforma judicial que iba a ser “una discusión más larga que en el Senado, que va a tener mucho la mirada de la realidad del sistema y que va a incorporar cosas que hoy no aparecen”.

Sergio Massa jefes de bancadas

Durante buena parte de la pandemia, el presidente de la Cámara se enfrascó en una dura puja con Juntos por el Cambio por la forma de sesionar. El 1° de septiembre dio una conferencia de prensa en la que sostuvo que el Parlamento debía “seguir abierto y sesionando, seguir votando leyes”. Acababan de concluir sin éxito las negociaciones entre el oficialismo y la oposición en Labor Parlamentaria. “Desde las 11 de la mañana venimos dialogando de manera presencial y remota con los distintos bloques políticos de esta Cámara a los efectos de sesionar para darle a los trabajadores hoteleros, gastronómicos, al sector turístico una ley. Y también para darle a la Argentina herramientas para terminar con la grave situación que representa la pesca ilegal”, explicó, y agregó: “Desgraciadamente, a lo largo de estas ocho horas, a pesar de que por momentos parecía que había consenso unánime de todos los bloques, uno de los bloques de esta Cámara no ha arribado al consenso para participar de la sesión de manera mixta, aduciendo que quieren sesiones presenciales y condicionar la agenda parlamentaria. Y la verdad es que el Parlamento, precisamente lo que tiene es la posibilidad de discutir todos los temas”.

Massa afirmó entonces que “la mayoría de los diputados de esta Cámara, porque ya hay quórum, están dispuestos a seguir trabajando de manera mixta. Pero además, a lo largo de la tarde se le ha ofrecido a los bloques que quieren sesionar de manera presencial, que lo hagan sin obligar al resto. Y aparecía la idea de condicionar de que algunos temas tienen que estar todos los diputados, sabiendo que en esta Cámara no hay espacio físico y tampoco se había dispuesto la mudanza del Parlamento a otros lugares”.

Igual, la sesión se realizó sin la presencia de JxC, y sobre el final de la misma pidió la palabra Cecilia Moreau para hacer una seria denuncia: “Mientras nosotros estamos acá, tratando de sancionar una ley de asistencia al turismo después de 20 horas de discutir con alguna gente la nada misma, quiero decir que estamos sesionando con parte de la parte de afuera del Congreso roto. Han venido a hacer destrozos”, denunció, advirtiendo que “mañana seguramente estas fotos no van a estar en los diarios”.

Y agregó: “Como tampoco van a estar en los diarios los mensajes de Twitter que están circulando en este mismo momento en las redes sociales, donde no solo se distribuye el teléfono del presidente de la Cámara, sino además se distribuye una foto donde están sus hijos, uno de ellos menor de edad. Es un gesto antidemocrático, un gesto patoteril, y me parece que lo mínimo que podemos hacer es sacar una declaración de repudio de esta Cámara”.

A continuación, el diputado José Luis Ramón apoyó la moción, y más tarde el bloque Córdoba Federal, a través de su jefe Carlos Gutiérrez. Ya cerca del final de la sesión, Massa contó que su equipo ya le había cambiado su número de teléfono y agregó que “como Dios no quiere cosas puercas, así como hay gente mala, hay alguien que me compartió la captura de pantalla, para que además pueda hacer la denuncia de quien mandó a difundir y publicar el teléfono. Así que para la tranquilidad de la diputada Moreau, mañana voy a hacer la denuncia del que lo hizo y de los que además lo circularizaron”.

Desde Juntos por el Cambio, que había impugnado esa sesión en rechazo al procedimiento por el cual se renovó, “sin consenso”, el Protocolo de Funcionamiento Remoto, expresaron su apoyo a Sergio Massa a través de las redes sociales.

A propósito de esa sesión, la jueza María Romilda Servini terminó desestimando la denuncia impulsada contra un abogado contra el presidente de la Cámara de Diputados por la sesión del 1° de septiembre. La denuncia fue presentada por el abogado Santiago Nicolás Dupuy de Lome, quien advirtió que Massa “hizo sesionar a la Cámara de Diputados como presidente fuera de las normas vigentes en nuestra Constitución, ya que el protocolo de sesiones que se había adoptado por la pandemia estaba vencido”.

El gran escándalo

Pero si de escándalos hablamos, el realmente inesperado y sin precedentes se produjo el 24 de septiembre de 2020 cuando, en plena sesión de la Cámara baja, un diputado conectado en forma virtual protagonizó una escena íntima con una mujer, que quedó a la vista porque su cámara estaba encendida.

Fue Juan Ameri, del Frente de Todos por Salta, al que inmediatamente Sergio Massa suspendió en su condición de diputado, ante la sorpresa de algunos legisladores que no estaban anoticiados del video que ya se había hecho viral en las redes sociales. La insólita escena se produjo mientras el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, defendía el proyecto de ley de protección del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y refinanciación de las deudas de las provincias con la ANSES. En esas circunstancias se vio a una mujer sentada sobre el diputado, en una situación íntima. El video llegó a manos de Massa, quien -rápido de reflejos- interrumpió el debate para anunciar la decisión de suspender al legislador, que pertenece a su propio bloque.

El círculo señala al diputado Ameri en una situación indebida en plena sesión.

“Frente a una falta grave de un diputado, en el marco de las sesiones de asistencia presencial y remota, se dio una situación que nada tiene que ver con el normal decoro y funcionamiento de esta casa”, reprobó el presidente de la Cámara baja.

