Un SUV para disfrutar  

Desarrollado sobre la plataforma de los ya conocidos Renegade, Compass y Fiat Toro, este SUV mediano, que se fabrica en Brasil, tiene capacidad para siete pasajeros.

Por Roberto Nemec 

Este modelo del grupo Stellantis llegó a fines del año pasado para complementar la amplia oferta regional de Sports Utilities por parte de la marca Jeep.  

Fiel a los orígenes de la marca, el Commander ofrece la tradicional parrilla de siete ranuras, en un moderno frente donde se destacan, además, los atractivos faros. 

La silueta muestra una notable semejanza con el Compass, aunque este modelo tiene poco más de 4,7 metros, contra los 4,4 metros del hermano menor. Algo parecido sucede con la distancia entre ejes, que en el caso del Commander es 15,8 centímetros más larga.  

Una vez adentro, lo primero que llama la atención es la calidad general, incluso con más nivel que el del Compass, que ya de por sí es elogiable. Eso lo logra con una buena cantidad de materiales blandos y de delicadas texturas y demás elementos, como los tapizados, apliques cromados. El sistema de audio Premium Harman Kardon también da cuenta de que se trata de un modelo de un nivel muy elevado.  

Lograda a través de comandos eléctricos y de un volante regulable tanto en altura y profundidad, la posición de manejo es superlativa. Las butacas delanteras son muy ergonómicas y el espacio que ofrece la primera fila es suficientemente amplio.  

Allí, el conductor se encontrará con un volante de agradable grip y un tablero de instrumentos totalmente digital, que además de simular los clásicos cuadros analógicos, ofrece infinidad de información en diferentes presentaciones.  

La segunda fila es apta para dos pasajeros adultos, mientras que la plaza del medio pasa a ser más incómoda, tanto por su forma, como por el espacio disponible para las piernas.  

Este sector cuenta con salidas de aire con regulación de intensidad de ventilación, puerto USB, toma de 12 volts y toma de 220 volts.  

La fila posterior es la más comprometida, no solo por el espacio reducido, sino por la dificultad de acceso. 

El baúl, por su parte, tiene una acotada capacidad de 233 litros cuando viajan siete, mientras que, con la última fila plegada, logra unos notables 661 litros. El portón se acciona eléctricamente también desde la llave.  

El moderno motor es de origen Fiat. Se trata de un turbodiésel Multijet 2.0 de 170 CV de potencia y 380 Nm que le dan el nombre de TD380. Trabaja en conjunto con una caja automática de nueve velocidades, con levas de mando secuencial en el volante.  

Como dato “extra”, pero no menor, este impulsor funciona con Urea, líquido que se inyecta en el sistema de escape para bajar el nivel de contaminación de los gases de combustión.  

El buen comportamiento del conjunto motor/caja nos lleva a unas buenas prestaciones, que en las pruebas arrojaron una velocidad máxima de 186,2 Km/h, mientras que aceleró de 0 a 100 Km/h en 11,2 segundos. A su vez, la elasticidad, por ejemplo, de 80 a 120 Km/h fue de unos 8,9 segundos.  

Este modelo, que cuenta con sistema de tracción 4×4 ofrece tres modos de conducción: Sand/Mud (Arena/Barro), Snow (Nieve) y Automático.  

En lo que se refiere al consumo, con el sistema de arranque y parada como ayuda, en la ciudad el consumo fue de 8,6 Km/l, en ruta a 90 Km/h estableció unos correctísimos 17,7 Km/l, mientras que a 120 Km/h, la cifra obtenida fue de 13,2 Km/l. El valor de frenado de 100 Km/h a “cero” lo registró en unos relativamente cortos 45,2 metros.  

Valiéndose de suspensiones independientes atrás y adelante, en condiciones normales la Commander muestra un gran confort de marcha y un muy buen comportamiento dinámico. Si bien no es un modelo para hacer off-road extremo, fuera del asfalto se la rebusca muy bien mediante el recurso de las teclas 4WD Low (baja) y 4WD Lock (bloqueo) y el control de descenso en pendientes. De todos modos, los ángulos de ataque (25,4°) y salida (23,6°), el despeje del suelo (21,4 centímetros) y el dibujo de los neumáticos más adecuado para asfalto, limitan su accionar en situaciones de menor adherencia. Estos últimos son de tamaño 235/50 R19 y la rueda de repuesto es de uso temporal.  

El equipamiento es de lo más completo; al techo panorámico y el nombrado sistema de audio, se le agrega climatizador bizona, acceso y encendido “sin llave”, generoso display multimedia Uconnect de 10,1” con USB A, Bluetooth, conectividad inalámbrica Apple CarPlay y Android Auto y cámara de marcha atrás, entre otras cosas. Esta versión también dispone de cargador inalámbrico de celular, detector de ocupantes y encendido remoto.  

La seguridad es otro de los puntos altos del Commander, ya que cuenta con varias de las asistencias a la conducción. En este caso son: control de velocidad crucero adaptativo, alerta de ángulo ciego, sistema de aviso de colisión con frenado automático, detector de señales de tránsito alerta de tráfico cruzado, sensores de cansancio, conmutador de luces altas y alerta de cambio involuntario de carril activo. En este rubro también se destaca por los siete airbags, los discos en las cuatro ruedas, el control de presión de neumáticos y el asistente de estacionamiento semiautomático.  

Con solo dos versiones y una única motorización, el Commander arranca en los $ 13.665.100 para la alternativa Limited 2.0L AT9 4X4 y llega a los también elevados $ 14.596.600 en el caso de la Overland 2.0L AT9 4X4 probada. Con diferentes características, el único competidor en cuanto a segmento y cantidad de pasajeros es el Peugeot 5008 (también turbodiésel, pero solo con tracción delantera), que cuesta $ 10.272.600 pesos. La garantía de este modelo, de tres años o 100.000 kilómetros es un poco reducida en comparación con la que ofrecen otras marcas. 

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password