Cristina reunió a los bloques oficialistas de ambas cámaras y comparó lo del sábado con 2001

El encuentro se llevó a cabo en la tarde de este martes en el Salón Azul con total hermetismo. Ante los legisladores oficialistas formuló fuertes críticas a la gestión que gobierna la Ciudad de Buenos Aires.

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, se reunió este martes en el Congreso con los senadores y diputados del Frente de Todos que le expresaron su apoyo, en medio de un clima de tensión política con la oposición tras los incidentes en Recoleta que protagonizaron militantes kirchneristas- que fueron a respaldar a la titular del Senado- con la policía de la Ciudad por el vallado instalado en los alrededores de su departamento.

El encuentro, que estaba previsto para las 17, se llevó a cabo con total hermetismo en el Salón Azul del Palacio Legislativo, ya que los legisladores para poder ingresar tuvieron que dejar sus teléfonos celulares en una caja. A posteriori fue difundida un video con el discurso de la titular del Senado ante los legisladores, con fortísimas críticas hacia la administración de Horacio Rodríguez Larreta, trazando parangones entre los hechos del sábado con los de diciembre de 2001.

Además, pidió replantear el funcionamiento jurisdiccional de la Ciudad y el rol del Gobierno federal ante ella.

Con motivo de la reunión, fueron suspendidas las reuniones de comisiones del Senado previstas para las 17 y las 18, de Educación y Cultura y un plenario de Legislación General y de Educación y Cultura, respectivamente.

Los primeros en arribar fueron los diputados Paula Penacca, seguida por Eduardo Valdés, José Luis Gioja, Victoria Tolosa Paz. Luego ingresaron Germán Martínez, jefe del bloque de Diputados, y Cecilia Moreau, presidenta de la Cámara Baja. Por el Senado estaban también casi todos los miembros de la bancada oficial, entre ellos, el titular del interbloque, José Mayans; Juliana Di Tullio, Oscar Parrilli.

A las 17.25 ingresó al salón la vicepresidenta quien fue recibida por un fuerte aplauso de los legisladores quienes le manifestaron su apoyo frente a su situación judicial y al operativo de seguridad en su domicilio.

El mensaje de Cristina

En el inicio de su exposición, Cristina Fernández de Kirchner se refirió a los hechos sucedidos el fin de semana, trazando de entrada una comparación con diciembre de 2001.

“La verdad que la escuchaba a Cecilia (Moreau) cuando empezó que miraba esa movilización, contaba que estaba ella en la plaza Vicente López, a metros de casa. Y le recordaban otras movilizaciones como fue la del 2001. No era el mismo talante, porque esta era una movilización de gente alegre fundamentalmente. Alegre y que fue atrás de un objetivo”, comparó Cristina Kirchner, y agregó: Y yo me acuerdo del 2001, yo era senadora junto con José (Mayans), junto con José Luis (Gioja); sé que vos Leopoldo (Moreau) eras diputado, pero nosotros éramos los opositores. Y realmente cuando uno ve a los protagonistas de lo que pasó el pasado sábado, ve que se encuentra con los mismos o casi los mismos protagonistas de lo que pasó en el 2001”.

Cristina sostuvo que “lo que vimos el sábado y posteriormente todo el fin de semana. Ese ejercicio, esa disputa de creer que la autoridad es apretar, de aprietes, de locura, de la falsa autoridad como le digo yo. Fue la misma que lo llevó a un presidente en el 2001 a firmar un decreto de estado de sitio. Yo era, reitero, senadora, Alfonsín, el presidente Alfonsín era senador. Casualmente un grupo que tenía nombre de una comida, el sushi. ¿Se acuerdan? Yo por lo menos me acuerdo porque lo integraban los hijos del Presidente, una ministra que ahora es la Presidenta del Pro. Se acuerdan… Bueno, fue el que lo impulsó a firmar ese decreto de necesidad y urgencia a (Fernando) De la Rúa para que diera muestra de autoridad y no quedara como un pusilánime. Ese decreto de estado de sitio y todo lo que se desencadenó después: 39 muertos a lo largo y ancho del país entre el 19 y el 20 de diciembre. Fue lo que ocupó mi cabeza todo ese día sábado cuando veía las escenas y cuando, incomprensiblemente, comenzó a desatarse la represión”.

A continuación contó que la noche del sábado lo vio a su hijo Máximo “colorado”, pero no le contó nada de lo que había sucedido con la policía. “Seguramente si me hubiera contado porque… más allá del rol institucional o político que una tiene, tiene también el rol de madre, soy madre. La verdad que hubiera dicho alguna cosa más seguramente, pero yo no había visto esto”, comentó.

