En el lugar, la diputada del FdT se reunió con Royón y autoridades de Nucleoeléctrica Argentina que explicaron que el desperfecto “no implicó riesgos para las personas ni el ambiente”.
La diputada nacional Agustina Propato (FdT – Buenos Aires) se reunió con la secretaria de Energía, Flavia Royón, y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina, el Ingeniero José Luis Antúnez, para celebrar la reactivación de la Central Nuclear Atucha II, tras las reparaciones efectuadas durante 10 meses en Lima.
La generadora de energía puso en marcha sus funciones tras el desperfecto que detectado en octubre del año pasado que obligó a dejar de producir energía eléctrica durante diez meses.
En tal sentido, Propato sostuvo que "es un trabajo extraordinario el que se hizo, un trabajo que el mundo entero pronosticaba que iba a implicar entre cuatro o cinco años, y se pudo realizar en 10 meses con mano de obra y recurso humano nacional, con investigación y científicos nacionales, con desarrollo nacional y con innovación nacional”.
Asimismo, agregó: “Esto nos hace sentir mucho orgullo de ser argentinos sabiendo que estamos a la vanguardia de la generación de energía en esta matriz nuclear”.
“No solamente significa la diversificación de la matriz energética, sino que también significa mayor soberanía energética y mayor impulso a nuestro mercado laboral, esto es construcción de fuentes de trabajo genuina, tener soberanía productiva y en ese sentido todo nuestro respaldo siempre a poder seguir fortaleciendo esta matriz energética”, señaló la candidata a intendenta de Tigre.
La optimización de la Central afectó a unas 200 personas que trabajaron en el interior de la central durante dos semanas, con un presupuesto estimado en casi 20 millones de dólares. A su vez, levó varios días establecer el diseño y fabricación del herramental y procedimientos de ingeniería diseñados y fabricados íntegramente en el país, para resolver el desperfecto.
Las autoridades de Nucleoeléctrica Argentina explicaron que “se trató de una falla mecánica que consistió en el desprendimiento de uno de los cuatro soportes internos que se alojó en el fondo del tanque del reactor, lo cual no implicaba riesgos para la seguridad de las personas o el ambiente, pero motivó la detención del rector de manera preventiva para evitar incidentes mayores”.
El reactor ofrece una potencia de 745 Mw (megavatios) y utiliza como combustible uranio natural y agua pesada como moderador y refrigerante como las otras dos centrales con que cuenta el país que son Embalse y Atucha I, y su salida en el primer semestre implicó una caída en la generación nuclear de 14.6%.