Días después, Massa contaba por radio Mitre: “A mí nadie me avisó, lo vi yo. Estaba presidiendo la sesión, veo lo que estaba sucediendo en la pantalla con el diputado Ameri y en ese momento me levanto de la presidencia, le pido al vicepresidente que me reemplace, les pido que bajen la conexión del diputado, que lo echen del recinto”.

Massa recordó que convocó a las autoridades del Frente de Todos para analizar la situación, y luego volvió al recinto para comunicarles a  los diputados lo que había sucedido y pedir que se conformara la comisión para su expulsión inmediata.

El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, afirmó este fin de semana que “la Argentina va a salir de esta crisis”, a la vez sostuvo que “el país va a crecer si reafirma a sus pymes”.

El 18 de octubre de 2020 visitó el programa La Noche de Mirtha Legrand, con la conducción de Juana Viale, donde señaló que “la Argentina tiene un enorme capital en todos los argentinos y argentinas para salir de esta situación”.

Massa en la mesa de Juana Viale.

Ante la consulta sobre las distintas miradas dentro del Frente de Todos con relación a diferentes temas, el titular de Diputados señaló: “En las coaliciones de gobierno, hay actores que no piensan igual. Yo no dejo de decir lo que pienso en temas como el uso de las Taser, la defensa de la propiedad privada y el rechazo a la toma de tierras o la liberación de presos”.

“El triunfo del Frente de Todos partió de la idea de que superábamos la grieta y nos abríamos, convocábamos, y teníamos que ir hacia la ampliación del Gobierno y la convocatoria a los sectores medios de la sociedad argentina”, sostuvo además.

Aislado por Covid

“No le pueden pedir al que quiere pagar lo que no le exigieron al que pidió la plata”, expresó el presidente de la Cámara baja a representantes del FMI durante una reunión realizada el 13 de noviembre en el Congreso. Allí, el presidente de la Cámara señaló que “vamos a buscar los consensos para asegurar los acuerdos que la Argentina asuma”. Y durante el encuentro Massa les dijo a sus interlocutores que “no le pueden pedir al que quiere pagar lo que no le exigieron al que pidió la plata”.

El problema es que después se supo que  un integrante de la comitiva del FMI había dado positivo de Covid-19, razón por la cual Massa tuvo que ser aislado, a pesar de que el primer hisopado dio negativo. Y se perdió buena parte de la sesión del 16 de noviembre en la que se trataron temas como la Ley Yolanda, una modificación de la Ley de Manejo del Fuego, el Aporte Solidario y hasta el Presupuesto 2021.

Sergio Massa le agradeció especialmente a Alvaro González la manera como condujo la sesión en su ausencia.

La sesión quedó a cargo del diputado del Pro Alvaro González, y si bien Massa volvió a dar negativo recién se integró a la sesión pasadas las 21. Previamente mantuvo una intensa agenda, con reuniones con funcionarios e intendentes, entre otros.

El 9 de diciembre venidero fue reelecto por primera vez al frente de la Cámara. “Nos tocó trabajar en un año difícil, ninguno de nosotros está preparado, fue capacitado, o tenía la experiencia de hacer funcionar cualquiera de las instituciones del Estado en medio de una pandemia”, puntualizó el reelecto presidente.

“Entendiendo que tenemos que buscar los consensos”, aclaró, “pero como parte de un gobierno también tengo la responsabilidad de ayudar a la gobernabilidad y a los resultados que ese gobierno busca en sus políticas públicas”.

Sobre el final del año, Massa participó de un acto en el Estadio Único de La Plata, en el que el Gobierno de la provincia de Buenos Aires realizó el cierre de su primer año de gestión, con la presencia del gobernador Axel Kicillof, el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández y el diputado nacional Máximo Kirchner. Al hacer uso de la palabra, el tigrense expresó: “Termina un año que ninguno de nosotros deseó, pero que nos tiene que servir en 2021 para devolverle la esperanza a los argentinos. Vamos a volver, a partir de la decisión del Gobierno y de la Ley de Vacunas, a abrazarnos todos los argentinos, a recuperar el ingreso -porque el año que viene la Argentina va a crecer-, a recuperar el salario de los trabajadores y el ingreso de nuestros jubilados -que en los últimos 4 años perdieron un 20% del poder de compra y que van a tener una fórmula, que les permitió ganarle a la inflación en 7 de los 8 años en los que rigió-”.

Sergio Massa durante el acto realizado en el Estadio Unico de La Plata.

Y agregó: “En un país que el 10 de diciembre del año pasado estaba en default, a pesar de la pandemia y los límites que impuso, y estar en minoría en Diputados, pudimos renegociar una deuda impensada para la Argentina, multiplicar la inversión pública y, en un año, hacer la puesta en marcha de obras de agua y cloacas”.

Ya en el año electoral, Massa se sumaba a los que abogaban por suspender las PASO: “Antes que gastar en boletas, prefiero invertir en vacunas. Las fuerzas políticas tienen que entender que más allá del proceso electoral lo que está en juego es la salud de todos los argentinos”, dijo por Radio 10.

En febrero de 2021 volvió a mostrar su especial interés en el tema Ganancias. Presentó un proyecto para que los trabajadores que ganaran menos de 150 mil pesos por mes no tributaran el impuesto a las Ganancias y aseguró que el respaldo del conjunto del Parlamento estaba garantizado.

También recibía al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y representantes del Consejo Agroindustrial Argentino para analizar lineamientos del proyecto de ley que crea el Régimen de Fomento al Desarrollo Agroindustrial Federal, Inclusivo, Sustentable y Exportador. Durante el encuentro desarrollado en el Salón Delia Parodi, Julián Domínguez sostuvo que la iniciativa es “una apuesta a la industrialización”. “Es un cambio de paradigma”, resaltó.

