Sin presencia del FdT, Libertad de Expresión recibió a FOPEA, con eje en la crisis de Rosario

Días después de la gravísima amenaza contra periodistas registrada frente a un canal de TV rosarino, la comisión que conduce Waldo Wolff escuchó un informe del foro periodístico. Críticas a la actitud del oficialismo.

La Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados que conduce Waldo Wolff (Pro-CABA) se reunió este jueves para recibir a integrantes del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), una entidad dedicada a la promoción de la calidad del periodismo que integran 600 profesionales de esa actividad.

Asistieron su presidenta, Paula Moreno Román; su vice, Claudio Jacquelín; Fernando Stanich y el periodista rosarino Rodrigo Miró. Los que no estuvieron fueron los representantes del oficialismo, hecho que mereció fuertes críticas de parte de los miembros de Juntos por el Cambio.

Esa situación fue expuesta por el titular de la comisión, Waldo Wolff, quien presentó esa ausencia como “una foto que dice mucho de lo que está pasando en la Argentina”. Fue al principio de la reunión cuando explicó la ausencia opositora detallando que ese encuentro había sido solicitado por la diputada del Pro Sabrina Ajmechet, quien es secretaria de Libertad de Expresión. La invitación formal a los miembros de la misma fue cursada el pasado 28 de septiembre, contó Wolff, para precisar luego que “ayer después de una sesión, a las 12 de la noche me llamó la vicepresidenta de la comisión (Liliana Paponet, del Frente de Todos) pidiéndome si podía suspender la reunión, porque ellos no estaban de acuerdo en que esté solamente FOPEA presente”.

“Tuvieron cinco semanas para solicitar que viniera alguna otra expresión, cosa que en los dos años que llevo (al frente) jamás se le negó la visita a nadie, no es que acercaron la propuesta”, advirtió el legislador del Pro, que agregó: “Entonces me dijo que el oficialismo no se iba a hacer presente”. Wolff aclaró que les pidió a los integrantes del FdT que concurrieran y después trajeran a los que ellos quisieran, “y no se hacen con la ausencia que estamos viendo en esta foto, que es la expresión de lo que está pasando en la Argentina en general”, pero la respuesta fue negativa.

En el arranque del encuentro, la presidenta de FOPEA, Paula Moreno Román, definió el contexto actual como “complicado”, e hizo hincapié en la situación imperante en Rosario, razón por la cual le habían pedido que los acompañara en representación de los miembros de la prensa de esa ciudad al periodista Rodrigo Miró.

“Rosario es hoy un lugar inhóspito, muy difícil para la prensa -dijo-. Pero no es solo Rosario. Es particularmente difícil la situación ahí”, y pidió “no normalizar” esa situación, sino más bien “compartirla y pensar entre todos, discutir, ver de qué manera podemos aportar” en busca de soluciones.

La titular del Foro de Periodismo presentó además un trabajo titulado “Desiertos informativos”, realizado por esa entidad en todo el país, relevando los medios de cada provincia y ver de qué manera van trasladando las voces locales. Para tal fin relevaron 2.464 medios y 13.597 periodistas. El resultado fue el siguiente:

Desiertos informativos (donde no hay medios): 47,9% del país

Semidesiertos: 25,2%

Semibosques (mayor presencia de medios): 17,1%

Bosques (lugares con una mayor concentración de medios): 9,8%

“No hay una sola manera de silenciar, y nosotros queremos hacerlo visible”, observó Moreno Román, que señaló también que “la pandemia hizo lo suyo” para dejar ese cuadro, pero ahora no hay ninguna mejora: “No creo que tengamos más medios, lejos de eso ahora”.

Fernando Stanich, quien coordina la Comisión de Libertad de Expresión de FOPEA y se ocupa del monitoreo de medios, advirtió más tarde sobre ese cuadro el hecho de que más del 70% del país no tenga mayor presencia mediática.

“Ese trabajo de relevamiento muestra que la mayoría de las agresiones son físicas, verbales o materiales”, comentó, poniendo el ejemplo reciente el camarógrafo baleado con balas de goma el jueves pasado en La Plata. Pero alertó también sobre “una tendencia que se viene dando en los últimos años y se va incrementando: el acoso judicial a la prensa”.