“Lo vi recién el domingo por la mañana todo lo que había sucedido con él. El es muy hermético, lo conocen ustedes compañeros y compañeras de bloque. No habla ni una palabra de más ni una de menos. Y cuando yo le pregunté: ¿pero por qué no me dijiste lo que había pasado al otro día? ‘Primero para que no digas… y segundo porque lo que me pasó a mí le había pasado a un montón de gente y el hecho de que yo fuera tu hijo no me colocaba en un lugar de privilegio para quejarse. Lo que me pasó a mí le pasó a compañeros, a compañeras, a gente que ni siquiera es militante. A gente que fue suelta’”, dijo que le contó su hijo.

Luego cargó contra la oposición, a la que atribuyó el deseo de querer dirimir posicionamientos internos en base a estas cuestiones. Comentó que había escuchado a alguien decir que “no importa los costos que pueda tener el ejercicio de la seguridad”, y dijo que “es precisamente la misma persona que integraba el grupo que le hizo firmar al presidente De la Rúa el decreto de estado de sitio que terminó con 40 muertos y un gobierno inconcluso”.

“No es que me ponga nerviosa ni es que me ponga miedosa. Simplemente me da un ejercicio de responsabilidad muy grande porque no tenemos gente racional frente a nosotros. Uno puede estar en las antípodas de pensamiento, de la concepción de gobierno, de la ideología, de todo. Lo que no puede, por lo menos a mí me cuesta mucho, es admitir tal grado de irracionalidad y de irresponsabilidad en el ejercicio del gobierno y fundamentalmente de la militancia política”, comentó ante un colmado Salón Azul.

A continuación acentuó su carga contra la administración porteña al señalar que “tenemos que también repensar un poco el tema de esta bendita Ciudad de Buenos Aires, que es la capital de todos los argentinos y que, de repente, una policía política se ha apoderado de la seguridad de las calles. Esto debe ser replanteado”.

“Primero, porque la Constitución no habla de autonomía, habla de que se dicte un estatuto y además porque creo que esta ciudad es la ciudad de todos los argentinos -agregó-. Por esta Capital hubo guerras civiles durante todo el siglo 19 así que creo que deberíamos replantearnos también el funcionamiento jurisdiccional de cómo se debe ejercer la jurisdicción y cuál es el rol del gobierno federal también en una ciudad como esta”.

Luego volvió a hablar de su causa judicial y cargó contra la última parte del alegato del fiscal Diego Luciani. “El guión del fiscal, del mal guión, porque es un mal guión por otra parte. Mal guión porque hay guiones que son buenos guiones que pueden merecer un Oscar. Pero un mal guión cuando dice que todos los actos de los poderes del Estado, todos, son absolutamente revisables y que son los jueces los que tienen la última palabra sobre los actos”.

“A ver: yo quiero seguir viviendo en un sistema republicano, representativo y federal y en una democracia, esencialmente ¿no? Donde el Gobierno lo elige el pueblo en elecciones libres, democráticas y sin proscripciones cada cuatro años. Me parece que es clave salir del derecho penal para ir al derecho constitucional, de cómo está organizado el país y cuál es su poder”, expresó.

Para Cristina, “esto es una llamada de atención, más allá de que yo sea la circunstancial destinataria de la diatriba. Me parece que es una discusión un poco más profunda que tenemos que desarrollar como representantes, ustedes, de un poder del Estado como es el Poder Legislativo”.

A continuación se ocupó de ponderar los 12 años de gobiernos kirchneristas y los comparó con los 12 años que le pidieron de condena. “Nuestro gobierno de memoria, de verdad de justicia, de Fondo Monetario, de AFJP, de Repsol-YPF, de la AUH, del salario, de las jubilaciones, del Conectar Igualdad, de las PASO, del satélite. En fin, los 12 años más felices de las últimas décadas para todo el pueblo argentino”, dijo.

En otro pasaje, y tras cuestionar el endeudamiento, hablar de Rafael Correa y Lula, y decir que en un gobierno macrista “un espía no se le niega a nadie”, volvió a cargar contra la oposición al señalar que “compiten a ver quién presenta el proyecto más duro… Estaba leyendo que querían Código Penal para un trabajador que cruce una fábrica, aunque no le hayan pagado los sueldos, aunque le deban todo el trabajador no puede hacer nada. No solamente no puede hacer nada, sino que si hace algo lo quieren meter preso. Este competir para ver quién es más duro con los trabajadores, quién es más duro… A mí me suena, por lo pronto, medio patológico también, ¿no?, medio patología psiquiátrica. Yo no entiendo a dónde van. Pero además no entiendo lo que quieren hacer en el marco de nuestra propia experiencia histórica. A ver, ¿más dureza que la que tuvo la dictadura militar en el 76?”.

“Cuando todos nos ponemos contentos porque tenemos alimentos, energía y litio, no nos pongamos contentos solamente, pongámonos atentos además, porque se lo van a querer llevar sin darnos nada –alertó-. Esto es lo que hay que mirar. Vienen por esto, porque hoy estamos contentos con Vaca Muerta, pero Vaca Muerta hubo que recuperarla, porque si no, no sería Vaca Muerta, sería Vaca Viva y no sería de los argentinos y sería de otros señores”.

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