Pero su obsesión seguía siendo Ganancias. Por eso fue que en una recorrida por José C. Paz destacó que el proyecto del oficialismo “generará un alivio fiscal para los trabajadores y les permitirá recuperar salario.

El 9 de marzo de 2021 expresó su deseo de firmar un acuerdo con el Fondo ese mismo año, con un perfil de vencimientos “sustentable”, es decir, sin pagar en los primeros años.

En una reunión con empresarios de los Estados Unidos organizada por el Consejo de las Américas, Massa destacó la importancia de recuperar el superávit fiscal y fortalecer la balanza comercial para que el Banco Central pueda recuperar reservas.

Veinte días más tarde insistía en que el país necesitaba acceder a un acuerdo con el FMI. Y de paso le pegaba a la gestión anterior al señalar que el acuerdo sellado en 2018 durante la gestión de Cambiemos y sostuvo que “el FMI le firmó a la Argentina un crédito político”.

Sin embargo el acuerdo avanzaba con lentitud, y frente a ello, Sergio Massa viajó en el mes de junio a Estados Unidos, donde mantuvo una nutrida agenda de encuentros para buscar un mayor respaldo a esas gestiones y, a la vez, mostrar un sendero que se orienta a la estabilización macro con el objetivo de captar posibles inversiones. Se reunirá en Washington con Juan González, asesor del presidente estadounidense Joe Biden en el Departamento de Estado y hombre de confianza en las relaciones con América Latina. También mantuvo una reunión con Gregory Meeks, diputado demócrata, quien preside la Comisión de Relaciones Exteriores del Capitolio.

Massa en diálogo con Gregory Meeks.

De vuelta en Buenos Aires, en el mes de julio aseguró que habría un alivio fiscal para millones de monotributistas con la aprobación del proyecto de programa fortalecimiento y alivio fiscal para pequeños contribuyentes, y además adelantó “algunas modificaciones” en el recinto en una iniciativa que incentiva el ahorro en pesos al modificar la ley del impuesto a las Ganancias y ley de Impuestos sobre los Bienes Personales.

El 5 de julio de 2021, al recorrer una PyME en Pilar junto al intendente, afirmó que “el plan social es la emergencia. Lo permanente y digno es el trabajo. Hay que transformar los planes sociales en planes de empleo”. Y finalizó: “Hay que establecer que el plan tenga contraprestación laboral y terminalidad educativa obligatoria”.

Un mes más tarde, mantuvo una reunión bilateral en la embajada de los Estados Unidos con Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional del presidente Biden. A la misma se sumaron Juan González, asesor especial del mandatario estadounidense para América Latina, y el subsecretario de la Oficina para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Ricardo Zúñiga.

Con Jake Sullivan.

Las elecciones legislativas

“Es bueno hacer balance pensando en el futuro”. Así comenzó su intervención Sergio Massa en el plenario de dirigentes del Frente de Todos en el Estadio Único de La Plata que se realizó el 18 de agosto del 2021, ya de cara a las elecciones. Precisamente al referirse a las elecciones, sostuvo que “lo que se vota en definitiva no es un meme con una peluca de color ni tampoco una buena propaganda, lo que se vota es quienes son los que se van a sentar en diciembre en el Congreso para discutir cuestiones centrales para el futuro de la Argentina”.

“Ese préstamo de 53 mil millones no se debatió en el Congreso, sino lo cerraron en una cena en Olivos con la titular del FMI, Christine Lagarde”, remató. En esa línea, se preguntó: “Aquellos que firmaron la hipotecca a 100 años, ¿qué van a votar cuando tengamos que discutir como renegociar con el fondo la deuda? Cuando tuvieron que elegir entre la gente y las tarifas para empresas, eligieron tarifas. Cuando tuvieron que elegir entre obras para la gente, eligieron la fuga de capitales. Cuando tuvieron que elegir entre un Estado fuerte con capacidad de inversión o simplemente un Estado facilitando negocios para amigos, eligieron facilitar negocios a los amigos de la vida”.

El 26 de agosto de 2021 planteaba que “más allá del proceso electoral, hay que pensar la Argentina después del 10 de diciembre y después de la pandemia”, y en ese marco llamó “al consenso de los distintos sectores de la política”. Al disertar ante el Consejo de las Américas, destacó que luego de las elecciones “debemos encontrar 10 acuerdos básicos para la construcción de la Argentina de los próximos veinte años, entendiendo que los mejores momentos de nuestro país partieron, desde lo social y lo económico, de principios rectores de procesos de crecimiento, con inclusión social y un Estado presente”.

El 3 de septiembre Massa participó junto con el presidente Alberto Fernández de una recorrida por el laboratorio de insumos hospitalarios BINA Pharma, en el Parque Industrial Hudson, en Berazategui, en donde en modo campaña habló del “fracaso estrepitoso del Gobierno anterior” y le pegó a Macri por criticar al Gobierno: “Como creemos en la democracia y estamos acostumbrados a poner la otra mejilla, mientras él llama a destituir a este Gobierno nosotros llamamos a que después de la elección haya cinco políticas de Estado, se sienten a la mesa como una oposición seria y responsable para darle a nuestras pymes, al estudio de nuestros jóvenes y a los argentinos que necesitan un proceso de desarrollo políticas de mediano y largo plazo”.

