No hubo consenso entre los bloques de la oposición respecto al proyecto, pero igualmente lograron frenar la intención de LLA y el Pro, que buscaban evadir lo fijado en el emplazamiento de las comisiones. El radicalismo incluyó la educación como servicio esencial y generó polémica.
La oposición en la Cámara de Diputados no logró ponerse de acuerdo en torno a un dictamen sobre la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente, pero igualmente, conforme a lo que se había votado en la última sesión, logró frenar un intento de La Libertad Avanza y el Pro de postergar el tema.
Al arrancar la reunión, el presidente de la Comisión de Educación, el macrista Alejandro Finocchiaro, recordó que el encuentro se daba en el marco de un emplazamiento, pero planteó llevar adelante un cronograma y recién emitir dictamen el miércoles 12 de junio, con el fin de tener un “estudio serio y profundo” sobre el costo fiscal del asunto.
Sin embargo, su propuesta naufragó porque la oposición -en condición de mayoría- insistió con respetar el emplazamiento votado, que había dispuesto el jueves pasado para el comienzo del debate y este martes para la firma de los despachos.
En el final hubo en total cinco dictámenes: Unión por la Patria, con 34 firmas, el de mayoría; LLA, Pro, MID e Independencia, con 26 firmas (de rechazo); Unión Cívica Radical, con 12 firmas; Hacemos Coalición Federal, con 4 firmas; y el Frente de Izquierda, con 2 firmas.
Desde UP plantearon en su despacho la vigencia del FONID desde el 1ro. de enero de 2024, con una extensión por cinco años; y que los montos del Fondo se definan en el Convenio Marco/Paritaria Nacional.
Por su parte, la UCR prevé restablecer el FONID y que el Consejo Federal de Educación elabore “una propuesta de sustitución” del mismo. “Hasta tanto el Fondo Nacional de Incentivo Docente no se encuentre sustituido y los fondos garantizados a cada jurisdicción, dicho fondo se mantendrá vigente”, dice el articulado.
Pero además, como revelaron las diputadas Carla Carrizo y Danya Tavela, el radicalismo incluyó en su dictamen establecer la educación “en los ciclos de escolaridad obligatoria, como servicio estratégico esencial, garantizando el pleno derecho humano a educarse en igualdad de oportunidades y posibilidades”. Esto generó polémica y rechazos por parte de legisladores de otros bloques, al traer al debate un tema que viene siendo reclamado hace tiempo y que no estaba contemplado en el emplazamiento.
Con fuerte enojo contra Rodrigo de Loredo, el cívico Maximiliano Ferraro habló de una “mejicaneada”. “Yo no voy a permitir que este plenario o esta Cámara habilite el ‘como sí’ la simulación o el cinismo para pagar las culpas que puede tener alguna conducción de bloque”, lanzó y se manifestó en contra de que “vengan hoy acá a cambiar el eje de lo que es producto de esa sesión que tuvimos” para quedar “como abanderados de la esencialidad educativa”.
Y atribuyó que esa propuesta es “porque no pueden hacerse cargo algunos del acuerdo que lograron con Unión por la Patria y el resto de todos los bloques opositores” para emplazar a las comisiones. “Lo hago responsable al presidente del bloque del radicalismo de cambiar el eje de la discusión que teníamos que dar hoy”, enfatizó Ferraro.
Desde Hacemos Coalición Federal, en línea con la iniciativa que originalmente había presentado Margarita Stolbizer, buscan que se restituya el FONID “hasta tanto sea sancionada una nueva Ley de Coparticipación Federal o se acuerde un Pacto Fiscal entre la Nación, las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que incluya entre sus cláusulas, la continuidad, financiamiento o sustitución del citado fondo”. Mientras que la izquierda plantea la vigencia del FONID de forma permanente y que se actualice mensualmente por inflación.
El presidente Javier Milei decidió no extender este año la vigencia del FONID, que venció el pasado 1ro. de enero. La última prórroga, por dos años, había sido por un decreto de Alberto Fernández en 2022. Desde su creación, en 1999, fruto de la protesta docente de la “Carpa Blanca”, el FONID fue a lo largo de todos estos años prorrogado por distintas leyes o decretos.
Los recursos destinados a las provincias tenían como objetivo contribuir a los salarios docentes, de modo de eliminar brechas entre las jurisdicciones, donde los fondos que se recibían por este concepto representaban entre un 10% y 15% del sueldo de los maestros.
El mayor reclamo surgió además de que el Presupuesto 2023, prorrogado este año, ya tenía previstos los montos para el FONID. Sin embargo, en marzo pasado, mediante el DNU 280/24, el Gobierno modificó el destino de estas partidas.
El debate
“Teniendo en cuenta la complejidad de la cuestión y el costo fiscal, que estimamos en no menos de 1 billón de pesos a 1,4 billones de pesos; teniendo en cuenta que el superávit que este Gobierno ha logrado, pero que en realidad ha logrado la sociedad argentina durante estos cinco meses en base a un gran sacrificio, es de 1,1 billones, les queremos proponer un cronograma con la posibilidad de estudiar a fondo lo que vamos a votar y no votar a boca de jarro una medida que, más allá de si estamos de acuerdo o no, implica un costo fiscal enorme para la sociedad argentina, no para el Gobierno o la Secretaría de Educación”, planteó Finocchiaro en el principio.