Habló de “hostigamiento y criminalización del trabajo periodístico”. En ese sentido sostuvo que “el problema más grave es que los periodistas de investigación en las provincias, que son pocos, se encuentran ahora con una serie de condicionamientos que están en la Justicia. Abogados que trabajan para el poder político local y de alguna manera los condicionan”. Aclaró también que no siempre ese acoso se da en torno al trabajo periodístico, sino que también buscan “cómo amedrentarlos” con otras cuestiones.

“Hay también una tendencia desde el poder y los actores judiciales de intolerancia y poco respeto hacia el trabajo de la prensa. Es mucho lo que viene por detrás de eso; si una voz poderosa que puede tener ascendencia en un espacio de la sociedad lo señala, ese periodista queda expuesto y ciertos sectores sienten que están legitimados para agredirlo”.

Y agregó: “No es menor que alertemos sobre un discurso de intolerancia desde el poder que se traslada a las redes sociales”.

La presidenta de FOPEA contó que hicieron tres misiones a Rosario y les preocupa la escala que está teniendo la violencia allí. “Quizá Rosarios sea el principio”, advirtió con crudeza, contando que en diálogo con colegas de México, o Colombia, cuando les trasladan lo que está viviéndose en esa ciudad santafesina ellos les responden que “hay mucho por hacer, pero están en el principio. Empiecen a trabajarlo”.

Mucho hincapié se hizo durante la reunión en las sillas vacías del oficialismo.

A su turno, Claudio Jacquelin lamentó mucho “que haya ausencias en esta mesa, porque FOPEA es una entidad absolutamente plural. Esta decisión de visibilizar adquiere una encarnadura muy especial con lo que ocurre en Rosario. Ocurre allí parte de lo que ocurre en muchísimas cosas de la Argentina, que es la naturalización de procesos irregulares”.

Así las cosas, dijo, “los colegas fueron naturalizando un proceso que es incremental. Y esto no ocurre solo en Rosario, es el emergente de una situación que se va extendiendo, pero además en un momento de situación crítica de los medios. Con las nuevas tecnologías, el espacio común de conversación va desapareciendo; la necesidad de reconstruir ese espacio es una de las cosas que nos preocupan”.

“Tenemos un problema también que es la distribución de la pauta oficial, por la discrecionalidad, porque hay modos de silenciamiento; hay también un avance de la criminalización del periodismo. Muchas veces creando causas”.

A su turno, el periodista Rodrigo Miró recordó que el martes pasado “quienes hacemos periodismo en la ciudad de Rosario nos encontramos con la sorpresa dramática de que en uno de los canales de televisión de la ciudad, Telefé, a un costado había una bandera que decía: ‘A todos los medios de Rosario, dejen de ensuciar y condenar a los pibes con la lengua. Vamos a matar periodistas. Con la mafia no se jode. Son, caravana con el Noba’”.

Esa última frase alude al cantante trapero que falleció recientemente en un accidente de moto, presagiándoles probablemente a los periodistas el mismo destino. Había además un ataúd dibujado en el cartel.

Eso sucedió el 11 de octubre pasado. Y un 11 de octubre también, pero de 2013, atentaban contra el gobernador Antonio Bonfatti, a contra cuya casa impactaron 13 disparos. “Aquel día pensábamos que habíamos tocado fondo, y no”, reflexionó Miró, que lamentó también la “naturalización” de la situación. “Si googlean balacera, les aparece enseguida Rosario… Tenemos desde 2018 30 atentados. Ahora el mensaje parece haber sido: ‘Ojo quienes cuentan lo que está pasando en la ciudad’”.

A continuación, el periodista rosarino comentó un hecho sucedido hace dos semanas, en el marco de un operativo muy grande en el que hubo 28 personas detenidas. Fue en un casino ubicado en la entrada de la ciudad, cercano a un cordón de mucha pobreza. “La Banda de Los Monos creció ahí. El primer integrante está detenido en una cárcel federal, el viejo Cantero. Su hijo, el ‘Pájaro’ Cantero, murió. Este año 2022 está siendo el año con más homicidios en Rosario. Hubo un operativo coordinado, había sido sitiado el barrio; era una película de guerra, que fuimos a cubrir, y nos llamó la atención que a metros de donde estaban los allanamientos, con un gran operativo policial, efectivos, tanquetas, se empezaron a juntar ‘soldaditos’ que llegaban con sus motitos, y miraban amenazantes en la esquina”.

