El presidente provisional Bartolomé Abdala estableció limites de tiempo en las intervenciones y Parrilli lo desoyó por el retraso en el cuarto intermedio. Mayans ironizó contra Álvarez Rivero.
Al regreso del cuarto intermedio en la sesión informativa del Senado que recibe el informe de gestión del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, se retomó la reunión con las preguntas de los miembros del interbloque de Unión por la Patria. Allí, hubo altercados por los tiempos de exposición entre los legisladores de la oposición y el presidente provisional Bartolomé Abdala.
Terminada la intervención del senador puntano Fernando Salino, Abdala señaló: “Hago un comentario para Unidad Ciudadana y es que tienen 35 minutos en total para los 12 expositores”. “En las matemáticas me da 3 minutos para cada uno”, puntualizó.
Acto seguido, tomó la palabra el senador neuquino Oscar Parrilli y le retrucó: “Usted dio un cuarto intermedio de 15 minutos y fueron más de 40”. “Así que me voy a tomar esos minutos que perdieron”, aseveró.
La advertencia del senador kirchnerista se cumplió: Parrilli habló durante 13 minutos, es decir 10 más de lo que pidió Abdala. Así las cosas, en medio la intervención del senador de UP, el presidente provisional de la Cámara alta hacía la seña con la mano para que redondeé y pedía que “vaya cerrando”.
Sin quitar la vista de la hoja de su discurso, Parrilli contestó: “No. No voy a ir cerrando, déjeme seguir preguntando”. El neuquino siguió y culminó su intervención muy por encima del tiempo establecido por Abdala, quien al término de la exposición advirtió al resto de UP: “Les comentó que llevan 18 minutos consumidos”.
Fue allí cuando el jefe del interbloque de Unión por la Patria, José Mayans, intentó calmar las aguas y deslizó: “Ayer en la reunión de labor parlamentaria que usted no estuvo se habló de una cierta flexibilización”. “Hablamos de flexibilización por las inquietudes que tenemos y así como tuvo ayer una visión amplia, le pido 4 o 7 minutos más”, agregó.
Sin embargo, Mayans tuvo su micro cruce con la senadora cordobesa Carmen Álvarez Rivero (Pro), a quien catalogó “defensora de pobres y ausentes” por interrumpirlo mientras se dirigía al presidente provisional de la Cámara alta.
Pese a las constantes advertencias en su rol como autoridad del Senado, en plenario de comisiones o en sesiones, Bartolomé Abdala no ha procedido a apagar micrófonos y cruzarse con los miembros de la oposición como ha ocurrido en la Cámara baja durante el debate de la ley ómnibus y el posterior tratamiento en el recinto.