Fue en un plenario de comisiones que pasó a un cuarto intermedio hasta el miércoles a las 14. Desde UP criticaron el tratamiento del proyecto porque “no es algo urgente” y señalaron que “tiene contradicciones”. Dos senadoras patagónicas propusieron modificaciones.
Luego de estar más de un año encajonado en el Senado, el oficialismo se dispuso a desempolvar en la primera semana del nuevo año el proyecto sobre Boleta Única de Papel, que fue incluido en el temario del periodo de sesiones extraordinarias por el presidente de la Nación, quien cuando fue diputado nacional acompañó la iniciativa. La misma comenzó a ser tratada este miércoles, pero los liberales no lograron emitir dictamen como preveían, por lo que estiman hacerlo en una reunión el próximo 10 de enero a las 14.
Fue durante un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales que se reunieron en el Salón Arturo Illia y que, previamente, fueron conformadas siendo elegidos el entrerriano Edgardo Kueider (Unidad Federal) y el riojano Juan Carlos Pagotto (LLA) como sus presidentes.

Previo al tratamiento de BUP, la Comisión de Asuntos Constitucionales emitió dictamen favorable al expediente PE. 202/23 que autoriza al presidente de la Nación para ausentarse del país durante 2024, cuando razones del gobierno así lo requieran.
Hecho ese breve trámite, el plenario se abocó al tema central que es de interés presidencial y, además, tiene media sanción de la Cámara de Diputados desde junio de 2022. En aquella ocasión, el texto fue aprobado por 132 votos afirmativos, 104 en contra y 4 abstenciones. Dentro de los 132 votos afirmativos se encuentran el de Javier Milei; el de la vicepresidenta Victoria Villarruel; y el resto de lo que era Juntos por el Cambio, el bloque Federal y los provinciales. El Frente de Todos, devenido en Unión por la Patria, votó negativamente en aquella oportunidad.
Así las cosas, debido a que las medias sanciones solo cuentan con una vigencia de dos años, la intención de los liberales es llevar el despacho de comisiones lo antes posible al recinto en una sesión que, a priori, tendría lugar el próximo 11 de enero.
Como miembro informante, Pagotto se encargó de explicar los lineamientos del proyecto que “viene a cumplir una vieja aspiración de toda la clase política y de la gente que esperan transparentar cada vez más los regímenes electorales y que nos permitan que la democracia se consolide y se eviten algunas patologías que han surgido dentro de los actos comiciales”.
“La BUP es hoy por hoy una solución acorde a las necesidades de la época. Es un proyecto que tiene demasiadas normas y es ambicioso”, señaló el riojano y agregó que también trata modificaciones al Código Electoral, pero también “lleva adentro delitos electorales que, creo, debemos aprobarlo en esta primera instancia porque en algún momento tiene que volver a codificarse el sistema penal y tendría que estar dentro del Código Penal”.

En ese sentido, indicó que “la responsabilidad de todos los argentinos que los regímenes electorales sean cada vez más transparentes y se eviten ciertos problemas que se han venido suscitando con demasiada asiduidad en cada uno de los turnos electorales”.
“Propongo la aprobación porque el proyecto ya está con la media sanción de Diputados y debemos tratarlo para darle la validez constitucional y se debata como debe ser porque es un tema que requiere el debate y el conocimiento de toda la gente porque incluye una responsabilidad de todos”, manifestó y remarcó que “ha sido lo suficientemente debatido en la Cámara baja con argumentaciones sólidas de todos los espacios y es algo que tenemos que tener en cuenta al igual que la democracia es una responsabilidad de todos”.
El riojano planteó que “lo único que nos puede permitir transparentar en todo el país los actos comiciales es la Boleta Única, sin perjuicio de los medios tecnológicos que vayan a incorporarse en el futuro”. “No hay que tenerle miedo a la voluntad popular”, señaló y chicaneó: “No es la voluntad popular para citarla en algunas oportunidades y en otras no”.
