Se trata de la chubutense Estela Hernández quien recordó los puntos centrales de un proyecto de su autoría que propone incorporar el Programa Médico Obligatorio de fibromialgia, sensibilidad química múltiple, síndrome de fatiga crónica y electro hipersensibilidad.
La diputada nacional Estela Hernández (FdT – Chubut) hizo un pedido de urgencia en sus redes sociales: que la Cámara baja le de tratamiento al proyecto de ley integral de fibromialgia, sensibilidad química múltiple, fatiga crónica y electro hipersensibilidad.
“Se necesita una Ley de Fibromialgia urgente, para que quienes sufren la enfermedad y sus familias consigan mejorar su calidad de vida lo antes posible”, expresó la chubutense en sus redes sociales.
Hernández presentó el año pasado un proyecto de ley que propone incorporar al Programa Médico Obligatorio el conjunto de prestaciones básicas y esenciales para la cobertura de Síndrome de Sensibilización Central en pacientes, lo que comprende Fibromialgia, Sensibilidad Química Múltiple, Síndrome De Fatiga Crónica y Electro hipersensibilidad, con el objetivo de reconocer, promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con Sensibilización Central.
La Sensibilización Central y las enfermedades que las incluye son de condición invalidante, discapacitante y de carácter crónico, muchas personas luchan contra sus síntomas durante años sin recibir un diagnóstico apropiado. Afecta entre un 6 y un 10% de la población mundial, mayoritariamente mujeres.
“En la actualidad se requiere de mayor especificidad abordándolo desde una perspectiva más integral para obtener así un diagnóstico más certero. Sus características y la multiplicidad de síntomas comunes hacen necesaria la implementación de Programas Integrales y Multidisciplinarios con protocolos actualizados y diferenciados”, dice entre sus fundamentos Hernández.
En el Síndrome de Sensibilización Central existe una hiperexcitabilidad de las neuronas del sistema nervioso central a los distintos estímulos periféricos: dolor, olor, ruidos, alimentos, productos químicos, campos electromagnéticos, cambios de tiempo, estrés, infecciones, uso de fármacos, etc., que provoca una hiperrespuesta a éstos y que se mantiene en el tiempo a pesar de la desaparición del estímulo.
Cabe mencionar, que hasta un 70% de las personas con SFC cumplen criterios de Fibromialgia y el 30-42%, criterios de Sensibilidad Química Múltiple. También se estima que el 20-70% de las personas con Fibromialgia cumplen con criterios de SFC.
A su vez, las consecuencias en las personas afectadas por Sensibilización Central hacen que, además de un problema de salud, esto se convierta en un problema social que puede conducir a la exclusión si no se garantiza su atención apropiadamente.
Un reclamo desde hace tiempo
Si nos remontamos en el tiempo, numerosas propuestas que van en el mismo sentido se han presentado en Diputados. Uno de ellos fue en el 2013 cuya autoría correspondía a Virginia Linares que planteaba la obligación a las obras sociales y entidades de medicina prepaga a brindar los servicios médicos asistenciales y la cobertura necesaria para el tratamiento farmacológico y de rehabilitación integral a las personas con ese diagnóstico.
En el 2017 se había logrado en Diputados un dictamen unificado y firmado por todos los bloques en la Comisión de Salud, pero nunca fue tratado en la de Presupuesto y Hacienda a la que tenía giro y perdió estado parlamentario al igual que en 2016.
En 2021 el radical Martín Berhongaray volvió a presentar la iniciativa para crear el “Programa Nacional de Prevención, Tratamiento y Control de la Fibromialgia”, bajo la órbita del Ministerio de Salud de la Nación, pero también quedó encajonada.