La norma es impulsada a través de iniciativas presentadas por Soledad Carrizo, Daniel Gollan y Virginia Cornejo. El evento se realizó en el Salón Blanco de la Cámara.
Organizado por la diputada Soledad Carrizo, en el Salón Blanco de la Cámara de Diputados se realizó el encuentro “Acompañamiento terapéutico: debates para una ley nacional”. Fue una jornada de debate sobre los avances legislativos para la regulación profesional del ejercicio del acompañamiento terapéutico, y un diagnóstico sobre la situación del acompañamiento terapéutico, sus problemáticas, desafíos y poniendo en relieve la necesidad de la pronta sanción de una ley nacional que regule su actividad.
Los presentadores del evento fueron los autores de los proyectos: los diputados Soledad Carrizo y Daniel Gollan. Estuvo ausente Virginia Cornejo (también autora de otro proyecto), y acompañó el diputado Luis Di Giacomo. Participaron entidades de profesionales, redes y asociaciones de acompañantes terapéuticos de todo el país.
Soledad Carrizo abrió el encuentro planteando que “el acompañante terapéutico hoy es un actor protagónico del abordaje multidisciplinario e integral de la salud, que debe reconocerse en el marco de los nuevos paradigmas de intervención, conforme la ley de salud mental, con incumbencias y competencias propias”.
Acerca del encuentro afirmó que “esta jornada, este espacio de encuentro fue pensando por y para ustedes, los acompañantes terapéuticos, y la idea era mostrar los avances que se han logrado después de mucho tiempo de trabajo, y poner en resalto la unidad que hay sobre el tema”.

Con respecto a la situación formal actual, señaló que “hay 13 provincias que ya tienen una regulación para la práctica de acompañamiento terapéutico, algunas ya reglamentadas. El desafío es lograr una ley nacional que respalde las distintas normativas provinciales y las diferentes instancias legales en las que se encuentra esta disciplina según su jurisdicción”.
Con relación a sus colegas legisladores, Carrizo admitió que “hoy no tenemos criterios dispares, son pocas o prácticamente ninguna las diferencias, y desde aquel primer proyecto del año 2016 hemos avanzado en mejoras, cambios y readecuaciones en la redacción que recepten las propuestas y consideraciones para lograr la mejor redacción posible”.
“Desde mi lugar, reitero el compromiso de impulsar su pronto tratamiento y ser un puente entre ustedes y la Cámara de Diputados para lograr la ley que tanto necesitan”, cerró la diputada cordobesa.
Por su parte, el licenciado Gustavo Rossi, coordinador de la Red Argentina de Asociaciones y Agrupaciones de Acompañantes Terapéuticos, planteó que “los legisladores deben tener en cuenta que el acompañamiento terapéutico pertenece al campo de confluencia de prácticas y saberes relativos al padecimiento psíquico” además “se viene trabajando en la necesidad de integración de lo que refiere a salud con educación con trabajo con justicia, para entender ese padecimiento psíquico en un contexto comunitario”.
Mariela Balmaceda, presidenta Asociación de Acompañantes Terapéuticos Unidos para Acompañarte de Río Negro expresó: “Intentamos poner en foco el achicamiento de la distancia entre el usuario y la prestación médica” (…)”Apoyamos fundamentalmente estar en el registro de profesionales de la salud y la creación de la figura de acompañante terapéutico en la Agencia Nacional de Discapacidad y poder categorizar dentro del escalafón del estado, para poder considerarnos como profesionales de la salud”.
A su turno, Lucas Barrios, presidente de CATER (Colegio de Acompañantes Terapéuticos de Entre Ríos) planteó que “hemos llegado a un punto de profesionalidad por la que tenemos la posibilidad de formalizar nuestro desarrollo, debemos pensar en una ley nacional que promueva instancias de formación en las universidades de todo el país”.
Brian Banszczyk, presidente Asociación de Acompañantes Terapéuticos de la República Argentina consideró “muy importante poder traducir el marco teórico de nuestra disciplina a una técnica legislativa, el acompañante terapéutico está cada vez más convocado para las distintas instancias de padecimiento del usuario, que son muy diversas” (…) “Es necesario que el usuario tenga la tranquilidad de que está trabajando con alguien que tiene la capacitación correspondiente”.