Ellos llaman a la destitución del Gobierno, nosotros seguimos queriendo el diálogo y los queremos sentados en la mesa porque creemos en la democracia y porque creemos que el Congreso es el ámbito para definir políticas de Estado”, finalizó.

Tras la derrota electoral en las PASO, el 23 de septiembre señalaba por Radiio 10 que “nuestro primer gran error fue no haber tenido esa fortaleza para convocar a todos a votar, fue la diferencia con el 2019. Estas primarias fue solo un test, pero nos pone a revisar qué nos faltó para convocar a la ciudadanía a votar”.
Y sobre las discusiones en el Gobierno respondía: “Que podamos discutir un tema y pensar distinto en la resolución de un tema no significa que nos lleve a peleas ni ruptura tenemos que aprender a debatir sabiendo que el camino hacia adelante es más FdT (…) Lo más importante en el cambio de Gabinete es que lo dejen tranquilo y lo satisfagan al presidente, quien decide y elige sus colaboradores es Alberto Fernández”.

Mientras tanto, la oposición le reclamaba derogar la resolución 672/21 que había establecido un “Protocolo de Recinto Protegido”, argumentando que esa decisión se había tomado de manera unilateral y “excediendo las facultades que tiene la Presidencia”. El tema se resolvió una semana más tarde cuando Massa firmó una nueva resolución que puso fin a la discusión con la oposición en torno a la presencialidad absoluta. Esto es, sin contemplar excepciones como originalmente se establecía y cuestionaban desde JxC.

El 7 de octubre de 2021 el presidente de la Cámara participó de manera virtual de la 7ma. Cumbre de Presidentes de Parlamentos del G20, donde envió este mensaje al FMI: “Es fundamental que los organismos multilaterales de crédito, expresados en el liderazgo del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, entiendan que los programas y los paquetes que se habían estructurado con una realidad absolutamente distinta a la pre-pandemia deben tener o poner en consideración esta nueva realidad”.
Un día después, el entonces titular de la Cámara baja presentaba un proyecto de ley para crear el Programa “Un Puente al Empleo”, con el objetivo de transformar, de manera gradual y con un criterio federal, los planes, programas sociales y prestaciones de la seguridad social en empleo formal, y llevar alivio económico para MIPyMES que generen empleo.

El programa promueve una transformación gradual y establece facilidades como el mantenimiento de los planes sociales por 12 meses como complemento del salario y el acceso a obra social y ART. Los trabajadores deberán capacitarse y completar cursos de formación para acceder. También podrían participar empleados de cooperativas municipales y de organizaciones sociales.

Fue el 17 de octubre de 2021 cuando Massa anunció que el Gobierno convocaría al diálogo a la oposición, el empresariado y los trabajadores tras las elecciones de noviembre, “para el diseño de 10 políticas de Estado para la Argentina”, en materia económica, educativa, de empleo y recursos naturales.
“Terminada la elección (del 14 de noviembre) vamos a convocar desde el Gobierno a un acuerdo con la oposición, con los empresarios y con los trabajadores articulando el Congreso y el Consejo Económico y Social. El presidente tiene la decisión de hacerlo”, aseguró.

“Un acuerdo que nos convoque a todos y a todas a pensar el país a mediano y largo plazo. En donde reemplazar los planes sociales por empleo genuino, se transforme en una política permanente e intergeneracional para el crecimiento argentino”, decía días después Massa, abogando por repensar “a 20 años este sistema educativo construido a la luz de la Revolución Industrial, para ir hacia uno acorde a la Revolución de la Tecnología y el Conocimiento en la que vivimos hoy”.

Sergio Massa volvió a convocar el 5 de noviembre a una mesa de trabajo para definir acuerdos de largo plazo y transformar los recursos argentinos en un valor de crecimiento y desarrollo. Además, planteó cual sería la agenda de proyectos de ley que se debatieran en el Parlamento para generar incentivos para el crecimiento económico de la Argentina y para la recuperación del empleo.

Entre ellos, mencionó a la ley de promoción de hidrocarburos; una ley de promoción del turismo y la gastronomía; un nuevo régimen jurídico para el sector autopartista y automotriz; la renovación del Régimen de promoción de la construcción; y la ley agroindustrial.

En el acto del cierre de campaña del Frente de Todos realizado en la localidad de Merlo el 11 de noviembre, Massa sostuvo que al Gobierno nacional “le tocó recorrer un camino que nace del derrumbe de la economía argentina y que continúa en otro derrumbe global. Un camino que nace en el 2019 cuando millones de argentinos depositaron la esperanza de que veníamos a devolverle el trabajo, la dignidad, la recuperación del ingreso y de las pymes”.

El día de la elección, tras emitir su voto ratificó ante los periodistas que lo abordaron la convocatoria al diálogo con todos los sectores que se impulsaría inmediatamente después de los comicios, según aseguró. Y agregó: “Mi responsabilidad es seguir ayudando a buscar acuerdos, a darle a la Argentina crecimiento económico, a consolidar la idea de un país en donde el trabajo sea el actor central y la educación el instrumento de la movilidad social ascendente, y los argentinos tengan la tranquilidad de que gobernamos y vamos resolviendo poco a poco los problemas que tenemos”.

Alquileres y el Plan Plurianual

Tras la derrota electoral, el presidente de la Cámara de Diputados participó el 25 de noviembre de 2021 del acto por el Día de la Construcción, en cuyo marco admitió que la Ley de Alquileres había fracasado y alentó la posibilidad de discutir un nuevo proyecto en el Congreso.