Pagotto recordó que “hemos tenido experiencias desastrosas en cuestiones electorales como la Ley de Lemas que ha producido la atomización de los partidos políticos donde, en algunas ciudades, familias enteras ocupaban cada uno una lista y ha producido que ese órgano de la democracia se haya atomizado y perdieron la capacidad de generar dirigentes nuevos. Tenemos que mirar al futuro, no al pasado”.
A su turno, la secretaria de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Mariana Juri (UCR – Mendoza) celebró poder debatir en el Senado “un tema tan importante la Boleta Única de Papel porque teníamos una gran deuda y son de gran interés para los argentinos que estamos tan preocupados”.
“Es un tema ampliamente estudiado. La BUP no solo se trata de un instrumento electoral, también, se trata de poder darle a los ciudadanos una mejor posibilidad de elegir y ser elegidos”, y cuestionó que a la hora de ingresar a un cuarto oscuro “el elector se encuentra con una millonada de boletas mezcladas de distintos partidos y colores, se hace imposible elegir”, y puso como ejemplo su provincia donde rige el sistema de votación de BUP donde “en un mismo instrumento de votación tenemos toda la oferta electoral”.
“Esto les da a los ciudadanos la posibilidad de poder ser elegidos a quienes son tienen todas las herramientas de poner en cada una de las mesas de todo el país a todos sus candidatos, sino también con esto no solamente le impedimos la posibilidad de ser elegidos, sino también a los electorales le impedimos la posibilidad de que en cualquier mesa podamos tener igual cantidad de votos, en mismas condiciones, en el mismo instrumento, y que no atente”, explayó.
Juri también destacó que significa un “gran” ahorro económico y ecológico. “Para poder garantizar las boletas partidarias que puedan estar en sus mesas imprimimos más o menos dos padrones y medio para hacer entregas previas y cuando termina el acto electoral son bolsas donde desechamos kilos de papeles que no se utilizaron. Con la BUP se puede imprimir la cantidad de electores que haya o algún otro margen por si hay algún error y no se desperdicia”, explicó.
“Hablar de BUP es una deuda pendiente porque la Cámara Nacional Electoral lo viene recomendando desde el año 2007 y creo que tenemos una deuda y este Senado se lo debía. Las provincias donde está instalado este sistema pueden dar garantía de lo que significó”, planteó Juri y detalló que da “rapidez, transparencia y comodidad a las autoridades de mesa”.
La radical indicó que son 16 países en el mundo que “quedamos votando con una boleta partidaria. Es una herramienta que está aprobada y da más libertad a los ciudadanos”.
La neuquina Lucila Crexell (Cambio Federal) hizo una crítica a la gestión anterior por la conformación de las comisiones porque “Asuntos Constitucionales se conformó el último día para aprobar los títulos de los senadores electos. Estuvo dos años cerrada la comisión y parte de la reconstrucción del país tiene que ver con la reconstrucción del funcionamiento institucional que tuvo tan alterado durante tantos años”.
“La Boleta Única se trata de una reforma del Código Electoral y en la Ley Ómnibus que debería tratar Diputados hay una Reforma Electoral, que contradice lo estamos tratando aquí, ya que propone eliminar las PASO y en este proyecto se habla de las PASO”, señaló y pidió que “se trabaje con una agenda coordinada y con el equipo de asesores porque son temas rigurosos y técnicos para no legislar sobre el error”.
En su pedido de palabra, el catamarqueño Flavio Fama sostuvo que “el tratamiento es un avance institucional importante para este Senado”, y recordó que viene con media sanción de hace más de un año.
A lo expresado por Juri, sumó que “este proyecto genera un ahorro de papel, de costos y la disminución del impacto en el ambiente y se garantiza una mayor claridad hacia los ciudadanos, garantiza la participación de las minorías, quizás sea eso que se demoró el tratamiento en el Senado”, y pidió que se haga “rápidamente” el tratamiento y “no se demore” porque sería un “avance institucional y democrático extraordinario que el daría a los partidos políticas muchísima claridad y transparencia para el acto electoral”.