“La sensación era que no le tienen miedo a nada. Esos pibes son los soldaditos de Luciano Cantero, de 19 años, que tiene un ejército de soldaditos menores de edad”, graficó Rodrigo Miró. Y a continuación hizo una observación/pedido a los legisladores: “Hay deberes y temas que hacer desde el Congreso de la Nación, y pensar en la edad que se cometen delitos hoy en nuestra ciudad. Los chicos que aparecen generalmente ejecutando balaceras, extorsiones, son menores de edad. Y hoy las bandas han encontrado que con sus líderes detenidos, estos menores no punibles son quienes pueden llevar adelante estos hechos”.

El periodista cerró su panorama alertando sobre presos que tienen acceso las 24 horas a comunicarse con el exterior, para decirle a su banda “dónde vas a llevar la merca, llevá las armas… Presos que deberían estar custodiados por un sistema que los condenó para que dejen de delinquir, y nosotros lo que hacemos es contar eso. Y la bandera en Telefé, lo que dice, es que para nosotros puede haber un peligro”.

A la hora de la intervención de los legisladores, la radical Karina Banfi consideró “lamentable” la ausencia del Frente de Todos, de quienes se diferenció: “No tenemos los mismos valores y no pensamos de la misma manera, principalmente en la libertad de pensamiento. No solo del ejercicio periodístico, sino también a la construcción de ciudadanía”.

Luego observó sobre los problemas que sufre el periodismo: “Aparece todo un sistema en donde también el periodista termina siendo cooptado por el poder, en un escenario de una Argentina cada vez más decadente”, y cerró: “Si no hay libertad de expresión, no hay democracia”.

Jacquelin alertó sobre lo que se denomina “slapp”, una presión vía judicial que se da contra los periodistas. “La construcción de causas estratégicas para silenciar al periodismo –graficó-. Lo que estamos viendo es cantidad de casos en que los topes indemnizatorios empiezan a ser exorbitantes, inabordables para ningún patrimonio, casi nadie. Ni siquiera empresas periodísticas. Nos preocupa, porque no tiene que ver con la reparación, sino que tiene un efecto disciplinador. Esto es una mancha de aceite que empieza a llegar a todos: familias que empiezan a decir ‘no te metas’”.

“Hay una decisión estratégica de silenciar a los periodistas”, enfatizó, anticipando la intención de presentar un proyecto de ley de protección de periodistas. “Percibimos que cada vez tenemos menos poder, y eso se traslada a las empresas, que cada vez tienen menos posibilidades de brindar asistencia jurídica. En Rosario, los periodistas tienen que armar protocolos informales para hacer coberturas, ir en caravanas por ejemplo para cubrir cosas. Y así los soldaditos circulan, los rodean… La policía no actúa, muchas veces están en connivencia con los delincuentes”.

A continuación, Stanich advirtió que “hay un avance de operadores judiciales, jueces y fiscales, para que los periodistas entreguen la información de cómo hicieron su trabajo. Avanzan sobre las fuentes periodísticas, que es una garantía constitucional. Y esas amenazas provienen de la propia justicia, que son los que deberían garantizar que se cumpla lo que está en la Constitución”.

“Necesitamos un aliado que es la sociedad civil”, señaló Paula Moreno Román, para quien “cada momento de inacción en defensa de la libertad de expresión nos aleja un poco más de nuestro espíritu democrático”.

Luego fue el turno del diputado del Pro Alejandro Finocchiaro, quien también hizo hincapié en el faltazo oficialista: “Las ausencias tienen que ver con una concepción del poder y los discursos que justifican el poder. El del Gobierno es dogmático; los dogmas no pueden ser cuestionados, y ustedes se transforman en enemigos del dogma. Cuando un periodista cuestiona y critica, hace que la gente dude, y la duda es tremenda para los regímenes autocráticos”.

Sabrina Ajmechet lamentó “muchísimo que aquí no haya representantes del oficialismo, me parece muy grave, porque así como está muy bien que la oposición cuide la libertad de expresión, aún más lo tiene que hacer el oficialismo”, opinó.