“En el Gobierno anterior, el Congreso sancionó, no con mala fe, sino buscando una solución a un problema, una ley que fracasó, y que pretendía asegurar a inquilinos y propietarios y terminó disminuyendo la oferta, retrayendo la posibilidad de desarrollar el negocio y además generando incertidumbre y dificultades para el inquilino”, sostuvo el líder del Frente Renovador.
Cinco días después compartía un almuerzo con Alberto Fernández en la Casa Rosada en el que conversaban sobre las iniciativas de interés del Poder Ejecutivo, entre ellas el Presupuesto 2022 y el Plan Plurianual que Fernández había prometido enviar al Parlamento en la primera semana de diciembre, cosa que nunca hizo.

En un acto celebrado en la Confitería del Molino, Massa habló de la Ley de Alquileres en el acto por el Día de la Construcción

El 7 de diciembre de 2021 fue reelegido una vez más al frente de la Cámara baja, y en su discurso invitó a los diputados a que a través del “diálogo y el trabajo cotidiano podamos construir la confianza que a lo largo de estos dos años pudimos construir con muchos diputados y diputadas de distintas fuerzas”.

“Ojalá el período que sigue continúe con esta normalidad. Que sea de diálogo, de trabajo con debate porque no estamos obligados a pensar igual, pero de trabajo con respeto y con ideas. Que tengamos la capacidad de escuchar al otro y de ponernos en su lugar y de entender que más allá de nuestras peleas y de nuestras diferencias, afuera hay millones de argentinos que esperan que de nuestros acuerdos y responsabilidad surjan las soluciones para los problemas que enfrentan todos los días y esperan que afrontemos con responsabilidad”, precisó Massa.

Tras el fracaso del tratamiento del Presupuesto 2022, Massa difundió el domingo 19 de diciembre un informe donde detallaba las “consecuencias y el perjuicio” de lo que había sucedido. El informe describía cómo el rechazo efectuado al proyecto de ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal del año 2022, provocaría efectos negativos en relación con la transferencia de recursos a las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y los municipios. Esta situación llevaría a muchas provincias y legislaturas municipales a tener que revisar sus presupuestos para adecuar los recursos coparticipables que reciben cada mes.

Mientras eso sucedía en el Congreso nacional, en la Legislatura bonaerense modificaban la ley de reelecciones de intendentes, cosa que rechazó enfáticamente. “Es un error grave plantear estos temas mientras la gente reclama por trabajo y educación”, expresó Massa.

El acuerdo con el Fondo

Tras oficializarse el acuerdo entre el Gobierno Nacional y el Fondo Monetario Internacional, Sergio Massa afirmó el 28 de enero de 2022 que esa era “una muy buena noticia para el país. El acuerdo genera confianza, dentro y fuera del país. La deuda, como estaba, era un problema. El acuerdo es una solución”.

El entonces titular de Diputados había participado de todas las reuniones de trabajo con el presidente Alberto Fernández previas a lograr un entendimiento con el organismo multilateral de crédito.

Ese acuerdo motivó tres días después la renuncia del presidente del bloque oficialista en la Cámara baja, Máximo Kirchner. Massa se reunió el 1 de febrero con el presidente en Olivos para barajar nombres para suceder al hijo de los Kirchner y nombrarlo antes de que el presidente viajara a Rusia y China, cosa que así sucedió y el elegido fue el santafesino Germán Martínez, quien tenía por delante lograr los acuerdos para aprobar el entendimiento con el FMI en la Cámara baja.

Desde Tucumán, el presidente de la Cámara prometió su esfuerzo para “tratar de convencer hasta el último diputado”.

De visita en Tucumán, el 4 de marzo Massa señaló a la prensa local respecto del tratamiento del acuerdo con el FMI en el Congreso: “Tenemos que tener la madurez y la responsabilidad de entender que es un problema de la Argentina, y no de un gobierno. Voy a hacer todo mi esfuerzo para tratar de convencer hasta el último diputado de la Argentina”.
Pero los mayores esfuerzos los dedicó a negociar con Juntos por el Cambio para garantizarse el apoyo que allí sabía que  podía encontrar y que fue el que en definitiva permitió la aprobación del acuerdo. El 8 de marzo, mientras se iniciaba un nuevo plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas, Massa recibía a Mario Negri, Juan Manuel López y Luciano Laspina, quienes a sabiendas de que el oficialismo no contaba con los votos para la aprobación, le advirtieron que “el artículo primero es imposible de votar porque contiene una referencia directa al programa económico y Juntos por el cambio solo está dispuesto a aprobar el financiamiento”, según informó a este medio uno de los participantes del encuentro. A su vez, el segundo artículo era calificado de “invotable”, y hablaban de la necesidad de ponerse de acuerdo las partes en una nueva redacción de los artículos.

Finalmente el acuerdo se alcanzó a través de una intensa negociación que encabezaron el propio Massa y Germán Martínez con la oposición, y que cerraron precisamente en el despacho de Mario Negri. Poco antes de iniciarse el debate en el recinto, el presidente de la Cámara encabezó una conferencia de prensa en la que resaltó que “por primera vez en la historia democrática” el Congreso discutiría un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, razón por la cual saludó “la valentía y la responsabilidad institucional del presidente de devolver una facultad que está en nuestra Constitución y que de alguna manera devuelve el control de los empréstitos al Congreso”.

Sergio Massa durante la conferencia de prensa.

