En este informe parlamentario.com realiza un breve repaso por los principales conflictos de las distintas alianzas políticas del distrito capitalino y el impacto que podrían tener en la conformación de las listas de los comicios que se desarrollarán el próximo año.
Sin lugar a dudas, el 2025 estará signado por las elecciones de medio término, un año clave para el Gobierno de Javier Milei, dado a que podría ayudarlo a consolidarse de cara a los comicios presidenciales del 2027. No obstante, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya están pensando en lo que ocurrirá el próximo año y las tensiones políticas están a la orden del día, por lo que aún no hay ningún tipo de claridad en el asunto.
Es que, si bien en el distrito capitalino las alianzas están más consolidadas que en el plano nacional, lo cierto es que van de la mano, por lo que comienzan a surgir las dudas: ¿Juntos por el Cambio (JxC) seguirá funcionando como tal o se fragmentará como ocurrió en el Congreso de la Nación? ¿La Libertad Avanza (LLA) se aliará definitivamente con el Pro? ¿La Unión Cívica Radical – Evolución (UCR-Ev) y Confianza Pública (CP) formarán un espacio propio?
Atentos a todas estas preguntas, es necesario comenzar a desandar el camino recorrido en los últimos meses, sobre todo desde que Mauricio Macri y Patricia Bullrich decidieron aliarse a Milei, para imponerse ante el kirchnerismo en el ballotage de noviembre pasado. La determinación de los dirigentes del Pro de acompañar a LLA para poder derrotar a Unión por la Patria (UP) provocó grandes apartamientos de sus principales aliados a nivel nacional y microfracturas en el plano local.
Las primeras rispideces en el JxC porteño -la alianza que supieron formar Pro, Coalición Cívica (CC ARI), Partido Socialista (PS), UCR-Ev y CP- comenzaron a surgir meses antes de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Es que el radical Martín Lousteau planteó que competiría con una nómina que lo llevaría a él como pre candidato a jefe de Gobierno y a Graciela Ocaña como primera candidata a legisladora porteña; lo que inherentemente, lo enfrentó con Jorge Macri, quién ya había sido elegido por Mauricio como su pre candidato.
En estas PASO hubo una intensa danza de nombres dentro del oficialismo, pero con el correr de los días fueron cayendo una a una. La que sí persistió fue la pre candidatura del entonces legislador de Republicanos Unidos (RU) Roberto García Moritán, quien luego de dos extensas charlas con Mauricio Macri decidió dar un paso al costado y dejarle el camino libre a Jorge, lo que le fue recompensado con su designación como ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad.
Finalmente, Jorge Macri logró imponerse con el 51,34% de los votos, ante el 48,66% que cosechó Lousteau. Y si bien a lo largo de todo el proceso electoral siguieron trabajando juntos, una vez que pasó la contienda electoral, quedaron algunas rispideces internas y tras los comicios, en la Legislatura porteña comenzaron a ir por caminos separados.
Por un lado, Vamos Juntos (VJ) -el bloque compuesto por el Pro, CC ARI y CP- se disolvió. Fue reemplazado por Vamos por Más (VxM), que quedó conformado por el Pro y CC ARI; en tanto Confianza Pública constituyó un espacio propio. No obstante, la alianza con el radicalismo siguió en pie, pero bajo las mismas condiciones en las que ya venía funcionando: en bancadas separadas.
Algo similar ocurrió con el resto de sus aliados: el Partido Socialista (PS) siguió con bancada propia y RU sufrió una fuerte fractura. Es que tras un largo enfrentamiento judicial entre Ricardo López Murphy y García Moritán, no lograron mantener la unidad y en la Legislatura el espacio se dividió en dos grandes bloques: el de RU que quedó en manos de Yamil Santoro y el Frente Liberal Republicano (FLR) compuesto por Marina Kienast y Pablo Donati.
Ante este fragmentado panorama persiste la pregunta: ¿en los próximos comicios, todas estas fuerzas integran una lista de unidad? Por el momento no hay nada definido, pero las fuentes consultadas por Parlamentario aseguran que el hilo podría terminar cortándose por el lado del radicalismo.
