Cristina aseguró que no será candidata a nada en 2023 y que su condena real es inhabilitarla para ejercer cargos

En un encendido y largo alegato tras ser condenada por el Tribunal Oral que la juzgó, denunció la existencia de una “mafia y Estado paralelo”, detalló los chats conseguidos de manera irregular entre jueces, funcionarios y representantes de medios y aseguró que Héctor Magnetto la quiere “presa o muerta”.

La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, realizó este martes un extenso alegato en el que cargó de manera muy dura contra el Poder Judicial de la Argentina, aunque contrariamente a lo que expuso durante años, ya no habló de lawfare, ni de Partido Judicial, argumentos que parece haber dejado definitivamente de lado. Esta vez y de ahora en más eligió el término “mafia y Estado paralelo”, que consideró un sistema vigente en la República Argentina.

Lo hizo pocos minutos después de haberse anunciado su condena por parte del Tribunal Oral N° 2 que la juzgó por la causa Vialidad. En el fallo leído a partir de las 17.30, el tribunal la condenó a 6 años por administración fraudulenta y a inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Ella relativizó la prisión, asegurando que el verdadero objetivo de la justicia que cuestiona fue inhabilitarla para volver a ejercer cargos.

En ese contexto, al cabo de su discurso de alrededor de una hora, y de una puntillosa explicación referida a los chats que revelan un viaje financiado por el grupo Clarín a Lago Escondido, la vicepresidenta de la Nación formuló un anuncio inesperado: que no será candidata a nada en 2023. Ni a presidenta, ni a senadora, a nada…

“Me condenan porque condenan un modelo de desarrollo económico y de reconocimiento de los derechos del pueblo. Por eso me condenan… pero la condena no son los 6 años y la cárcel. La condena real que dan es la inhabilitación perpetua a ejercer cargos políticos electivos”, sostuvo a voz en cuello, recordando que “todos los cargos a los que accedí fue siempre por el voto popular”.

Así las cosas, enfatizó que “cuatro gobiernos en nombre del peronismo ganamos con el apellido Kirchner. En el 2003, en el 2007, en el 2011 y también contribuí a la victoria que obtuvimos en el2019, cuando nadie daba dos pesos por el peronismo”.

“¿A mí, administración fraudulenta por el Estado y estos los amarillos, que nos dejaron 45 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional, se pasean orondos en los aviones de Clarín?”, estalló sobre el final de su alocución, para lanzar a continuación la bomba: “Bueno no voy a ser candidata. Una muy buena noticia para usted, (Héctor) Magnetto: ¿Sabe por qué? Porque el 10 de diciembre de 2023, no voy a tener fueros, no voy a ser vicepresidenta, así que le va a poder dar la orden a sus esbirros, de la casación y de la Corte Suprema que me metan presa. Sí, pero mascota de usted, nunca jamás, ¿entiende?”.

La Junta del Lago Escondido

Según Cristina, no pudieron probarse ninguna de “las mentiras” que dijeron los fiscales.

Al inicio de su relato, dijo haber probado “absolutamente”, junto con su defensa, que ella no tenía ni el manejo de las leyes de Presupuesto, ni la ejecución del mismo. “Yo no legislo, no sancioné las leyes del Presupuesto, y tampoco el presidente de la República administra y ejecuta el Presupuesto”, señaló, aclarando que quien ejecuta el Presupuesto es, por ley, la figura del jefe de Gabinete. “Curiosamente los jefes de Gabinete en este juicio solo declararon como testigo”, advirtió, aunque aclaró que eso no significaba que tuvieran responsabilidad en el tema, porque “a lo largo de este juicio se probó que ninguna de las aseveraciones, de las mentiras que dijeron los fiscales Luciani y Mola en su alegato histriónico eran ciertas, al punto que cuando les tocó replicar cada uno de los hechos, no pudieron replicar nada”.