Massa agradeció al presidente del bloque del Pro, al de la UCR, Provincias Unidas, el interbloque Federal, el Frente de Todos”, y remarcó que “es clave esta solución para evitar una catástrofe”. Aclaró en ese sentido que en un acuerdo “todos plantean algo y todos ceden algo. Porque así como el Gobierno tenía una iniciativa que abrió al resto, de alguna manera también esos bloques cedieron e hicieron concesiones para que el Gobierno pudiera tener esta ley”.

Una vez aprobado el acuerdo, Massa habló con La Nación+, señalando que “con responsabilidad, aún con diferencias entre fuerzas políticas, se entendió la trascendencia que tenía el hecho de avanzar con una facultad que el Congreso retomaba desde la vuelta de la democracia”. Y respecto al arribo de los consensos que permitieron que la iniciativa fuera aprobada, Massa consideró: “Fue mi tarea y responsabilidad buscar acuerdos para que la Argentina resuelva el problema y para eso hay que tener la capacidad de tolerar y respetar al que piensa distinto”.

El domingo siguiente el presidente de la Cámara inflaba el pecho para afirmar que el acuerdo por la deuda no debía ser interpretado como “el techo”, sino “el piso desde el que hay que construir políticas de desarrollo”, ya que el mismo establecía que, para empezar a pagar, “primero se puede crecer”.

Quien por entonces no imaginaba que cinco meses después estaría al frente de la economía, resaltaba “la tranquilidad de seguir teniendo prefinanciación de exportaciones, porque representa vender trabajo argentino al mundo, mantener margen en nuestro sistema financiero para que haya crédito para la gente y avanzar sin tener que recortar derechos a los que trabajan y a los jubilados”.

A días de la aprobación en la Cámara baja y cuando el mismo comenzaba a ser debatido en el Senado, Massa afirmaba que su desafío y el del Gobierno “era tratar de construir el mayor consenso posible para encontrar una salida a este problema”. Destacó lo importante de apostar al diálogo y reunir los apoyos para que el proyecto se apruebe y que la Argentina no ingrese en default. Y agregó: “Parte del acuerdo fue producto tener un sistema de vínculos personales que muchas veces me critican. A la hora del diálogo te permite plantear las cosas de una manera más humana”.

“La Argentina tiene que superar la enfermedad de la grieta y del amigo/enemigo en la política. Más allá de los matices internos de todas las fuerzas posibles, necesitábamos construir un puente de salida que de una señal al mundo”, continuó.

Al participar del Plenario Nacional de Economías Regionales organizado por CAME, el 16 de marzo Sergio Massa se refería a un tema con el que ahora deberá lidiar especialmente: la inflación, a la que calificó como “el veneno más dañino que tiene nuestra economía”.

“Hace falta firmeza para enfrentarla”, enfatizó, afirmando luego que “es clave que aumentemos nuestras exportaciones con valor agregado argentino. Porque los dólares se consiguen vendiendo talento y trabajo argentino al mundo. Para salir del ‘pedir prestado’ todo el tiempo”.

El 20 de marzo Clarín publicó una entrevista con el entonces presidente de la Cámara baja, en la que éste relativizaba las diferencias entre el presidente y su vice. “Hay un deseo de que las diferencias y los matices o los desencuentros se transformen en una pelea y fractura. Pero me da la sensación de que hoy lo que prima en la cabeza y en el espíritu de todos es poner lo mejor para que al Gobierno le vaya bien. A veces con discusiones que son menos públicas, a veces con discusiones que son más públicas”, señalaba quien consideraba el acuerdo con el FMI “un puente” para comenzar a “recorrer un proyecto de desarrollo. Con el puente no alcanza, pero nos habilita para poder recorrer un camino de crecimiento”.

La Ley de Alquileres

Cuando la oposición amenazaba con convocar a u na sesión especial para el 5 de abril para derogar la Ley de Alquileres, el presidente de la Cámara adelantó en conferencia de prensa que buscarían “suspender” la ley vigente por 90 días, y en ese lapso sancionar una nueva norma. “Porque esta ley perjudicó a propietarios, inquilinos e inmobiliarias”, afirmó.

La idea del presidente de la Cámara pasaba por crear mediante una resolución una comisión que se encargara de elaborar un nuevo proyecto y mientras tanto suspender los dos artículos de la ley vigente que eran los que generaban las mayores dificultades tanto a inquilinos como a propietarios: la extensión de los contratos y la fórmula para calcular los ajustes anuales. Esa posibilidad quedó en veremos y finalmente se optó por no tocar nada y avanzar con una nueva ley, que aún no ha sido votada.

El 29 de marzo de 2022 el presidente Alberto Fernández y el entonces ministro Matías Kulfas presentaban el Plan Argentina Productiva 2030 en el CCK. En ese marco Sergio Massa abogaba porque Gobierno y oposición pudieran “darles a los argentinos políticas de Estado”.

“Este no es un año electoral, es año en el que sentados en una mesa Gobierno y oposición podemos darles a los argentinos políticas de Estado alrededor de la educación, desconcentración federal de la Argentina, economía del conocimiento. Tenemos la oportunidad de dar respuesta”, afirmó, para agregar luego que “después de superar las crisis de deuda, la pandemia, la guerra, todos, quiénes estamos acá y quiénes no están, tenemos la obligación de ponernos como objetivo la construcción de la Argentina del mañana”.