Y, a continuación, sugirió convocar a una reunión informativa para este jueves a las 13, con la participación del secretario de Educación, Carlos Torrendell; otra para el próximo 5 de junio a las 14, con los ministros de Educación del país; y finalmente el miércoles 12 de junio a las 15 para dictaminar.
Al hablar inmediatamente después, la vicepresidenta de la comisión, Blanca Osuna, resaltó que el emplazamiento de las comisiones fue votado en el recinto por 152 diputados. “Es clave no relativizar su envergadura”, enfatizó y dijo que “no hay en la historia de esta Cámara un desconocimiento a un emplazamiento”. Además, mencionó que anteriormente un grupo de diputados había apelado al artículo 109 del reglamento para incorporar las iniciativas sobre FONID al temario de la comisión; y que se recibió también una nota de ministros de Educación de distintas provincias pidiendo su tratamiento.
La entrerriana señaló que el FONID fue “una responsabilidad asumida en el acuerdo democrático por la Nación y las provincias” y se implementó “por todos los gobiernos, más allá de los colores o partidos”. “Incluso usted como ministro de Educación (durante la gestión Cambiemos) cumplió con el FONID; quizás no como nos hubiese gustado, pero cumplió, así que no se va a poder desdecir”, le enrostró la legisladora de Unión por la Patria a Finocchiaro.
“La educación argentina necesita docentes con buenos salarios”, aseguró y si bien admitió que “el FONID no soluciona cabalmente esa realidad” es “indispensable que asumamos esta responsabilidad”, respecto de mantenerlo vigente.
Molesto con la intención del oficialismo y el Pro de dilatar la cuestión, el jefe de Unión por la Patria, Germán Martínez, arrancó: “El reglamento, las resoluciones tomadas por el recinto y los acuerdos políticos están para cumplirse”. Y cuestionó que con este tema “que afecta a todas las provincias y a todos los docentes de la República Argentina, algunos quieren mirar para el costado”.
“Que vengan a proponer un cronograma que no tiene nada que ver con lo votado por 152 diputados tiene un límite, que es el que nosotros tenemos que expresar: nosotros venimos a dictaminar sobre el FONID, por decisión política de nuestro bloque, pero además porque lo indicó el cuerpo en una decisión tomada en el recinto, a la cual no se puede obviar ni postergar”, ratificó.
A su turno, el diputado del FIT Christian Castillo fustigó contra el oficialismo: “Acá se ha sostenido que hay que bajar el impuesto a los Bienes Personales y lo han votado un montón de diputados y diputadas. Para bajarle impuestos a los que tienen departamentos en Miami y Punta del Este hay plata. Para el FONID y que los docentes ganen un poco más, no hay plata. Para no enviar la comida a los comedores populares, no hay plata. Para darle exenciones impositivas a (Marcos) Galperin hay plata. Para el salario de los docentes universitarios, no hay plata. Para bajarle Ganancias a las grandes corporaciones con el RIGI, hay plata. En este punto se concentra parte de la hipocresía de todo el discurso gubernamental, que es: plata para los que están forrados en guita hay, y cada vez les damos más; plata para el pueblo, nunca hay y les sacamos cada vez más. Entonces, no vengan con lo que significa económicamente. Está la plata, lo que pasa es que la quieren girar hacia otro lado”.
Desde La Libertad Avanza, Santiago Santurio lamentó que “estamos hablando poco y nada sobre si están aprendiendo los chicos en los colegios o no” cuando hay un “retroceso en alfabetización” y “los chicos no saben leer ni escribir”.
“El Estado nacional no paga a los docentes porque no tiene escuelas. Las provincias son responsables de este Fondo”, consideró y dijo que “el FONID claramente no está vigente, tenía una fecha y caducó” y así lo sostuvo “un juzgado de La Plata” ante un reclamo judicial. “Es muy fácil gobernar repartiendo plata. Esa manera de gobernar es la que nos trajo hasta acá. El superávit es la piedra angular para salir de la decadencia”, argumentó el libertario.
Al cruce le salió el diputado de UP Hugo Yasky: “Cuando escucho hablar a algún diputado, yo me lo imagino un mes teniendo que trabajar en las condiciones que trabajan las maestras de la Argentina en las barriadas pobres, y lo encontraría desesperado, pidiendo a los gritos que lo saquen de la escuela. ¡Reivindico a las maestras de la Argentina! Que con dignidad le enseñan a leer y escribir a estos que son verdaderos ignorantes”.
En sintonía con el oficialismo, la macrista Silvia Lospennato cuestionó la práctica de “legislar con una enorme irresponsabilidad fiscal y técnica”. “Gastamos los recursos del Estado que son el aporte de cada contribuyente de la Argentina con los cinco dedos oscilantes, no sabiendo cuánto cuestan los proyectos”, subrayó y consideró que “tenemos el déficit fiscal que tenemos, entre otras cosas, porque los legisladores nos creemos que se hace la plata escribiendo en un papel los gastos que se nos ocurre hacer”.