Cristina Kirchner aseguró que “esta no es una condena por las leyes de la Constitución, o administrativas, o por el Código Penal; es una condena que tiene su origen en un sistema que yo casi ingenuamente atribuí el 2 de diciembre al lawfare, al Partido Judicial… Esto no es ni lawfare, ni Partido Judicial: es un Estado paralelo y mafia judicial. Y la confirmación de la existencia de un sistema paraestatal, donde se decide sobre la vida, el patrimonio, la libertad del conjunto de los argentinos, y que está por afuera de los resultados electorales”.

Como justificación mencionó la información que circuló el fin de semana y que terminó destacando el presidente de la Nación en su cadena nacional del lunes. Hizo a partir de ahí referencia a los chats revelados a través de un hackeo, tal cual el propio presidente admitió en esa cadena nacional, que refieren a un hecho que tuvo lugar el 17 de octubre pasado: un viaje en un avión privado a la estancia del ciudadano británico Joe Lewis, en Lago Escondido. A él se refirió la vicepresidenta como el británico que “tiene secuestrado el Lago Escondido para todos los compatriotas, pese a lo que indican las leyes”.

En ese viaje privado, dijo Cristina, viajaron cuatro jueces: Juan Mahiques, a quien citó como “un juez de casación puesto a dedo por Macri“, que “nunca concursó el cargo, lo plantaron ahí”. Julián Ercolini, a quien refirió como “el juez que instruyó esta causa. Mahiques padre es el padre del fiscal que instruyó también esta causa de Vialidad; el juez Pablo Yadarola, y el juez Contencioso Administrativo Pablo Cayssials… Si uno mira, está todo el fuero federal; faltaría la Cámara Civil y Comercial, que algunos definen como ‘en lo Comercial y Clarín’”.

El detalle de los integrantes de esa comitiva incluyó a dos funcionarios de Horacio Rodríguez Larreta, dijo, en referencia a su ministro de Seguridad, Marcelo D’Alessandro, y al jefe de los fiscales de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Mahiques, “hijo del otro Mahiques, Carlos, hermano del fiscal de la causa… La familia judicial en su máximo esplendor”, ironizó.

Y en ese sentido comentó al pasar que ella tendrá que apelar ante el camarista Hornos, quien es “tío de la señora del presidente del tribunal que me condenó”.

¿Quién pagaba el avión?, se preguntó, para responderse que lo hacía “el grupo Clarín, Magnetto, a través de sus dos personeros, Jorge Rendo y Pablo Casey, el sobrino de Magnetto, detalló”.

La vicepresidenta definió a ese grupo como “la Junta de Lago Escondido… Así como había juntas militares en una etapa muy terrible de nuestro país, hay juntas también que parece que gobiernan nuestro país y deciden en todos sus estamentos”.

A continuación se dedicó a leer los chats que tomaron público el fin de semana, pero respecto de los cuales se quejó de que casi nadie los publicaba. Finalmente lo hizo Página 12, y entonces leyó algunos de esos diálogos tomados de manera irregular y exhibidos a pantalla partida en la transmisión que ella encabezó desde su despacho en el Senado.

En su presentación, Cristina leyó muchos de los chats revelados de manera irregular.

En esos chats queda claro a su juicio el tipo de relación que mantienen todos los involucrados y las maniobras intentadas para cubrir ese viaje que definió como “escandaloso”.

“El Consejo de la Magistratura es el que debería juzgar la conducta de estos jueces”, advirtió, pero se preguntó “qué esperanza tenemos de que esto se trate en el Consejo, después de la intervención del supremo (Horacio) Rosatti”, presidente del mismo.

“Este es el sistema que hoy me condena”

En el tramo final, Cristina Kirchner cargó contra el Poder Judicial de la República Argentina, al que atribuyó actuar “en articulación con los grandes medios, con las empresas. Y éste es el sistema que hoy me condena a mí”, aseguró, para emprenderla a continuación contra Clarín, nuevamente con una referencia crítica hacia su fallecido esposo.