La rionegrina Mónica Esther Silva (JSRN) opinó: “Seguramente este tema no es lo que a la población hoy en día les preocupa, pero nosotros que estamos trabajando en aspectos que si nos preocupa nos interesa cada vez más hacer de las elecciones un acto transparente y posibilitar que las minorías se expresen”.
“Por eso creo que es necesario hacer algunas modificaciones a la media sanción que viene de Diputados para que estos objetivos sean verdaderamente cumplidos y facilitarles la elección a los electores”, sostuvo Silva y propuso dos modificaciones: “Una que la boleta pase a ser por categorías y facilite la mirada que cada lector hace de qué está votando y que se elimine el botón único de boleta completa. Se facilita el conocimiento de qué se está eligiendo en cada poder”, y adelantó que, si esas modificaciones son incorporadas, desde su bloque acompañarán el proyecto en el recinto.
En tanto, la cordobesa Carmen Álvarez Rivero (Frente Pro) expresó: “Este proyecto de Boleta Única de Papel es una oportunidad inmensa para responder, con más institucionalidad, a ese pedido de la gente. Creo que es importante hacerlo lo más rápido posible porque es un gesto que acompaña a la gente”.
La chubutense Edith Terenzi (Cambio Federal) celebró el tratamiento del proyecto y contó: “La Boleta Única de Papel es un tema que vengo militando hace muchísimos años”, pero señaló que “el proyecto que se está tratando hoy no es el que estuve militando, coincido con la senadora Silva, mi proyecto también es separado por categorías porque hay diferencias de calidad, pero siento que es tarde, porque por categorías están distribuidos los candidatos es más accesible al elector, es más fácil el escrutinio”. También se mostró frustrada porque desde que presentó su iniciativa “jamás fue incluida en un temario por parte de las autoridades de las comisiones anteriores que nunca tuvieron ni la gentileza de incorporarlo”, y cerró: “Puede que no sea la ley ideal, pero es un paso y voy a acompañar este dictamen pese a que no es mi proyecto, pero a futuro se puede modificar”.

Al hacer uso de la palabra, el bonaerense radical Maximiliano Abad precisó que la BUP “es utilizada en un 80% del mundo, es un método muy simple al momento de elegir representantes. Es muy favorable, es universal, desalienta prácticas fraudulentas, es medioambientalmente positiva, genera equidad entre las fuerzas políticas y tiene un costo menor en la impresión de las boletas. Es un instrumento que tiene que generar una bisagra con el régimen caduco que tenemos. Si esta ley se cae estaremos dando un gesto malo a la sociedad porque tenemos que trabajar para hacerle la vida más sencilla”.
El radical planteó que “todo sistema electoral requiere para su modificación un debate amplio, consensos con el 50% más uno de los miembros de las cámaras y requiere que la ley, la implementación resuelva problemas. La ley BUP genera consecuencias favorables”.

“Traté en reiteradas oportunidades de implementar la Boleta Única de Papel en mi provincia, adelanto que estoy a favor de este proyecto. Estoy convencido que hay que tratar esto para ponerle un freno a una reforma electoral que se plantea en la ley ómnibus”, expresó el fueguino Pablo Blanco.
En su intervención, el liberal Francisco Paoltroni (Formosa) cuestionó: “Se están debatiendo temas que tienen 16 años, el pueblo ha mandado un fuerte mensaje y lo que espera del Senado es productividad, si se aprueba está ley y hubiera que tocar algún otro punto en el futuro, con productividad no demoramos ni un mes en cambiarlo”.
Al respecto, el correntino Carlos Espínola y el titular del bloque UCR, Eduardo Vischi, propusieron una moción para pasar a un cuarto intermedio a fin de buscar los consensos necesarios para “sacarse las dudas y tratar de sacar dictamen la semana que viene, pero es importante no dilatar el tratamiento del proyecto”.