En ese pasaje, el periodista rosarino propuso que esa misma reunión se realizara en un futuro en Rosario, para “ayudar a poner en agenda lo que está pasando con la dificultad de ejercer el periodismo”. El convite fue aceptado por el presidente de la comisión, que la consideró una muy buena sugerencia y prometió ponerse en marcha para llevarla a cabo.

Hubo mucha presencia legislativa correspondiente a la provincia de Santa Fe en la comisión. Como la de la rosarina Germana Figueroa Casas, que se ausentó un rato de la Comisión de Presupuesto para participar del encuentro y solidarizarse con los periodistas de su ciudad. “Tenemos que empezar a ver que Rosario impacta en el resto del país, no somos una isla. Eso se va extendiendo al resto del país, lo está haciendo en Santa Fe”, dijo, recordando que durante la sesión del miércoles había planteado la situación en el marco de una cuestión de privilegio en la que habló de 229 asesinatos en su provincia, y ya llevan 230.

“Presentamos un proyecto para agilizar la implementación del sistema acusatorio en Rosario. Faltan fiscales, jueces, tenemos vacantes que no se cubren y es fundamental la Justicia federal por el tema del narcotráfico”, remarcó. Para cerrar, observó que “si amenazan al periodismo, cierran las voces. Porque podemos plantearlo nosotros acá en el Congreso, pero si no lo replica la prensa, la gente no se entera”.

Integrante de FOPEA, pero de licencia mientras ocupa su cargo de diputada, Mónica Frade habló a continuación. “No voy a lamentar las ausencias, pero no me gustan –arrancó-. Nosotros estamos en una emboscada que abarca al periodismo y también a la política. Porque hay una sociedad entre la política, las mafias del narcotráfico que hace que también vayan tomando o intentando tomar medios. Y esto está sucediendo en el conurbano profundo y en la provincia”.

Frade contó que le había planteado al presidente de la Comisión de Seguridad Interior, Ramiro Gutiérrez, sesionar en Rosario, como modo de “continuar esta visualización. Esto lo  pedí hace dos meses; no hubo respuesta, pero informalmente se me informó que no había posibilidad. Voy a insistir, porque tenemos que estar en Rosario. Y me parece que tenemos que tomar muy en serio lo que está pasando”.

Wolff adelantó una denuncia que hará

En ese sentido Waldo Wolff contó que llevamos 3 años de este gobierno y no se constituyó todavía la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Seguridad Interior, que es la que fiscaliza a las fuerzas federales.

“O sea, así como el oficialismo no está presente aquí en la Comisión de Libertad de Expresión, no nos permite que fiscalicemos cómo actúan las fuerzas federales en el país. Esto es gravísimo, yo lo dije ayer justamente en la sesión después de haber arbitrado todos los mecanismos institucionales”, remarcó el diputado, para anunciar a continuación: “La semana que viene, si no se constituye, lamentablemente voy a hacer una denuncia penal a la presidenta de la Cámara y la del Senado, que es la vicepresidencia de la Nación, por incumplimiento de los deberes de funcionario público, porque es de locos que nosotros no podamos constituir esa comisión”.

Luego habló Roxana Reyes, que comparó las “sillas vacías” con lo que sucede en su provincia, Santa Cruz, donde “no solamente se compran estancias, sino también se compran voluntades, medios, y esto se hace a través de la pauta y utilizando el Estado como forma de cooptar a los periodistas, que en muchos casos dependen muchas veces del Estado provincial como único dador de trabajo”.

A propósito del observatorio NODIO, la diputada radical contó que eso existe en Santa Cruz, donde “todo lo que no se condice con lo que piensa el Gobierno hegemónico es discurso de odio. Siempre digo que Santa Cruz es la maqueta; nada que no probaron en ese tubo de ensayo no lo llevan a nivel nacional”.

Claudio Jacquelin comentó que precisamente este jueves se cumplen dos años desde que FOPEA manifestó su rechazo al NODIO. “Nos parece altísimamente preocupante, como también otras alternativas, como la creación de una Red Federal de Medios, argumentando que los medios nacionales contaminan las visiones y la opinión local. Nos parecen preocupantes cualquiera de esas opiniones”.

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