“Es un sistema que no va tolerar jamás a alguien que no haga lo que ellos dicen. Porque es de público y notorio que Magnetto, que Clarín presionó, tanto en el gobierno de Néstor, porque a Néstor le sacaron la fusión, vamos a decirlo con toras las letras, la fusión de CableVisión y Multicanal. No estuve de acuerdo con ellos, pero el presidente era él… Pero a mí nunca me pudieron sacar Telecom. Al que le sacaron Telecom ni bien asumió fue a (Mauricio) Macri, y después Magnetto se da el lujo de decir, en un libro totalmente falso, que ellos no querían Telecom… ¿Cómo que no querían Telecom, si fue el motivo de la disputa con esta presidenta?”.

“Esta es la verdad de la milanesa, por eso me están condenando a mí; este es el sistema que me condena… Pero ojo, no creas que es solamente contra los políticos que no aceptamos; es el que también te cobra lo que quiere del celular, lo que quiere de internet, lo que quiere de prepagas, los que fijan los precios; los que no podés protestar…”, enumeró, y continuó: “Es el poder en la Argentina, el poder económico y mediático que controla en una suerte de Estado paralelo y coarta permanentemente. Entonces, además es un sistema disciplinador. Hay que disciplinar a la dirigencia política argentina, no a los que piensan como ellos, como Juntos por el Cambio, que está de acuerdo en que las universidades públicas son un gasto, que es populismo, que los derechos… No, hablo del peronismo, de los que tenemos un compromiso con los derechos de la gente”.

CFK aseguró que la condenan “porque condenan un modelo de desarrollo económico y de reconocimiento de los derechos del pueblo. Por eso me condenan, pero la condena no son los 6 años y la cárcel; la condena real que dan es la inhabilitación perpetua a ejercer cargos públicos electivos”.

Según la vicepresidenta, esos cuatro gobiernos donde figuró el apellido Kirchner es lo que le están cobrando. “Y por esto me inhabilitan, esta es la verdad de la milanesa. Que la cuenten como quieran, pero esta es la verdad, por esto me están condenando”, enfatizó.

“¿Pero saben qué? Voy a hacer lo mismo que hice el 10 de diciembre de 2015… Me acuerdo cuando Daniel Scioli me vino a proponer que fuera candidata a diputada nacional, para darle fuerza a la lista. No, no, no voy a someter a la fuerza política que me dio el honor de ser dos veces presidenta y una vicepresidenta, a que la maltraten en una campaña electoral con una candidata condenada con inhabilitación perpetua, con administración fraudulenta por el Estado”, anunció.

Y remarcó, desafiante: “¿A mí administración fraudulenta por el Estado, y a estos los amarillos, que nos dejaron 45 mil millones de dólares con el FMI, se pasean orondos en los aviones de Clarín? Bueno no voy a ser candidata”.

Y la emprendió contra Héctor Magnetto, asegurando que “no voy a tener fueros, no voy a ser vicepresidenta, así que le va a poder dar la orden a sus esbirros, de la casación y de la Corte Suprema, que me metan presa. Sí, pero mascota de usted, nunca jamás, ¿entiende? No voy a ser candidata a nada: ni a presidenta, ni a senadora, mi nombre no va estar en ninguna boleta… Termino el 10 de diciembre y me voy, como me volví el 10 de diciembre de 2010 a la misma casa de donde salí un 25 de mayo de 2003 para acompañar a quien fuera mi compañero”.

A poco de haber sido condenada, Cristina Fernández de Kirchner cerró su discurso señalando que lo que había expuesto era “para explicar qué sistema está funcionando en la Argentina, y la verdad ,terminar con la ingenuidad teorizante del lawfare y del Partido Judicial… No, no, mafia y Estado paralelo. Eso es lo que está pasando en la Argentina y eso es lo que hoy me condenó, a 6 años de cárcel y a inhabilitación permanente. Esta es la verdadera condena, esto es lo que querían”.

“Me va a poner presa después del 10 de diciembre. Eso es, siempre y cuando algún empresario, algunos ‘Caputos de la vida’, no se les ocurra financiar algunas otras bandas de marginales y antes del 10 de diciembre de 2023 me peguen un tiro. Que eso es lo que usted quiere: presa o muerta”, cerró, dirigiéndose a Héctor Magnetto.

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