Ese fue para Massa un día pleno de gestos y mensajes, pues lo del CCK fue al mediodía; a la tarde participó de un homenaje en el Congreso organizado por Mario Negri a Hipólito Solari Yrigoyen, en el que estuvo Gerardo Morales, y concluyó por la noche participando de la velada organizada por la Asociación Conciencia, que celebraba sus 40 años de vida. Fortalecido luego de los resultados que la búsqueda de consensos había tenido en el acuerdo con el Fondo, Massa se mostraba convencido en la necesidad de alcanzar una suerte de “Moncloa argentina” y con ese objetivo trascendió que preparaba una carta dirigida a los líderes parlamentarios. Una convocatoria que abarcaría ejes clave como la transformación de planes sociales por empleo, la cadena de valor del litio, el aumento de las exportaciones, medioambiente y lucha contra el narcotráfico.

Massa en la cena de Conciencia.

La novedad fue tomada con recaudos por la oposición. En las redes sociales Mario Negri sugirió empezar “por lo básico antes de lanzar titulares rimbombantes”, ya que “en Argentina ni siquiera está constituida la Bicameral que debe controlar los DNU desde hace 110 días”.

“¿Y si empiezan por constituir comisiones? La Constitución establece un régimen presidencialista. Que envíen los proyectos y nosotros los analizamos”, repuso Graciela Ocaña, mientras que Alejandro “Topo” Rodríguez le decía: “Durante la campaña presidencial de 2019, desde Consenso Federal planteamos la importancia del consenso sobre una agenda para el desarrollo argentino. Este es el camino, no el de la confrontación”.

Consultada sobre el tema, la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti enmarcaba ese llamado al diálogo en las “conversaciones” que Massa mantenía con el presidente de la Nación para que se pudiera desarrollar “un año parlamentario en donde salgan una cantidad de proyectos que tienen que salir”.

El 6 de abril Massa alertaba por Radio 10 sobre un intento de “desgastar la figura presidencial y al Gobierno” de parte de quienes “ya están mirando al 2023 y eso es un error, lo que la sociedad espera es soluciones, no problemas”, y sugería “salir de la grieta y resolver problemas de fondo sin importar el partido al cual pertenezcamos”.

Con el embajador norteamericano en el Salón de Honor.

Al día siguiente recibía en el Salón de Honor de la Cámara baja al embajador de Estados Unidos, Marc Stanley, con el que coincidió en promover inversiones para el desarrollo de sectores estratégicos como energías renovables, minería, electromovilidad, economía del conocimiento, agroindustria y litio.

El 18 de abril recibía a gobernadores de las provincias del Norte Grande. Estuvieron Gerardo Zamora (Chaco), Jorge Capitanich (Chaco), Gerardo Morales (Jujuy), Ricardo Quintela (La Rioja) y Raúl Jalil (Catamarca). También estuvieron el senador José Mayans y Germán Martínez. Los gobernadores presentaron un listado de temas que solicitaron formaran parte de la agenda legislativa en los 30 días sucesivos: Tratado de Integración del Norte Grande; la Ley Automotriz y Desarrollo Federal de Autopartes; la Ley de Electromovilidad y Diseño en la Norma de Régimen de Promoción de las provincias productoras de Litio; la Ley de Cannabis Medicinal para promover en el Norte la industria médica; el Comité de Bajos Submeridionales; la ley de Compre argentino; la transferencia de Inmuebles; y la Ley de Tarifa Energética Diferencial.

Con gobernadores del Norte Grande.

Fue en esos días que estalló la polémica por las designaciones de miembros del Poder Legislativo en el Consejo de la Magistratura. El 18 de abril Massa y Cristina Kirchner fueron emplazados por Juntos por el Cambio para designar a un legislador de cada cámara correspondientes a las segundas minorías, y fue entonces cuando en el Senado se rompió el bloque oficialista para que ese sector se quedara con el lugar correspondiente a esa cámara. Hubo entonces una resolución de un juez entrerriano que quiso suspender la designación y por eso el Frente de Todos le pidió a Massa abstenerse de designar a un consejero para la Magistratura, pero finalmente el presidente de la Cámara optó por nombrar a la radical Roxana Reyes, lo que fue objetado por Germán Martínez, quien pidió invalidar esa decisión.

Por esos días el presidente del radicalismo quedó envuelto en una polémica por su cercanía a Massa, ante lo cual Gerardo Morales debió salir el 26 de abril a negar que hubiera negociado con el presidente de la Cámara baja la designación de la radical santacruceña.

Tomando distancia de esa polémica, Massa recibía al día siguiente a una representación de la UIA, encabezada por su presidente, Daniel Funes de Rioja, para avanzar con la agenda de proyectos orientados a sostener el crecimiento industrial.

El titular de la Cámara baja participó el 10 de mayo de 2022 de la AmCham Summit 2022, organizada por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina. Durante el encuentro, llevado a cabo en el Icon Hotel de Puerto Madero bajo el lema “Construyamos un país sustentable”, Massa se refirió a la importancia de desarrollar un sistema de subsidios progresivo en la Argentina.

Entrevistado por Fantino en la AmCham.

“La Argentina tiene un régimen de subsidios que funciona como Hood Robin, porque nuestra matriz tributaria no es progresiva, entonces el que menos cobra es el que más paga, el que más carga tributaria tiene en términos de ingreso. Tenemos que tener un régimen de subsidios segmentado”, expresó.

En esa línea, recalcó la importancia de hacer “el trabajo de segmentación desde cada una de las áreas de gobierno, inclusive en colaboración entre la secretaría de Energía, la AFIP, y las empresas de servicios públicos”.