El primero en hacer uso de la palabra por la principal bancada opositora fue el rionegrino Martín Doñate quien expresó: “Celebro que se esté trabajando en comisiones, pero me parece que esta no es la agenda que la sociedad argentina le está requiriendo al Congreso que se ocupe en esos momentos de la vida social y económica del país”.
“No es un tema excepcional para estar debatiendo un 3 de enero en el Congreso. Me parece que este proyecto se debe debatir en profundidad con todas las partes involucradas, de generar un marco normativo serio, que no sufra congruencias legislativas, que sea aplicable formalmente. Este Senado debería tomar en cuenta algunas cuestiones que están en el espíritu del oficialismo porque está plagado de contradicciones”, apuntó.

En esa línea, señaló que es “transversal el apoyo o rechazo, incluso en nuestro bloque algunos ven con buenos ojos lo de la Boleta Única de Papel, porque sin debate previo de los asesores, sin la participación de los sectores involucrados de la aplicabilidad de la ley puedan participar en el marco de la comisión para sacar una buena ley coherente, que tenga cohesión normativa con lo que pretende reformularse en la institucionalidad del país”.
Doñate cuestionó que “tratar el proyecto de ley de la Boleta Única de Papel es una contradicción que debe ser reparada”. “Esta iniciativa mantiene a las PASO, pero en la ley ómnibus se pide por su eliminación”, afirmó y consideró que también se contradice con el impulso del sistema uninominal de circunscripción y aseguró: “Queremos ayudar a que si se hacen reformas electorales se hagan con los consensos necesarios que se requieren”.
“La BUP va a tener enormes dificultades para ser aplicable en la provincia de Buenos Aires”, adelantó el rionegrino y chicaneó: “Va a ser una pared entera de un colegio, es algo impracticable”, y sostuvo que “hay que buscarle la vuelta para que se pueda aplicar en todas las provincias, hay que ensayar la aplicabilidad aprovechando en un año no electoral, no hagamos un mamarracho, un cachivache legislativo”.
El senador kirchnerista se distanció de quienes dicen que “hay falta de transparencia en el sistema de votación actual, porque si queremos proponer BUP por las características buenas que tiene, no le pongamos el dedo acusador a 40 años de construcción del sistema electoral que garantizaba la participación de minorías y tuvo resultados diversos en todo este tiempo porque ganaron de todos los partidos políticos. El sistema electoral es un buen sistema perfectible. La BUP también es bueno, pero hay que tratarlo seriamente”.
Doñate hizo hincapié en “la fragilidad del proyecto” porque “hay más proyectos presentados que no se pusieron en tratamiento que deberían haberse incluido”, e hizo observaciones que “hacen inviable la propuesta” e indicó que hay una sobre carga a la Cámara Electoral en desmedro de los juzgados electorales porque “todo lo que se le da no lo puede hacer, hay plazos incongruentes, falta de representación de agrupaciones provinciales”, y procedió a enumerar los aspectos a modificar de “la propuesta débil legislativamente”.
En el mismo sentido se manifestó el pampeano Daniel Bensusán quien cuestionó: “Este proyecto podría haberse tratado en las sesiones ordinarias porque no es un tema de extrema urgencia”.
“Algunos critican el sistema actual por supuestos de fraude, pero en estos 40 años de democracia, no hubo ningún fallo que determine que en alguna elección nacional haya habido fraude. Hay que ser serios cuando se critica un sistema para querer modificarlo”, expresó.

“Surgen muchas dudas sobre este proyecto de Boleta Única de Papel, advertimos la existencia de dos leyes, esta que estamos debatiendo aquí y la llamada ley ómnibus que está en Diputados, se puede estar a favor o en contra, pero no entiendo dónde está la urgencia”, sostuvo la riojana Florencia López.
La jujeña Carolina Moisés reiteró que “hay una contradicción, que es que el proyecto de la ley ómnibus elimina las PASO y en este proyecto hay un capítulo entero sobre las PASO. No podemos legislar por duplicado, sobre algo que está por tratarse de modo contrario en la Cámara de Diputados”.