Se trata de un informe desarrollado por el Centro de Estudios Metropolitanos, presidido por Matías Barroetaveña (UP), en el que se advirtió sobre las dificultades de los porteños para acceder a un alquiler.
En medio de la delicada situación económica y habitacional que atraviesa la Argentina, el Centro de Estudios Metropolitanos (CEM), organismo presidido por el legislador de Unión por la Patria (UP) Matías Barroetaveña, presentó el primer informe del Monitor de Acceso a la Vivienda en la Ciudad, el cual arrojó que se necesitó 3,2 salarios mínimos para pagar un dos ambientes.
Este Monitor desarrollado por el Área Urbana tiene como objetivo relevar los precios, la oferta de alquileres y el impacto que tiene el mercado inmobiliario en el acceso a la vivienda de alquiler. Es por ello que el coordinador del Área Urbana del CEM, Fernando Bercovich, aseveró que “el monitor de acceso a la vivienda busca unificar datos que suelen estar dispersos en distintas fuentes para debatir con información lo más exhaustiva posible cómo evoluciona el mercado inmobiliario y las condiciones de acceso al mismo por parte de la población de la ciudad de Buenos Aires”.
De esta manera, el informe sostiene que el acelerado crecimiento de la inflación, la liberación de las tarifas de servicios y la derogación de la Ley de Alquileres con el DNU, el costo de acceder a una vivienda en CABA aumentó por encima de la inflación. Es por ello que el alquiler promedio de un departamento de tres ambientes superó el millón de pesos, mientras que un dos ambientes alcanza los 650 mil pesos. Un trabajador formal con un sueldo promedio (620 mil pesos) tendría que gastar todo su salario y aun así no le alcanzaría para cubrir la totalidad del alquiler, sin contar las expensas.
El documento también revela que si bien, la oferta de alquileres aumentó un 5,5% con respecto a febrero, el 40% de esa oferta son alquileres temporarios y más del 60% se publica en dólares. Por cada propiedad publicada para alquiler permanente hay dos ofertas activas para alquiler turístico en Airbnb.
Asimismo, establece que el corredor norte de la ciudad tiene una combinación de precios altos de alquiler y venta con alta incidencia de obras nuevas y penetración de unidades en Airbnb. Por cada dos propiedades en alquiler permanente en Palermo se ofertan siete en Airbnb para alquiler turístico. Casi la totalidad de la oferta en esta plataforma corresponde a viviendas enteras de uno y dos ambientes, por lo que se genera una tensión clara con la oferta para alquiler permanente.
En ese contexto, Bercovich aseguró que “en esta primera publicación de 2024 se puede observar un aumento del costo que conlleva acceder a una vivienda, sobre todo por el aumento de los servicios y las expensas. El mercado de venta se mantuvo estable en cuanto a precios respecto de febrero y un tercio de la oferta se concentró en cuatro barrios” y destacó que “si bien la oferta de alquileres aumentó respecto de 2023 y los precios de los mismos se mantuvieron relativamente estables, las condiciones de alquiler empeoraron”.
“La mayor parte de la oferta, además, corresponde a alquileres temporarios y en dólares y se concentra en muy pocos barrios. Por otro lado, el crecimiento del alquiler vía Airbnb persiste, aunque las tasas de ocupación podrían indicar cierta saturación de ese mercado en algunas zonas de la ciudad”, completó.