Esto se debe a que Lousteau aspira a competir por la alcaldía de la Ciudad en el 2027, para lo cual necesitaría comenzar a preparar el terreno y mostrar la presencia del radicalismo en el distrito. No obstante, ¿Confianza Pública lo acompañará en este proceso? Todo parecería indicar que sí, ya que en las últimas PASO conformaron una lista propia.
Por su parte, el Pro seguiría jugando de la mano de la CC ARI y el PS pero ¿qué sucederá con RU y el FLR? En principio, la alianza con el Frente Liberal seguiría en pie, mientras que el acuerdo con Republicanos Unidos podría pender de un hilo, dado a que Santoro se mostró más cercano a La Libertad Avanza (LLA) y trabaja en coordinación con ellos.

¿Una libertad fragmentada?
Más allá de la situación del oficialismo local, desde LLA tienen una importante tarea en los próximos comicios: seguir incrementando su número de legisladores. Sin embargo, no será una tarea fácil ya que entre ellos hay numerosas rispideces, las cuales quedaron expresadas en la lucha interna que están teniendo por la presidencia del bloque en la Legislatura porteña.
Es que desde que se conformó el mismos siempre estuvo presidido por uno de los hombres de máxima confianza de Javier Milei, Ramiro Marra; pero este año hubo un importantísimo cambio: fue nombrado en ese cargo una de las soldaditas de Karina Milei en el Parlamento local, María del Pilar Ramírez.
Si bien dentro de la fuerza buscaron mantener en resguardo la interna que estaban atravesando, fue imposible disimularla cuando Marra envío una carta a las autoridades de la Legislatura anunciando que él sería nuevamente nombrado como jefe del bloque. En aquel momento la determinación se tomó para evitar que en el ámbito local ocurriera lo mismo que en la Cámara de Diputados Nacionales, donde Oscar Zago conformó el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), una bancada propia.
Buscando evitar una fractura mayor y que los dos legisladores que responden a Zago, Edgardo Alifraco y Sandra Rey, migraran a una bancada propia, fue que se tomó esa determinación. No obstante, Ramírez presentó una carta exigiendo la impugnación del pedido de Marra, la cual ahora deberá ser revisada por la Junta de Ética de la Legislatura.
Entonces la pregunta es: ¿llegará La Libertad Avanza a los próximos comicios unidos e integrando un solo espacio? Solo el tiempo lo dirá.
Además, el republicano Santoro deberá definir qué es lo que hará en el proceso electoral del 2025: si Republicanos Unidos seguirá jugando alineado con el Pro o si su amistad con Marra terminará llevando a una alianza con LLA. Tal y cómo ocurrió en el 2023 con el legislador de Consenso Federal, Eugenio Casielles, quien se terminó uniendo a las filas libertarias.
Más allá de todas estas internas, hay que preguntarse: ¿el Pro y LLA se unirán como lo hicieron a nivel nacional para derrotar al kirchnerismo? Si bien en la Ciudad el panorama es completamente distinto, el oficialismo ya no cuenta con una mayoría propia en la Legislatura porteña, por lo que necesita seguir generando alianzas para gobernar. Pero los intereses de cada una de las fuerzas podrían complicar la situación, por lo que sólo resta esperar para ver cómo se van desarrollando las relaciones entre los distintos espacios.

Una oposición más firme que nunca
Pese a las fuertes internas que hay en el oficialismo de la Ciudad y La Libertad Avanza (LLA), la oposición porteña se fue fortaleciendo con el correr de los meses.
En el caso de Unión por la Patria (UP), después de que Leandro Santoro desistiera de participar de un balotaje con Jorge Macri, los legisladores se aglutinaron y comenzaron a trabajar en conjunto. Supieron dejar atrás las rispideces que tuvieron en las PASO y se irguieron con un único objetivo: preparar el terreno electoral para los comicios del año que viene.
De manera tal que siguen desarrollando actividades territoriales y marcando su presencia en las movilizaciones.
Una situación similar ocurre con el Frente de Izquierda de los Trabajadores – Unidad (FIT-U), quienes suelen tener numerosas listas que compiten en los comicios, pero pasada esainstancia, logran articular un trabajo en conjunto.