Así lo hizo la libertaria Lourdes Arrieta, al plantear una cuestión de privilegio contra una diputada de Unión por la Patria.
Entre las cuestiones de privilegio que se presentaron este miércoles en Diputados, la diputada Lourdes Arrieta presentó una contra su par Gisela Marziotta. Pero antes de decir a quién lo dirigía, hizo su defensa por haber sido invocada a lo largo del debate, e insistió en que había ido “engañada”.
“Si me quieren creer, bien, sino no me importa”, dijo luego de recordar que había hecho incluso una presentación judicial sobre el tema. “Quiero decirles que no vengo acá a reivindicar genocidas; no me interesa, eso ya está juzgado. Vengo a construir un futuro. Un futuro que es liberal”, remarcó.
A continuación, cargó contra la diputada Gisela Marziotta, de quien dijo que el martes “hipócritamente quiso que me tome licencia, porque molestaba en una comisión, la de Adultos Mayores de la que formo parte. Como ellos son adultos, yo me tengo que aguantar que me critiquen porque soy joven”, se quejó.
“Yo acá vengo a construir un futuro, no me importa lo demás, lo que ha pasado está en la justicia, se va a investigar, no quiero recibir más presiones, más amenazas… Yo también he sido víctima de violencia política e institucional”, dijo, para concluir con su clásico “viva Cristo”.
Por haber sido aludida, Gisela Marziotta dijo que su par de La Libertad Avanza estaba “faltando a la verdad respecto de lo ocurrido”. Como presidenta de la Comisión de Adultos Mayores, recordó que habían organizado el día anterior una reunión informativa para escuchar a los adultos mayores en primera persona. “Y muchos de quienes habían sido convocados son militantes que en los 70 eran jóvenes militantes y que habían sufrido las atrocidades. Muchos, al ver que estaba la diputada preopinante, manifestaron la necesidad de no compartir el espacio con diputados negacionistas”, contó, aclarando que compartía la opinión, por eso había presentado una moción para expulsar a los seis diputados libertarios que fueron a Ezeiza.
Marziotta aseguró que Arrieta faltaba a la verdad diciendo que había sido maltratada. “En la comisión no fue agredida; simplemente, respetando el posicionamiento político de quienes habían sido convocados, se respetó la voluntad y la palabra de los invitados, que procedieron a retirarse y la comisión no pudo desarrollarse y pasó a la espera de una resolución de la Cámara”.
Y resumió diciendo que esos militares “atentaron contra la democracia, entonces no podemos permitir que (estos diputados) estén sentados en sus bancas como si nada hubiera pasado”. Y concluyó reclamando que se investigara la actitud de esos diputados y se llegue a las últimas consecuencias “y haya una condena ejemplar para esos diputados con los que me cuesta horrores estar compartiendo este recinto”.