El alivio fiscal

Tres días después volvía a insistir con el tema Ganancias, al exigirle al ministro Martín Guzmán la actualización del mínimo no imponible de la Ley del Impuesto a las Ganancias que él mismo había impulsado el año anterior para que los aumentos salariales acordados en paritarias no afectaran el poder de compra de los trabajadores.

Rápidamente le contestó el ministro que elevarían el piso tal cual lo pedido por Massa. Pero el tono no lo debe haber dejado tranquilo a Massa: “Es una obviedad que se actualizará el piso a partir del cual los trabajadores en relación de dependencia pagan (el impuesto a las) Ganancias en función de la evolución de la inflación”, afirmó Guzmán a los medios.

Dos semanas más tarde Massa insistió con una nueva misiva enviada al ministro, en la que le reafirmaba su pedido para actualizar el piso de Ganancias. Esta vez se resolvió el tema rápidamente y ese viernes 26 de mayo los propios Massa y Guzmán brindaron una conferencia de prensa en la explanada de la Casa Rosada anunciando las modificaciones en Ganancias.

La conferencia de prensa en la explanada de la Casa Rosada.

Dos días después el presidente de la Cámara doblaba la apuesta anticipando que estaban trabajando en un proyecto para aliviar la situación de autónomos y monotributistas.

El proyecto fue presentado el 30 de mayo y fue acompañado por los diputados Leandro Santoro y Mónica Litza, como así también llevaba las firmas de opositores.

Necesitado de acercar posiciones con su aliado Massa, el 6 de junio de 2022 el presidente lo invitó a viajar a la Cumbre de las Américas, y así fue que por primera vez el tigrense se ausentó en una sesión completa, aquella en la que la oposición impuso el proyecto de Boleta Unica.

Mientras tanto trascendían ruidos en el interior del Frente de Todos, en cuyo marco se anticipaba que le pedirían a su líder replantear su postura dentro del Frente de Todos. En un congreso que se realizaría en Mar del Plata le pedirían reconsiderar los esfuerzos realizados para mantener la unidad de la coalición y llevar adelante la agenda parlamentaria, adelantaban voceros del sector.

Tiempo de definiciones, Martín Guzmán renunció a través de las redes sociales el sábado 2 de julio, justo mientras la vicepresidenta de la Nación encabezaba un acto en homenaje a Perón en Ensenada. A partir de entonces se sucedieron horas febriles en el seno del Gobierno, en las que el nombre de Sergio Massa estuvo en boca de todos por su inminente desembarco en el Gobierno. Se especulaba con la posibilidad de que asumiera como jefe de Gabinete, pero finalmente sus demandas no fueron atendidas y sus chances se apagaron… hasta la próxima crisis.

El domingo cera de las 22, treinta horas después de la renuncia anunciada por Guzmán, la portavoz anunció a través de un tuit que la elegida para reemplazar al ministro renunciante era Silvina Batakis.

“Hay personas que le pueden dar más dinamismo a la gestión”, diría esa semana el diputado Leandro Santoro respecto de Sergio Massa al sugerir que era de aquellas personas que podían “aportar” a un gabinete donde se tomaran “decisiones de manera más ágil”.

Repasando la agenda legislativa con Batakis, durante la brevísima gestión de esa ministra.

El 7 de julio Massa recibió en su despacho a la nueva ministra con quien dialogó para establecer una agenda legislativa en materia económica de cara al segundo semestre del año. El encuentro fue difundido a través de las redes sociales y se dio en medio de rumores de renuncia del titular de la Cámara baja que desde el massismo desmintieron.

Las versiones referidas a un eventual desembarco de Massa en el Gobierno se incrementaron con el paso de los días y el 27 de julio, con la ministra Batakis regresando de Estados Unidos, donde había dialogado con gente del FMI y el Tesoro norteamericano muchos daban por hecho que el presidente de la Cámara pasaría a conducir el Palacio de Economía. Tan era así que Massa cerró la jornada asegurando en las redes sociales no haber tenido ningún ofrecimiento y que recién hablaría con Alberto Fernández entre el viernes y sábado.

Sin embargo el jueves 28 los acontecimientos se precipitaron y al final del día se confirmó su designación en Economía. Sergio Massa renunció el 2 de agosto en una sesión especial en la que se despidió de la Cámara con un breve y emotivo discurso en el que agradeció “a todos y cada uno de los trabajadores de esta casa que, a lo largo de estos 996 días que me tocó estar al frente de la Cámara, nos acompañaron con un esfuerzo enorme, con un compromiso único y entendiendo además la complejidad que nos tocan vivir”.

El nuevo ministro de Economía con Máximo Kirchner, tras su renuncia en la Cámara baja.

“Si hay algo que me enseñó este lugar es a escuchar mucho más que hablar. Es aprender a tolerar, es a convivir en la diferencia, es a intentar hasta el último instante, muchas veces con resultados positivos y muchas veces con resultado negativo, a buscar acuerdos, pero sobre todas las cosas me enseñó a valorar y a respetar la tarea que cada uno de ustedes lleva adelante”, señaló en sus últimos instantes como legislador, para concluir diciendo: “Me voy con una convicción: muchas veces he escuchado que el Congreso es el ámbito de los acuerdos, que es el lugar donde las distintas fuerzas políticas representadas de alguna manera pueden encontrar consensos. La Argentina necesita que, más allá de nuestro debate apasionado, convencido, necesita que en algunos temas tengamos la humildad, la tolerancia, la capacidad y el coraje de construir consensos y políticas de Estado. De darle un camino de largos plazos a aquellos temas que todos los que estamos acá estamos convencido que pueden transformar la Argentina”.

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